LA CUESTIÓN IRLANDESA Y EL. PROLETARIADO INGLÉS Rinuccini, arzobispo de Fermo, fue nombrado nuncio del papa y llegó con considerables armas y equipos, Carlos ordena a Ormond que haga la paz con los irlandeses a toda costa, para dejar al ejército en libertad de trasladarse a Inglaterra. Estaba totalmente dispuesto a suspender la ley de Poynings “para los acuerdos que puedan concertarse” y a abolir las leyes penales. Pero Ormond se resistió, posiblemente porque era demasiado protestante, pero también quizá porque sabía que estaba lejos de la intención del rey mantener su palabra (7?). Por eso, Lord Herbert, Earl de Glamorgan, fue enviado a Kilkenny y concluyó un tratado con los confederados por el cual éstos permanecerían en posesión de todas las iglesias y rentas eclesiásticas que no habían pasado de hecho a posesión de los protestantes y se les permitía realizar servicios eclesiásticos públicos; el clero católico no iba a ser castigado por ejercer su jurisdicción sobre sus parroquias. A cambio de esto, 10000 hombres a las órdenes de Glamorgan fueron colocados al servicio del rey y fueron asignados por tres años dos tercios de las rentas eclesiásticas para el mantenimiento de este ejército. Carlos autorizó a Glamorgan a colocar su firma y su sello privado en este tratado, que constaba de dos partes, una pública y otra secreta (la concerniente a la religión), Estaba lejos de la intención de Carlos ratificar siquiera el tratado. Como dijo Hallam, “su falta de fe no era hacia los protestantes sino hacia los católicos”, Pero el secreto pronto se divulgó, Sir Charles Coote, un puritano, fue enviado a Connaught para capturar a Sligo, en lo que tuvo éxito, pero M. O”Kelly, arzobispo católico de Tuam, trató de liberarlo, cayerido en la batalla. En sus pertenencias fue hallada una copia del tratado secreto, que fue publicado inmediatamente.

SIGLO XVI. ENRIQUE VHI 1536. El parlamento de Dublín intreduce el juramento de supremacía y se otorga al rey el privilegio de proveer todos los cargos eclesiásticos. Pero lue muy diferente en los hechos, pues las insurrecciones posteriores estuvieron dirigidas, entre otras cosas, contra el juramento. Sin embargo, la negativa a prestar el juramento de supremacía era cons' derada como alta traición, tanto en Irlanda como en Inglaterra (MurPhy, p. 249). 8s La victoria de Owen Roe O'Neill en Benburb, que inclinó temporariatmente el platillo de la balanza de la Confederación Irlandesa en favor de logs elementos radicales que querían romper no sólo con el parlamento largo, sino también con el bando del rey, fue un triunfo fundamental de los rebeldes irlandeses. Sin embarzo, a raíz de las incesantes querellas y choques de intereses en el campo confederado, los aristócratas an-loirlandeses moderados pronto lograron la supremacía y firmaron un nuevo acuerdo con Ormond, el comandante de las fuerzas realistas. Eso permitió a Cromwell y a sus seguidores (que por entonces habían derrotado a las fuerzas realistas en Inslaterra, proclamado la república y decapitado a Carlos 1) organizar una expedición punitiva a Irlanda, con el pretexto de destruir un bastión realista. El verdadero objetivo de la expedición era el sojuzgamiento colonial del país. El 15 de agosto de 1649, el ejército de Cromwell desembarcó en Irlanda y comenzó la brutal represión de la rebelión irlandesa, que fue continuada por los sucesores de Cromwell, los generales republicanos Ireton y, más tarde, Fleetwood. Los últimos centros de la resistencia de los irlandeses, que habían pasado a la guerra de guerrillas, fueron sometidos en 1852. [E.]

