El consejo de redacción de L'Égalité⁴ había concertado un contrato con un impresorᵇ por dos años, con arreglo al cual este último corría con los gastos y compartía las ganancias por partes iguales con el consejo de redacción. Una venta de 6.000 ejemplares cubriría los gastos. El primer número vendió de inmediato 3.800 ejemplares. Pero ya al tercer número el impresor declaró que no deseaba seguir desembolsando dinero para difundir ideas que él no compartía; en lo sucesivo pagaría solo la composición y el papel, y el consejo de redacción tendría que aportar el resto. La invocación del contrato no sirvió de nada. Aceptar, o el periódico cierra (c'est à prendre ou à laisser). A cambio, permitió finalmente al consejo de redacción percibir los ingresos por anuncios y por ventas fuera de París. Cuatro días después, el impresor declaró que también esto debía cesar; el consejo de redacción tendría que hacerse cargo del periódico por cuenta propia. Como el consejo carecía de los medios para ello, el periódico quedó así condenado. El consejo de redacción demandará a ese individuo por incumplimiento de contrato, pero el periódico permanece muerto y enterrado. Todo el secreto consiste en que a ese individuo le han encargado la impresión de un gran periódico orleanista y, evidentemente, le han dicho que primero ha de poner de patitas en la calle a los malditos socialistas; al fin y al cabo, habían cometido el crimen de propugnar la confiscación de la fortuna de los Orleans.

Enviado por Engels a Zurich el 1 de marzo de 1883. Impreso según el periódico, No. 11, 8 de marzo de 1883.

⁴ Gabriel Deville, Jules Guesde, Paul Lafargue, Émile Massard. — Ed.
ᵇ A. Le Tailleur. — Ed.