Londres, 2 de octubre. Ha causado aquí considerable sorpresa un discurso de Sir Alexander Malet, el enviado británico acreditado ante la Dieta Federal Alemana. Pues en el discurso,* que fue pronunciado en una cena ofrecida en Homburg con motivo de la toma de Sebastopol, se lanzó a un fuerte ataque contra el rey de Prusia y sus ministros. El enviado británico dijo sin rodeos que el pueblo británico tenía derecho a esperar una política diferente de Prusia, sobre todo porque la mayoría del pueblo prusiano nunca había ocultado sus simpatías por las potencias occidentales. Sir Alexander opina que si Prusia se hubiera puesto al lado de las potencias occidentales, Austria habría actuado enérgicamente y a Rusia le habría sido imposible oponerse a la coalición prusiana. Se hace así, por decirlo de algún modo, a Prusia directamente responsable de la guerra. Dado que el rey de Prusia es miembro de la Confederación Alemana, ante la cual Sir Alexander está acreditado como enviado británico, se cree en general que este ataque dará lugar en cualquier caso a serias representaciones. Si su gobierno lo defiende, ello será un indicio de la política futura de Gran Bretaña; si ocurre lo contrario, cabe ciertamente esperar la retirada del enviado.