87 Esta obra de Engels es una generalización a grosso modo del material SIGLO XVI, EDUARDO VI Y MARÍA Confiscaciones en los distritos de Queen's y King's, Durante el reinado de Eduardo VI, como era habitual en Irlanda, los O"Moores de Leix y los O'Connors de Offaley sostuvieron una. querella con algunos señores del Pale, El gobierno calificó este acto de rebelión. El general Bellingrahm, luego lord delegado, fue enviado contra ellos y los obligó a someterse. Se les aconsejó que vieran al rey y se sometieran a él en persona, como había hecho exitosamente O'Neill en 1542. O'Moore y O'Connor, a diferencia de O'Neill, fueron encarcelados y se les confis. caron sus patrimonios. Pero esto no fue lo último, Los habitantes declararon que la tierra pertenecía a los clanes, no a los caudillos, quienes por lo tanto no podían perderla por confiscación, y sólo podían a lo sumo perder sus dominios privados. Se negaron a moverse. El gobierno envió tropas e hizo desalojar la tierra después de una lucha intermitente y del exterminio de la población (Murphy, p. 255). Éste fue el modelo [der ganze Grundriss] de todas las confiscaciones posteriores bajo Isabel y Jacobo. Se negó a los irlandeses todo derecho, frente a los angloirlandeses del Pale, y la resistencia fue tratada como rebelión. Esta situación se hizo habitual. Ñ Por leyes de los años 3% y 4? del reinado de Felipe y María, c. 1 y 2, el lord delegado, el Earl de Sussex, fue investido de “pleno poder y autoridad... para dar y conceder a todos y a cada uno de los súbditos de Sus Majestades, ingleses o irlandeses... a su elección y placer tales patrimonios en dominio absoluto, en dominio restringido o en arriendo por término de años, vida o vidas”, en esos distritos, “según su sabiduría y discreción juzguen adecuado y conveniente para mayor seguridad o fortalecimiento de las regiones con buenos súbditos” (Murphy, p. 256). histórico por él compilado; Engels trataba de revelar los rasgos principales de la política del gobierno inglés en Irlanda, que en los siglos xvi y xvir llevó al sojuzgamiento de toda la isla, a desalojos masivos y a la esclavización de la población irlandesa por nuevos terratenientes ingleses, convirtiendo a Irlanda en bastión de los hacendados. Engels recopiló sus “Diversas observaciones sobre la historia de las confiscaciones en Irlanda” basándose en numerosos pasajes de gran número de libros, y en especial de J. Murphy, Ireland, Industrial, Political and Social, Londres, 1870. De ese libro efectuó un resumen especial (no publicado aún). Además de Murphy, citó o hizo referencias a pasajes de muchas otras obras. En la “Diversas observaciones”, las acotaciones del propio Engels se hallan en bastardilla. [e] : : 7 o SIGLO XVI, ISABEL La política inglesa bajo Isabel: mantener a Irlanda en un estado de división y rivalidad. El gobierno inglés declaraba : Si nos esforzáramos por imponer en Irlanda el orden y la civilidad, pronto adquiriría poder, entidad y riquezas. De este modo, sus habitantes se alejarían de Inglaterra; se echarían en brazos de algún poder extranjero o se constituirian en un estado independiente y separado. Más bien toleramos sus desórdenes, pues un pueblo débil y desordenado nunca podrá tratar de separarse de la corona de Inglaterra.” Así [se expresaban] sir Henry Sidney y sir. John Perrot, sucesivos lores delegados (el último, el mejor que tuvieron, en 1584-1587), acerca de la “horrenda política” contra la cual protestaban (Leland, vol. 1, p. 292 y Murphy, p. 246). La intención de Perrot de otorgar a los irlandeses los mismos derechos que a los angloirlandeses y evitar las confiscaciones fue obstaculizada por el partido inglés de Dublín. (Sín embargo, fue él quien condujo al hijo de O”Domnell a un barco, lo embriagó y se lo llevó.) o La rebelión de Tyrone [fue], entre otras cosas, contra la persecución religiosa: “él y otros señores del Ulster entraron en una combinación secreta, por ese tiempo, para defender la religión católica romana [-. ¿1 para no tolerar sherifís mi guarniciones dentro de sus territorios, y para [...] resistir conjuntamente todas lás invasiones de los ingleses (Camden). Camden describe la conducta del delegado Mountjoy en está guerra: “Hizo incursiones por todas partes, arruinó las mieses, quemó todas las casas y aldeas que encontró, y hostigó de tal manera a los rebeldes que, acorralados por las guarniciones y cercados cada vez más día tras día, fueron reducidos a vivir como bestias salvajes, merodeando por bosques y desiertos” (Murphy, p. 251). Sobre el modo en que Irlanda fue devastada en esta guerra, ver Holinshed Chronicles (p. 460). Se dice que fue muerta la mitad de la población. ]

Según las nóminas de 1602 de John Tyrrell, alcalde de Dublín, los precios aumentaron: el trigo de 36/- a 180/- la arroba, la cerveza de cebada de 10/.- a 43/- y la cerveza de avena de 5/- a 22/- el barril, los guisantes de 5/- a 40/- el celemín, la avena de 3/4 a 20/- el barril, la carne de vaca de 26/8 a 160/- la res, la carne de carnero de 3/. a 26/-, la carne de ternera de 10/. a 29/-, el cordero de 1/- a 6/- y un cerdo de 8/- a 30/- (Leland, vol. 11, p. 422). : o Desmond confiscó patrimonios en todos los distritos del Munster excepto Clare, y también en Dublín. Redituaban un valor de £ 7 000 al año. El parlamento irlandés de 1586 expropió a 140 propietarios de tierras por confiscación en Munster solamente, por la ley del año 280 del reinado de Isabel, c. 7 y 8. McGeoghegan da los nombres de los adjudicatarios de patrimonios de Desmond, la mayoría de cuyas familias aún estaban en posesión de los mismos en 1847 (? probablemente cum grano salis).

La renta anual de la corona por esos patrimonios era de 2 a 3 peniques por ácre; no se admitían irlandeses en la tenencia de esas tierras, y el gobierno mantuvo adecuadas guarniciones.

