Sesión del Subcomité. 4 de marzo. Él* quería ya presentar su resolución, según la cual la Administración de París debía componerse como sigue: Fribourg, Vingard, Limousin, 3 miembros designados por Lefort, Schily como una suerte de árbitro.

Sesión del Subcomité. 6 de marzo. Él reproduce esa moción.

Sesión del Consejo Central. 7 de marzo. Él permitió que el nombramiento de Schily pasase sin votación, es decir, lo aceptó, hablando en sentido parlamentario.

Una vez ocurrido esto, escribe a toda prisa a París, incluso antes de tener las resoluciones en su mano. Esperaba, según dijo (14 de marzo), que la Administración de París protestara contra Schily. Dado que por la Resolución V ("Resolución V. Habiendo expresado la Administración de París su disposición a reconocer una delegación directa del Consejo Central, el Consejo nombra por consiguiente al ciudadano Schily su delegado ante dicha Administración.") Schily sólo estaba acreditado ante esa Administración, su nombramiento sólo podía ser protestado por ellos.

Habiendo fracasado con ellos, Lubez conspira con los hermanos de su logia para declarar el nombramiento de Schily la causa de su retirada.

Él se coloca en esta posición incómoda: protesta contra la Administración de París en nombre de Lefort, y protesta contra Schily en nombre de la Administración de París que representa la rama francesa, etc.

Ante la observación del Sr. Fox (última sesión del Consejo Central) de que este olvido de la nacionalidad de Schily el 4 y el 6 de marzo, y su vívido recuerdo de ella el 14 de marzo, sólo podía explicarse por su deseo de vengarse por el desaire que creía se le había hecho al Sr. Lefort, él aceptó esta llana explicación.

Sus mezquinas insinuaciones:

1.º) Como si las palabras introductorias de la Resolución V se hubieran insertado como un gancho para conseguir votos con falsos pretextos. Esas palabras se basan en hechos: la carta abierta del Sr. Schily, traída por Lubez, leída el 7 de marzo en presencia de Tolain, etc.; en segundo lugar, el informe del Sr. Schily, comunicado al Subcomité; por último, las resoluciones aprobadas por la reunión del 24 de febrero en París. Las palabras sólo se insertaron para evitar incluso la apariencia de dictadura por parte del Consejo Central.

2.º) El 7 de marzo se había matado el tiempo con altercados personales a fin de precipitar la aceptación de las 3 últimas resoluciones; hacerlas aprobar por sorpresa.

3.º) El Sr. Schily no era obrero. Rechazado como principio por la Resolución II. Schily sólo había de actuar privadamente con la Administración de París; Lefort debía actuar en el escenario público ante el mundo en nombre de la Asociación. Los casos no son análogos.

En cuanto a Lefort.

Nos pide que le nombremos Defensor General en la prensa francesa. Lo hacemos porque suponemos que actuará en entendimiento y de acuerdo con Tolain, etc. Una vez obtenido este nombramiento, lo vuelve luego contra nosotros como un título legal. A raíz de la carta de Tolain, y antes de que Lubez fuera enviado a París, cancelamos este nombramiento, en lo que respecta al nombre y la posición pública del Sr. Lefort. (Lo reducimos a esto: se le permite escribir artículos no firmados por él, sino por un obrero —cosa que habría podido hacer sin nuestro consentimiento.) Que éste es el caso, resulta de una airada carta que escribió entonces a Lubez, pero cedió. La reunión de París del 24 de febrero cometió sólo este desatino: protestar contra una resolución que había dejado de existir. Y sobre esto el Sr. Lefort, o sus amigos en Londres, fingen olvidar que él ya había renunciado al puesto para el que fue nombrado. Incluso nos amenaza con prevenir a todos los demócratas contra nosotros, olvidando que nosotros podemos prevenir contra él, si es necesario.

Él y su hombre Lubez dicen que no le mueve la ambición personal. Sólo quiere una garantía política. Bien. Nombramos a Vingard, un hombre que representa más garantías que Lefort et Le Lubez juntos. Una vez nombrado, el Sr. Vingard se convierte en una nulidad para Lefort y Lubez. Lo único que pudieron decir contra su propuesta por Tolain, etc., confirmada luego por nosotros, es esto: que no fue comunicada a Lefort en el momento oportuno. Así, este miserable punto de etiqueta es su último pretexto de oposición, etc.

Se pone en peligro el carácter internacional de la Sociedad, y el poder del Consejo para nombrar embajadores.
El carácter de clase de este movimiento. Républicains formalistes.

1) Pas de résolution contre Schily; Marx déclare la nomination de Mons. Schily comme non-avenue et qu'il l’avait seulement acceptée parce qu’elle a passé unanimement.

2) Las instrucciones dadas a Le Lubez para comunicar a la Administración francesa y a Lefort (en la sesión del Consejo del 7 de marzo) rezan así: “En caso de que no se llegue a ningún acuerdo, el Consejo declara que el grupo Lefort, después de haber retirado sus tarjetas de membresía, tendrá el poder, bajo nuestros Estatutos (véase §7), de formar una sociedad local de rama.”

En la sesión del Consejo del 14 de marzo esta instrucción privada fue convertida en resolución, porque no se pudo llegar a ningún acuerdo. Ésta fue la única resolución aprobada.

(Hubo la otra resolución aprobada: que Lubez debía comunicar literalmente a ambas partes la totalidad de las resoluciones.)