Parece ser que los fabricantes de hilados y tejidos de algodón de Francia están formando una alianza con miras a vender más barato que los fabricantes ingleses en sus propios mercados; los fabricantes franceses admiten que, aunque los fabricantes ingleses tienen mejor maquinaria y mayores capitales que los franceses, han logrado mantenerse gracias a los bajos salarios pagados a los obreros en Francia y esperan, rebajando aún más los salarios, poder producir sus mercancías más baratas de lo que pueden hacerlo los fabricantes ingleses.

El señor Bertel, alcalde de Sotteville-lès-Rouen y uno de los mayores fabricantes del lugar, fue el primero en inaugurar esta nueva cruzada contra las clases trabajadoras; ofreció una reducción de 3½ peniques diarios; al rechazar los obreros estas condiciones, quedaron sometidos a un cierre patronal y ahora han apelado a la Asociación Internacional de los Trabajadores en busca de ayuda.