No se cumplió ninguna de las disposiciones. Algunas tierras fueron abandonadas por los adjudicatarios y ocupadas nuevamente por los irlandeses. Muchos de los empresarios permanecían en Inglaterra y designaban agentes, que eran “ignorantes, negligentes y corruptos” (Leland, vol. m).

BIGLO XVHA. JACOBO 1 Las leyes penales contra los católicos (Isabel, en el 2? año de su relnado, c. 1) son aplicadas cada vez más desde los comienzos del reinado de Jacobo 1; se hizo peligroso profesar el catolicismo. Bajo Isabel 2'cl. 1 se impuso la multa de 12 peniques por toda inasistencia al servicio de una iglesia protestante y, en 1605, bajo Jacobo, se añadió la prisión, por decreto real y, por ende, ilegalmente. Ésto no sirvió de nada. Además, en 1605 se ordenó a todos los sacerdotes católicos que salieran de Irlanda so pena de muerte.

Cesiones de patrimonios y nuevas adjudicaciones (véase Davies, -7).98 Éstas siguieron a las declaraciones de ilegalidad del tanistry y el gavelkind por el tribunal superior de justicia en Hilary “Term, en el tercer año del reinado de jacobo 1. Un decreto real estipuló la cesión de patrimonios y su readjudicación con nuevos títulos válidos, La mayoría ss3 Engels se refiere al siguiente pasaje que tomó de J. Davies, Historical Tracts, Londres, 1786. “Bajo Isabel, sólo algunos jefes irlandeses entregaron sus haciendas, y se les reconcedieron todas sus tierras. Sin embargo, los jefes inferiores y campesinos siguieron manteniendo, como antes, sus varias” porciones en tanistry y gavelkind, de modo que la ley. inglesa se extendió sólo a los señores. Pero Jacobo envió dos comisiones especiales. [a Irlanda] —“una, para aceptar éntregas y reconceder haciendas, ...la otra, para el fortalecimiento de títulos defectivos. Esas comisiones, en particular, tomaron precauciones para asegurar también a los subarrendatarios [del señor]. Antes de aceptar cada hacienda entregada, la comisión debía averiguar: 1] los límites de las tierras; 2] cuánto mantenía en su dominio el propio señor, y cuánto poseían sus arrendatarios y seguidores: 3] las gabelas, tributos y- servicios que recibía. Después de devolvérsele al propietario la propiedad de sus dominos, sus tributos erar valuados y reducidos a: ciertas sumas de dinero, no. obstante, las que debían pagarse anualmente én lugar de rentas, pero se les dejaban las tierras. En caso de títulos defectivos, se daban pasos similares antes de confirmarse el título. [e.] ; ENGELS: HISTORIA DE LAS CONFISCACIONES IRLANDESAS 305 f de los caudillos irlandeses se presentó para recibir finalmente títulos indiscutibles, pero se condicionó su entrega al abandono de la relación con el clan a favor de la relación inglesa entre terrateniente y arrendatario (Murphy, p. 261). Esto ocurrió en 1605 (véase la “Cronología”). Colonia del Ulster. Según Leland, los subarrendatarios y servidores irlandeses estaban eximidos del juramento de supremacía, mientras que todos los otros colonos se veían obligados a prestarlo. Carte dice que todos los colonos irlandeses, especialmente los autóctonos, a los que se había permitido conservar parte de su tierra, estaban eximidos, pero esto carece de importancia porque era impracticable el juicio por negarse a prestar el juramento. Los presbiterianos escoceses del Ulster también se resistieron a. prestar el juramento de supremacía, y esto fue tolerado por las autoridades (Murphy, p. 266). Esto puede haber sido útil también para los escoceses. Carte estima. el número de colonos ingleses en el Ulster, en 1641, en 20 000, y el de escoceses en 100 000 (Life of Ormonde, vol. 1, p. 177). Sir Arthur Chichester, lord delegado, fue recompensado por sus servicios en esta colonia con el territorio de Innoshowen (?) “y todas las tierras poseídas por O”Dogherty, una extensión que excedía en mucho a las asignaciones hechas en general a los empresarios norteños” (Leland, vol. 1, p. 438). Ya en 1633 las rentas de esos patrimonios fueron evaluadas en £ 10 000 por año (Straffords's State Letters, vol. 1, p. 294). Chichester fue el antepasado del marqués de Donegal, que habría tenido una renta de £ 300 000 por año solamente por su patrimonio de Belfast, si otro de sus antepasados no lo hubiera cedido a . otros por largos arriendos (Murphy, p. 265).

