Se me ha instruido por el Consejo General de la Asociación Internacional de los Trabajadores que manifieste, en respuesta a la carta del Sr. Geo. Jacob Holyoake en el *Daily News* del martes:

1. En cuanto a la insinuación de que el Mensaje emitido por el Consejo «pueda convertirse en causa de muerte o deportación en Versalles», el Consejo considera que sus amigos de París son mejores jueces que el Sr. Holyoake.

2. Es norma en el Consejo que los nombres de todos sus miembros, estén presentes o ausentes, figuren en sus documentos públicos.

3. En cuanto a la afirmación de que este Mensaje «no puede ser una producción inglesa, aunque evidentemente revisado por alguna pluma sajona o celta»,
el Consejo se permite observar que, como es natural, las producciones de una sociedad internacional no pueden tener ningún carácter nacional. No obstante, el Consejo no tiene por qué guardar secreto en este asunto. El Mensaje, como muchas publicaciones anteriores del Consejo, fue redactado por el Secretario Correspondiente para Alemania, Dr. Karl Marx, aprobado por unanimidad y no «revisado» por nadie.

N.º 7844, 20 de junio de 1871.— *Ed.*

4. En el transcurso del año pasado, el Sr. George Jacob Holyoake se presentó como candidato a miembro del Consejo, pero no fue admitido.

Soy, señor, su seguro servidor,

John Hales,

Secretario del Consejo General
de la Asociación Internacional de los Trabajadores

256, High Holborn, W.C.,
Londres, 21 de junio de 1871