que supedita la amnistía política a condiciones igualmente degradantes para las víctimas del mal gobierno y para el pueblo al que pertenecen;

que, habiendo, contra la responsabilidad de su cargo, aplaudido pública y entusiastamente la rebelión de los esclavistas norteamericanos, se adelanta ahora a predicar al pueblo irlandés la doctrina de la obediencia pasiva;

que todo su proceder en lo tocante a la cuestión de la amnistía irlandesa es verdadero y genuino fruto de aquella «política de conquista» por cuya encendida denuncia el Sr. Gladstone desalojó del gobierno a sus rivales torys;

que el Consejo General de la «Asociación Internacional de los Trabajadores» expresa su admiración por la manera animosa, firme y magnánima con que el pueblo irlandés sostiene su movimiento por la amnistía;

que estas resoluciones se comuniquen a todas las ramas de la «Asociación Internacional de los Trabajadores» y a los organismos obreros vinculados a ella en Europa y América.