La colonización del Ulster culminó en el primer período con el descubrimiento de un nuevo modo de confiscación: los títulos defectuosos. Éste se hizo efectivo bajo Jacobo y Carlos, hasta que Cromwell renové la invasión. Véase extractos en Carte, 2.89 ' DN Otro pretexto efectivo para la confiscación fue que muchos patrimonios aún debían antiguas rentas de la corona, hacía largo tiempo olvidadas por ésta y por los propietarios de tierras. Fueron entonces 39 Engels se refiere al siguiente pasaje de sus extractos del primer tómo del libro de Carte (las acotaciones del propio Engels se hallan en bastardillas) : “Plantaciones de Leinster. Alrededor del año 1608, se había hallado el título del rey a “todas las tierras entre el río Arckloe y el Sláne en el condado de Wexford, y sus poseyentes anteriores debían hacer entrega de sus tierras de sus - manos. Ascendían éstas en total a 66 000 acres, 16 500 de los cuales se hallaban cerca del mar, disponiendo el rey entregarlas a una colonia inglesa, que habría de establecerse allí, y reconceder el resto, en ciertas proporciones, a los antiguos propietarios bajo parecidas regulaciones y convenios que las que se habían impuesto y sido aceptadas por los plantadores de Ulster” (p. 22). Después les llegó el turno a Longford y Leitrim, y también a las tierras pertenecientes a sacadas a relucir y, cuando no estaban pagas, el patrimonio era confiscado. No había recibos, y esto bastaba (Murphy. p. 269). En lo concerniente al intento de confiscar Connaught (véase la “Cronologia”, y O'Conor, The History of the Irish Catholic) 2 recordar la sucia treta [schóne Schweinerei] de jacobo: Cuando el pueblo de Connaught presentó sus títulos a una comisión real especialmente designada en 1616 y éstos fueron restituidos mediante nuevas patentes, por cuya inscripción en la cancillería pagaron 2 3000, los títulos no fueron registrados. Con este pretexto, se nombró una nueva comisión en 1623 para declararlos nulos y sin valor en razón de fallas deliberadas, inadvertencia que no dependió de los propietarios de tierras sino del gobierno. (Véase Carte, Life of Ormonde, vol, 1, pp. 47 y 48.) En el ínterin, Jacobo murió. En 1614 se estableció en Irlanda un tribunal de distritos. Carte afirma en The Life of Ormonde, vol. 1, p. 517, que no existía ninguna base legal para el mismo como en Inglaterra, y su propósito era educar a los herederos católicos en la religión protestante y las costumbres inglesas. Su presidente fue el bueno de sir William Parsons, que había ayudado a planearlo, SIGLO XVI, CARLOS 1 El hecho de que los irlandeses insistieran, en las gracias, en que “la posesión por sesenta años (de un patrimonio) excluyera el título de Su los O'Carrol, los O'Molloy, los Mac-Coughlan, los Fox, los O"Doyne, los MacGeoghegan y los O'Melaghlin en los condados del rey, de la reina y Westmeath. Esas regiones volvieron a ser incultas e irlandizadas; ceusaron muchos problemas La los ingleses]: ahora eran albergues seguros para ladrones y bandoleros. En 1614 se decidió “echar un vistazo a los condados y averiguar el derecho que a ellos o a alguna parte de los mismos tenía la corona”, es decir, guitar esas tierras y apropiarse de sus ingresos. Todo ello se hizo por una comisión especial... “Fue una era de aventureros y emprendedores; el gusto general del mundo favorecía nuevos descubrimientos y plantaciones de países; y quienes no eran lo suficientemente intrépidos como para aventurarse a partes remotas de la Tierra, imaginaban que podían hacer fortuna más cerca de su patria, estableciéndose y plantando en Irlanda. El mejoramiento de las recaudaciones del -rey era el pretexto de que se servían estos emprendedores para obtener comisiones de investigación de títulos defectivos, y concesiones de tierras y. rentas ocultas ¡pertenecientes a la corona, cuyo gran beneficio generalmente se acreditaba. al emprendedor o descubridor, mientras que el rey se conformaba con uná no muy considerable proporción de lo ocultado, o con un pequeño adelanto de la renta reservada.” [E.] , 20 Engels se refiere al pasaje de sus fragmentos de The History of the Irish Catholics, de M. O"Conor, ya aludido en su “Cronología de Irlanda” (véase nota 64). [e.] : . Do ENGELS: HISTORIA DE LAS CONFISCACIONES IRLANDESAS 307 Majestad” era comprensible, pues esa era la ley de Inglaterra (Strafford's State Letters, vol. 1, p. 279), impuesta por el decreto del año 21* del reinado de Jacobo (Murphy, p. 274). Fero la ley inglesa sólo se aplicó a los irlandeses en la medida.en que convino al gobierno inglés, Strafford escribió al secretario de estado inglés el 16 de diciembre 2 1634 que, en su parlamento irlandés, “los protestantes son la ma: Sor ía, y esto puede ser de gran utilidad para confirmar y establecer el ítulo de Su Majestad a las colonias de Connaught y Ormond; pues guede usted estar seguro de que todos los protestantes están por las colonias y todos los otros están contra ellas; de modo que en cuanto a ellos, por ser la mayoría, no le faltará ninguna ayuda que puedan brindarle allí. Pero aun en el caso de que no pueda hacerse valer ningún título de la corona sobre esas regiones, no desespero, por razones de estado y por la fortaleza y la seguridad del reino, de hacerlas transferir al rey mediante una ley inmediata-del parlamento (State Letters, vol. 1, p. 353).

