En respuesta a su carta del 23 de enero, lamento no poder proporcionarles las direcciones de las secciones de su oficio, porque no conocemos ninguna sección semejante. Lo que ustedes dicen, refiriéndose a su país, acerca de que los empleados de comercio se oponen firmemente al progreso proletario se aplica también a otros países: esta clase se compone, en general, de lacayos de la burguesía que esperan, tarde o temprano, convertirse ellos mismos en burgueses. Existen muchas y honrosas excepciones; pero creo que ustedes son los primeros que logran formar una sección de su profesión.

Si además quieren enviarme unos veinte ejemplares de su circular, los distribuiré en las grandes ciudades comerciales de Europa y América, y ello servirá bien para la propaganda.

Saludos y Revolución Social.