La Liga le sigue la pista. El hecho de que la Autoridad Central no considerara al nuevo grupo como un peligro para la Liga se debió a que un miembro de la Liga muy fiable pertenecía a su comité central y había sido instruido para vigilar y mantenernos informados de los planes y medidas que estas personas decidieran, en la medida en que estuvieran dirigidos contra la Liga. La Autoridad Central ha enviado también un emisario a Suiza para ayudar al mencionado miembro de la Liga a atraer a personas útiles a la Liga y, en general, para organizar la Liga en Suiza. Toda esta información se basa en pruebas documentales muy fiables.

Otro intento del mismo tipo fue realizado anteriormente por Struve, Sigel y otros, quienes estaban unidos en Ginebra por aquel entonces. Estas personas tuvieron la osadía de pretender que la organización que habían intentado formar era realmente la Liga y de utilizar indebidamente los nombres de los miembros de la Liga para este fin. Por supuesto, sus mentiras no engañaron a nadie. Su intento fue tan fútil en todos los aspectos que los pocos miembros restantes de esta organización abortiva en Suiza se vieron finalmente obligados a unirse al grupo ya mencionado. Pero cuanto más impotente se volvía esta camarilla, más imponentes eran los títulos que se daban —como «Comité Central de la Democracia Europea», etc. También aquí en Londres, Struve continuó sus esfuerzos en esta dirección junto con otros grandes hombres desilusionados. Se enviaron manifiestos e invitaciones a unirse a la «Oficina Central de la Emigración Alemana Unida» y al «Comité Central de la Democracia Europea» por toda Alemania, pero una vez más sin la más mínima respuesta.

Las supuestas conexiones entre esta camarilla y los revolucionarios franceses y otros no alemanes simplemente no existen. Todas sus actividades se limitan a una serie de pequeñas intrigas entre los refugiados alemanes locales. No tienen ningún efecto directo sobre la Liga y no representan ninguna amenaza. Es fácil vigilarlos.

Todos los intentos de este tipo o bien tienen el mismo objetivo que la Liga, es decir, la organización revolucionaria del partido obrero. En este caso, destruyen la centralización y la fuerza del partido al fragmentarlo y, por lo tanto, deben ser considerados decididamente como separatismo perjudicial. O bien sólo pueden apuntar a utilizar indebidamente al partido obrero para fines ajenos o directamente opuestos a él. El partido obrero puede utilizar a otros partidos y facciones partidistas para sus propios fines en ocasiones, pero nunca debe subordinarse a ningún otro partido. Pero aquellas personas que estuvieron en el gobierno durante el último movimiento y que utilizaron su posición para traicionar al movimiento y reprimir al partido obrero dondequiera que quisiera actuar independientemente deben ser mantenidas a distancia bajo todas las circunstancias.

Tenemos lo siguiente que informar sobre el estado de la Liga.

I. Bélgica

La organización de la Liga tal como existía entre los trabajadores belgas en 1846 y 1847 ha desaparecido, por supuesto, desde 1848, cuando los principales miembros fueron arrestados, condenados a muerte y se les conmutó la pena por cadena perpetua. En general, la Liga en Bélgica ha perdido gran parte de su fuerza desde la Revolución de Febrero y la expulsión de la mayoría de los miembros de la Sociedad Obrera Alemana de Bruselas. La política actual de la policía no ha permitido su reorganización. A pesar de ello, una comunidad ha logrado sobrevivir en Bruselas hasta el día de hoy y funciona lo mejor que puede.

II. Alemania

Había sido intención de la Autoridad Central dar en esta circular un informe especial sobre la situación de la Liga en Alemania. Pero esto no es posible en el momento presente, ya que la policía prusiana está investigando una amplia organización dentro del partido revolucionario. Esta circular será enviada a Alemania por una vía segura, pero es posible que algunas copias caigan en manos de la policía aquí y allá en el curso de la distribución dentro de Alemania. Por lo tanto, debe estar formulada de manera que su contenido no dé a la policía ninguna prueba que pudiera ser utilizada contra la Liga. Por el momento, pues, la Autoridad Central se limita a las siguientes observaciones.

Los centros principales de la Liga en Alemania son Colonia, Fráncfort del Meno, Hanau, Maguncia, Wiesbaden, Hamburgo, Schwerin, Berlín, Breslau, Liegnitz, Glogau, Leipzig, Núremberg, Múnich, Bamberg, Wurzburgo, Stuttgart y Baden.

Se nombran los siguientes distritos directivos: Hamburgo para Schleswig-Holstein; Schwerin para Mecklenburgo; Breslau para Silesia; Leipzig para Sajonia y Berlín; Núremberg para Baviera; Colonia para Renania y Westfalia.

Por el momento, las comunidades de Gotinga, Stuttgart y Bruselas permanecerán en comunicación directa con la Autoridad Central hasta que hayan extendido su influencia hasta el punto en que puedan formarse nuevos distritos directivos.

La posición de la Liga en Baden no se determinará hasta que se reciba el informe del emisario enviado allí y a Suiza.