También fuera de Connaught se arrancó dinero continuamente bajo la amenaza de investigar los títulos, Los O"Byrnes de Wicklow, por ejemplo; pagaron dos veces £ 15000 para conservar una parte de sus tierras; mientras que la ciudad de Londres pagó £ 70000 pára impedir la confiscación de sus colonias en Colrain y Derry por una presunta ruptura de convenio (Leland, vol. 1, p. 40). - El tribunal de la comisión superior [La “Cámira de la Estrella irlandesa] fue creado por Wentworth en el año 1633, “según el modelo inglés, “con la misma formalidad y los mismos poderes tremendos” (Leland, vol. 111, p. 29), y naturalmente sin el consentimiento del parlamento, para “llevar al pueblo de aquí a conformidad en la religión y, de paso, para obtener quizá una buena renta para la corona” (enero 31 de 1633, State Letters, «vol. 1, p. 188). El tribunal cuidó de que todos los funcionarios, médicos, abogados, etc., recientemente designados, y todos aquellos que “solicitaran la entrega de sus patrimonios” prestaran el juramento de supremacía, que, como señaló McAuley, era una inquisición religiosa, mientras que la de la Cámara de la Estrella era una inquisición política, Luego se creó la Cámara del Castillo, llamada Cámara de la Estrella como en Inglaterra y que, según decía sir Chichester, era “el tribunal apropiado para castigar a los jurados que no dicten un veredicto a favor del rey teniendo buenas pruebas” (pasaje citado a menudo de Desiderata Curiosa Hibernicae, vol. 1, p. 262).

Se dice allí [(en la Protesta de Trim) se quejan los agentes] que las penalidades aplicadas consistían en “prisión y la pérdida de las orejas”, y “multas, la picota, la perforación de la lengua, las marcas 308 : LA CUESTIÓN IRLANDESA Y EL PROLETARIADO INGLÉS en la frente con un hierro y otros infames castigos”, como también revela el proceso de Strafford (Murphy, p. 279).

Cuando Strafford fue a Connaught en 1635, llevó consigo 4000 hombres a caballo “como buenos observadores, mientras se establecían las colonias” (Strafford, State Letters, vol. 1, p. 454). En Galway, no sólo impuso multas al jurado que no dio un veredicto a favor del rey, sino también al sheriff, “para compensar con £ 1000 a Su Majestad por tan insuficiente y, en verdad, creemos, tan fraudulento jurado” (agosto. de 1635, vol. 1, p. 45). .

Por la ley 28* de Enrique VIII, c. 5, 6 y 13, todo recurso a la jurisdicción del papa estaba prohibido y todos los irlandeses eran juzgados por tribunales eclesiásticos, de cuyo veredicto sólo podía apelarse al rey. Registraban todos los matrimonios, bautismos, entierros, testamentos y administraciones, y castigaban a los recusantes por no ir a la iglesia, según la 2* ley de Isabel, c, 2; también recolectaban los diezmos. El obispo Nurnet (Life of Dr. Bedel, Bishop of Kilmore, p. 89) decía que estos “tribunales eran a menudo dirigidos por un canciller que compraba el cargo y, por ende, pensaba. que tenía derecho a todos los beneficios que podía obtener de él. Y toda su gestión parecía consistir nada más que en opresión y extorsión [...] Los funcionarios del tribunal pensaban que tenían una suerte de derecho a oprimir a los nativos y que todo lo que se les arrancaba estaba bien adquirido [...] se ocupaban de colocar a la gente en dificultades mediante enfadosog pleitos, que hacían durar de tal modo que, por un valor de 3 peniques del diezmo de pastos, debían costas de £ 5”, En las gracias, que nunca se materializaron, se iba a prohibir a los clérigos protestantes “tener prisiones propias” para los transgresores espirituales, de modo de entregar éstos alas cárceles públicas del rey. (Murphy, p. 281). Véase Spencer, extracto 5%, acerca del clero protestante.” Borlase y Parsons estimularon la rebelión en todas partes, Según las Memorias de lord Castlehaven, decían: “Cuanto más rebeldes haya tanto más confiscaciones habrá.” (Leland, vol. m, p. 166), también v1 Ed. Spencer, “A View of the State of Ireland”, en Ancient Irish Histories, Dublin, 1809. En los extractos de Engels tomados del libro de Spencer, el siguiente pasaje se refiere al clero irlandés: **,. pueden hallarse allí ...grandes simonías, sórdida ambición, incontinencia carnal, descuidada pereza, y en general toda vida desordenada en el sacerdote común. Y además... andan y viven como los laicos, realizan todo tipo de agricultura y de otros asuntos mundanos, como cualquier otro irlandés. No leen las Escrituras, ni predican al pueblo, ni administran la Comunión, pero el bautismo sí lo hacen, ...toman diezmos y ofrendas, y recogen cuanto otro fruto puedan de sus beneficios, .. .y algunos de ellos... pagan, como es debido, tributos y participaciones de sus beneficios eclesiásticos a sus obispos...” Engels agregaba la siguiente observación: “Todo lo anterior se refiere, en apariencia, a los sacerdotes protestantes de esa época.” [E.]

