En su artículo referente a mí, publicado en el Volkszeitung del 2 de marzo, afirman ustedes

«que se dice que Aveling ha presentado una factura que contenía partidas que un agitador obrero, que debe saber que las donaciones recaudadas para financiar la agitación proceden casi en su totalidad de los bolsillos de trabajadores laboriosos, realmente no debería presentar».

Pasando por alto todos los puntos menores y limitando mi respuesta al único punto principal, deseo declarar:

Las facturas semanales presentadas por mí al Ejecutivo contenían todos mis gastos, es decir, tanto los imputables al Partido como otros que debían ser sufragados por mí personalmente. Había dejado claro al Ejecutivo de antemano y del modo más inequívoco —primero en un acuerdo verbal con el tesorero, R. Meyer, y luego en varias cartas— que todos los gastos puramente personales debían ser costeados por mí con cargo a los $366,00 ($3 diarios) que el Ejecutivo me había garantizado, y que dejaba enteramente a criterio del Ejecutivo decidir qué partidas de gastos debían imputarse al Partido y cuáles debían cargarse a mí personalmente.

Nunca esperé —y menos aún exigí— que ninguna de estas partidas personales de gastos se pagara «con los bolsillos de trabajadores laboriosos», y en efecto ninguna de ellas se ha pagado de ese modo. Para información más detallada al respecto les remito a la circular adjunta del 26 de febrero a las secciones, a cuya publicación ya no puedo oponerme después de lo ocurrido.

Además señalo que en su artículo se ha deslizado una errata de imprenta. Mi respuesta a su artículo del 12 de enero no estaba fechada en «Feb. de 1887», sino en enero 26 de 1887, y les fue enviada el mismo día en que dicho artículo llegó a mi conocimiento.

Con saludos socialdemócratas.
Edward Aveling

Londres, 16 de marzo de 1887