Donde, como en Schleswig-Holstein y Mecklenburgo, existen asociaciones de campesinos y jornaleros, los miembros de la Liga han podido influir directamente sobre ellas y, en parte, obtener un control completo. Las asociaciones de obreros y jornaleros en Sajonia, Franconia, Hesse y Nassau están también en su mayor parte bajo la dirección de la Liga. Los miembros más influyentes de la Hermandad Obrera pertenecen asimismo a la Liga. La Autoridad Central señala a todas las comunidades y miembros de la Liga que tal influencia sobre las asociaciones de obreros, deportivas, de campesinos y jornaleros, etc., es de la mayor importancia y debe lograrse siempre que sea posible. La Autoridad Central solicita a los distritos directivos y a las comunidades que se corresponden directamente con ella que hagan mención especial de lo ocurrido a este respecto en sus próximos informes.

El emisario en Alemania, que ha recibido una recomendación de la Autoridad Central por sus esfuerzos, ha admitido en todas partes como miembros de la Liga sólo a las personas más fiables y ha dejado la ulterior expansión de la Liga en sus manos, confiando en su mayor conocimiento de las condiciones locales. Si será posible reclutar revolucionarios resueltos para la Liga dependerá de la situación en las diversas localidades. Donde esto no sea posible, debe formarse una segunda clase de miembros de la Liga entre personas que aún no comprenden las consecuencias comunistas del movimiento actual, pero que son útiles y fiables. A esta segunda clase debe decírsele que su organización es puramente local o provincial y debe estar constantemente bajo la supervisión de los miembros y autoridades reales de la Liga. Pues con la ayuda de estos contactos adicionales será posible obtener un firme control sobre las asociaciones de campesinos y deportivas. La organización detallada puede dejarse a los distritos directivos, y la Autoridad Central espera sus informes sobre estos asuntos lo antes posible.

Una comunidad ha propuesto a la Autoridad Central que se convoque inmediatamente un congreso de la Liga en suelo alemán. Las comunidades y los distritos comprenderán por sí mismos que en las circunstancias actuales no es aconsejable convocar siquiera congresos provinciales de los distritos directivos en todas partes. Un congreso general de la Liga está completamente fuera de lugar en el momento presente. Pero tan pronto como las circunstancias lo permitan, la Autoridad Central convocará un congreso de la Liga en un lugar adecuado.— Renania prusiana y Westfalia han sido visitadas recientemente por un emisario del distrito directivo de Colonia. El informe sobre esta gira aún no se ha recibido en Colonia. Solicitamos a todos los distritos directivos que envíen igualmente emisarios a recorrer sus regiones lo antes posible e informen sobre los resultados. Por último, informamos que en Schleswig-Holstein se han establecido contactos con el ejército; esperamos un relato de la influencia que la Liga puede esperar obtener allí.

III. Suiza

Todavía estamos esperando el informe de nuestro emisario, por lo que volveremos sobre esto con mayor detalle en nuestra próxima circular.

IV. Francia

Los contactos con los trabajadores alemanes en Besanzón y otros lugares del Jura se restablecerán desde Suiza. En París, Ewerbeck, el miembro de la Liga que ha sido el dirigente de las comunidades allí, ha anunciado su dimisión de la Liga, ya que considera que sus actividades literarias son más importantes. En consecuencia, el contacto se ha interrumpido por el momento y debe restablecerse con tanta mayor cautela cuanto que los parisinos han admitido a una serie de personas que son completamente inútiles y que en el pasado han sido incluso directamente hostiles a la Liga.

V. Inglaterra

El distrito de Londres es el más fuerte de toda la Liga. Se ha distinguido sobre todo por el hecho de que desde hace algunos años financia a la Liga y, en particular, los viajes de los emisarios casi sin ayuda. Recientemente se ha fortalecido aún más al admitir nuevos elementos y continuamente proporciona dirección a la Sociedad Obrera Alemana local, así como a la sección más enérgica de los refugiados alemanes aquí.

La Autoridad Central mantiene contacto con los partidos resueltamente revolucionarios entre los franceses, ingleses y húngaros a través de unos pocos miembros delegados para tal fin.

Dronke escribió a Engels sobre los asuntos de la Liga el 10 de julio de 1850.— Ed.

De los revolucionarios franceses, el partido verdaderamente proletario, dirigido por Blanqui, ha unido fuerzas con nosotros. Los delegados de las sociedades secretas blanquistas están en contacto regular y oficial con los delegados de la Liga, a quienes han encomendado tareas importantes en preparación para la próxima revolución francesa.

Los dirigentes del partido cartista revolucionario también están en contacto estrecho y regular con los delegados de la Autoridad Central. Sus periódicos están a nuestra disposición. La ruptura entre este partido obrero revolucionario independiente y la fracción más conciliadora dirigida por O'Connor fue acelerada sustancialmente gracias a los delegados de la Liga.

Asimismo, la Autoridad Central está en contacto con el partido más progresista de los refugiados húngaros. Este partido es importante porque cuenta con una serie de excelentes jefes militares cuyos servicios estarían a disposición de la Liga en una revolución.

La Autoridad Central solicita a los distritos directivos que distribuyan esta circular entre sus miembros lo más rápidamente posible y que informen pronto. Se exhorta a todos los miembros a realizar los mayores esfuerzos posibles, especialmente en este momento en que la situación es tan crítica que el estallido de una nueva revolución ya no puede estar muy lejos.