i | | : ¡ !

i : ENGELS: HISTORIA DE LAS CONFISCACIONES IRLANDESAS 309 observa que, al igual que antes, “las extensas confiscaciones eran el objeto favorito de los goberriadores en jefe y sus amigos”. Por ese entonces, el ejército realista irlandés iba a contar con 50000 hombres, por refuerzos provenientes de Inglaterra y Escocia. Véase Carte, The Life of Ormande, vol. 1, p. 61, para las instructiones al ejército.?? El lema de los Confederados de Kilkenny era: Pro deo, pro rege, et patria Hibernia unanimes (por Dios, por el rey y por Irlanda, unánimes); ¡de modo que de allí lo plagiaron los prusianos (Borlase, frish Rebellion, p. 128.)

SIGLO XVI. CROMWELL La matanza de Drogheda.* Después de un ataque exitoso, “se prometió la gracia a todos los que depusieran las armas, promesa respetada hasta que terminó toda resistencia. Pero en el momento en que lá ciudad estuvo totalmente reducida, Cromwell [...] dio las fatales órdenes de que la guarnición fuera pasada a cuchillo. Sus soldados, muchos de ellos con repugnancia, hicieron una carnicería entre los prisioneros, El gobernador y todos sus gallardos oficiales, traicionados por la cobardía de algunas de sus tropas, fueron muertos sin merced. Esta espantosa ejecución fue proseguida durante cinco días con todos los horrores” (Leland, vol. mí, p. 361). Una cantidad de eclesiásticos católicos hallados dentro de las murallas fueron pasados por las bayonetas, “Sólo treinta personas no recibieron la muerte... y ellas fueron inmediatamente transportadas a Barbados como esclavos” (Leland, vol. ni, p. 362).

Petty (Political Anatomy of Ireland, edición de Dublin de los . >2 Referencia a la orden dada en 1641 por los lords justices Parsons y Borlase al comandante inglés, que contenía instrucciones acerca del tratamiento de los rebeldes irlandeses. La orden disponía “herir, matar, asesinar y destruir a todos los rebeldes y sus partidarios y admiradores, y quemar, desbaratar, devastar, consumir, destruir y demoler todos los sitios, pueblos y casas donde los rebeldes hayan sido o sean confortados o albergados, y todo el grano que allí exista, y matar y destruir a todos los hombres que allí. vivan, capaces de portar armas”. [E.]

93 Drogheda, antigua fortaleza del este de Irlanda, fue sitiada el 3 de septiembre de 1649 por Oliver Cromwell, y tomada por asalto el 12 de septiembre. De acuerdo con la orden del comandante en jefe de no tener piedad para con nadie sorprendido con las armas, la guarnición irlandesa de tres mil hombres fue aniquilada, y muchos pacíficos ciudadanos fueron muertos. Una matanza despiadada de las tropas de Cromwell también sucedió a la captura de Wexford, el 11 de octubre de 1649. [z.]

opúsculos de Petty, 1769, pp. 312-15) estima que 112000 británicos y 504000 irlandeses habitantes de Irlanda perecieron en la guerra de 1641-1652. En 1653, los bonos de los soldados%* se vendieron a 4]. o 5/- la libra, de modo que, siendo 20/. el precio [nominal] de dos acres de tierra y habiendo 8 millones de acres de buena tierra en Irlanda, toda Irlanda podía comprarse por £ 1000000, aunque en 1641 valía £ 8 000 000, Petty calcula que el valor del ganado en Irlanda, en 1641, era de £ 4000 000, y en 1652 menor de £ 500 000, de manera que Dublín tuvo que llevar carne de Gles. Las casas en Irlanda valían £ 2000 000 en 1641, y menos de £ 500000 en 1653. Leland también admite en el vol, 11, p. 171, que “la idea favorita del gobierno irlandés y del parlamento inglés (desde 1642) era la completa exterminación de todos los católicos de Irlanda”. Véase Lingard (History of England, vol. vr, 4% ed., p. 102, nota), sobre el transporte de irlandeses como esclavos a las Antillas (Clas cifras varían de 6000 a 100 000)..De los 1000 muchachos y 1000 muchachas enviados a Jamaica, los comisionados escribían en 1655: “Aunque debemos usar la fuerza para llevarlos, redunda en. tanto bien para ellos y probablemente sea de tan gran ventaja para el público. que podéis tener el número de ellos que juzguéis adecuado”. (Thurloe?s Papers, vol. 1v, p. 23)... : , “Por la primera ley de colonización, se sentenció la confiscación de dos tercios de los patrimonios de aquellos que se hubieran levantado en armas contra el parlamento, y el tercio del patrimonio de los que hubieran resistido en Irlanda, en cualquier momento COmprerdido:entre el 1? de octubre de 1649 y el 1% de marzo de 1650, y no hubieran manifestado su constante adhesión al parlamento., El parla. mento tenía poder para darles en su lugar otras tierras, en proporción al valor de aquéllas.” La segunda ley se refería a la recolonización (véase Prendergast, Cromwellian Settlement of Ireland, Book of Excerpts vi, 1?).

La distribución de tierras a los soldados estuvo limitada a los que habían servido bajo Cromwell desde 1649 (Murphy, p. 302). Véase Carte, Life of Ormonde, vol. ví, p. 301, acerca: de algunos casos de inspección de tierras, especialmente por aventureros. Según Leland (vol. 11, p. 301), en Dublín y Athlone los comisiona. dos reservaron considerables dominios para ellos. Ñ 2% Títulos de parcelas de territorio irlandés, de extensión definida. Se concedieron a soldados del ejército parlamentario en lugar: de sueldos. En muchos casos, oficiales y especuladores se los compraron a-los soldados por-una bis coca. [e.] : 95 Nombre dado en los siglos xvr y xvi a: comerciantes y banqueros, inclu. yendo especuladores de la City de Londres; [z.] : ENGELS: HISTORIA DE LAS CONFISCACIONES IRLANDESAS 311 Un acre de plantación es igual a 1 acre, 2 roods (Y4 de acre), ¡9 pérticas, 5 yardas y 214 pies en medidas reglamentarias británicas, o sea que 121 acres de plantación pueden considerarse iguales. a 196 acres reglamentarios (Murphy, p. 302).

SIGLO XVI, CARLOS U Como resultado de las confiscaciones efectuadas bajo Cromwell. y Carlos UL, los 7 708 238 acres reglamentarios confiscados por Cromwell fueron finalmente distribuidos en 1675 del siguiente modo: Sobre los “Cuarenta y Nueve” oficiales, véase, O'Conor y las Acres reglamentarios a e 1) A ingleses Aventureros . 787 326 Soldados 2.385 915 “Cuarenta y nueve” oficiales 450 380 Duque de York 169 431 “Provisors” 4717 873 Duque de Ormond y coronel Butler 257 516 Aumertos del obispo > 31 596 Total 4 560 037 2) A irlandeses Decretos de inocencia 1176520 “Provisors” 491 001: Cartas de restitución del rey 46 398 | Nóminos en posesión 68 360 | “Trasplante 541 530 | Total 2323 809 “Resto no apropiado en 1675, por formar parte | de ciudades o tiérras poseídas por ingleses o irlandeses sin título o con título dudoso .... 824 392 i Total en acres reglamentarios 7708 238 notas.2* El duque de York recibió la donación de todas las tierras de 96 Engels se refiere a sus notas tomadas del libro de Mattew O'Gonor, The History of the Irish Catholics, completadas mediante fragmentos de otras fuentes. [E.]

los regicidas proscritos. Los “provisors” eran personas a cuyo favor se habían dado estipulaciones por las Actas de Colonización y de Explicación.*”” Los nóminos eran los católicos a quienes el rey restituyó sus mansiones y 2 000 acres contiguos.

Por entonces, las tierras aprovechables de Irlanda eran estimadas en los dos tercios de todas las tierras, o 12 500 000 acres reglamentarios. Del resto, extensiones considerables estaban ocupadas sin títulos por soldados y aventureros. En 1675, los doce millones y medio de acres de tierra arables estaban distribuidos del siguiente modo: Donaciones a protestantes ingleses de tierras aprovechables confiscadas bajo el Commonwealth . 4 560 037 Tierras poseídas desde antes por colonos pro- - testantes ingleses y por la Iglesia 3 900 000 Tierras otorgadas a los irlandeses 2 323 809 Tierras poseídas desde antes por irlandeses “afectos” 600 000 “Tierras no apropiadas ya indicadas 824 391 Acres reglamentarios 12 208 237 Este cuadro fue compilado por Murphy; la cifra de 3 900 000 acres fue tomada del informe publicado por los propietarios cromwellianos, y el resto calculado sobre la base del Manuscrito de Gracia citado por Lingard y el Informe de los Comisionados a la cámara de los comunes inglesa, del 15 de diciembre de 1699. Concuerda con Petty (Political Anatomy), quien escribió: “De la totalidad de los 7 500 000 acres de buenas tierras (en Irlanda), los ingleses y protestantes y la Iglesia 9% El Act of Settlement fue aprobada por la monarquía restaurada de los Estuardos en 1662. El acta instituía un complicado proceso de investigación de demandas y peticiones para la devolución de tierras a los católicos irlandeses que habían luchado en el bando realista durante la guerra civil. La satisfacción de las demandas resultaba dificultada por todo un sistema de objeciones casuísticas y condiciones. De resultas de ello sólo se consideró una pequeña parte, satisfaciéndose una parte menor aún (quienes en efecto recibieron compensación por sus tierras enajenadas fueron designados, en los documentos, como *“provisors”), El Act of Explanation, aprobada en 1665 bajo la presión de los colonos protestantes, cancelaba todas las demandas que no habían sido consideradas: hasta ese momento. En Irlanda se la denominó “Black Act” (“Acta Negra”). [E.]

ENGELS: HISTORIA DE LAS CONFISCACIONES IRLANDESAS 313 tienen esta Navidad (1672) 5 140000 (= 8352500 acres reglamentarios) y los irlandeses aproximadamente la mitad” (Murphy, pp. 314 y 315).

Algunas obras musicales folklóricas irlandesas son muy antiguas, otras son de los últimos trescientos o cuatrocientos años y sólo algunas del último siglo. En este tiempo, sobre todo, mucho fue lo que escribió uno de los últimos bardos irlandeses, Carolan. En el pasado, estos bardos o arpistas —poetas, compositores y cantores en una sola persona— eran muy numerosos. "Todo caudillo irlandés tenía su propio bardo en su castillo. Muchos viajaban por el país como cantores ambu: lantes, perseguidos por los ingleses, quienes veían con razón en ellos a los principales portadores de la tradición nacional antiinglesa. Antiguas canciones sobre las victorias de Finn Mac Cumbhal (a quien Macpherson robé de los irlandeses y convirtió en un escocés con el nombre de Fingal en su Ossian, que está totalmente basado en canciones irlandesas), sobre las magnificencias del antiguo palacio real de Tara, los hechos heroicos del rey Brian Borumha, y canciones posteriores sobre las batallas de los caudillos irlandeses 'contra los Sassenach (ingleses) fueron conservadas en la memoria viva de la nación por los bardos. También celebraron las hazañas de caudillos irlandeses contemporáneos en su lucha por la independencia. Pero en el siglo xvn, cuando el pueblo irlandés fue completamente aplastado por Isabel, Jacobo I, Oliverio Cromwell y Guillermo de Orange, sus tierras roba. das y entregadas a los invasores ingleses, el pueblo irlandés puesto fuera de la ley en su propio país y convertido én una nación de parias, los cantores ambulantes fueron perseguidos del: mismo modo que los sacerdotes católicos, y a comienzos de este siglo se habían extinguido gradualmente. Sus nombres se perdieron, de su poesía sólo quedaron fragmentos, y la más hermosa herencia que dejaron a su pueblo esclavizado pero no conquistado es su música, Los poemas irlandeses están todos escritos en grupos de cuatro versos. Por esta razón, hay siempre un ritmo de cuatro versos en la base de la mayoría de las canciones irlandesas, especialmente las antiguas, aunque a veces puede estar un poco oculto, y con frecuencia le sigue un refrán o conclusión en el arpa. Algunas de esas antiguas can93 Engels escribió este artículo a pedido de la hija mayor de Marx, Jenny. Lo hizo'con la intención de que sirviera como prólogo a Erins-Harfe, una colec= ción de canciones sobre textos de las Irish. Melodies. de Thomas Moore, cuya publicación se preparaba en Hannover. Jenny Marx envió el artículo a Ludwig Kugelmann, un amigo de Marx en Hannover, solicitándole que se lo entregase a Joseph Risse, el compilador de la colección. Sin embargo, no apareció en ena antología, editada en 1870, y sólo en 1955 fue publicado por primera vez. [E ciones son ahora, cuando en la mayor parte de Irlanda el irlandés sólo es comprendido por los viejos o por nadie, conocidas sólo por sus nombres irlandeses o sus primeras palabras. Pero la mayor parte, más reciente, tiene nombres o textos ingleses, La melancolía que predomina en la mayoría de esas canciones es todavía hoy la expresión del alma nacional, ¿Cómo podría ser de otra manera en un pueblo cuyos conquistadores están siempre inventando ruevos y actualizados métodos de opresión? El último método, introducido hace unos cuarenta años y llevado al extremo en los últimos veinte, consiste en la expulsión en masa de los irlandeses de sus hogares y granjas, que en Irlanda equivale a la expulsión del país, Desde 1841, la población ha disminuido a dos millones y medio, y han emigrado más de tres millones de irlandeses. Todo esto se ha hecho para bene: ficio de los grandes terratenientes de origen inglés y a su instigación. Si esto sigue así otros treinta años, sólo habrá irlandeses en América. [Publicado en el periódico Movimiento Operaio, núm. 2, Milán, 19557. MARX A ENGELS 15 de mayo. de 1870 [...] ¿En qué documento parlamentario se podría averiguar cuánto dinero se despilfarra anualmente en los comisionados para. la Publicación de las Antiguas Leyes e Instituciones de Irlanda? Ésta es una tarea colosal (para una cosa insignificante). También sería imaportante saber cuánto de ese dinero se gasta 1) en la remuneración de los comisionados que no trabajan; 2) en los salarios de los subordinados que realmente trabajan, en los costos de impresión, etc, Esto debe estar en algún documento parlamentario. ¡Esos tipos estuvieron cobrando sueldos desde 1852 y hasta ahora sólo se publicaron dos volúmenes! Tres lores, tres jueces, tres sacerdotes, un general y uno que se especializa profesionalmente en Irlanda y murió hace rato [..-] i | |