Colonia, 18 de mayo.... Se rumorea que todos los demócratas no domiciliados en Colonia serán deportados mediante acción policial; se dice que esta medida apunta principalmente al personal de redacción de la Neue Rheinische Zeitung. Es un hecho que ayer mismo se le entregó a Karl Marx semejante orden. Ayer a mediodía, el señor Engels partió hacia el Palatinado renano.*”

Del Trier’sche Zeitung N.° 120, 30 de mayo de 1849. Publicado en inglés por primera vez.

NEUE KÖLNISCHE ZEITUNG

Colonia, 19 de mayo

Desde la oscuridad voló el dardo fatal,
desde la emboscada cayeron golpes densos y veloces—
así ahora, en plena flor de mi virilidad, yazgo,
¡un orgulloso rebelde que ha exhalado su último aliento!

F. Freiligrath
«Abschiedswort der Neuen Rheinischen Zeitung»*
La Neue Rheinische Zeitung ha dejado de existir.

Por eso nuestro número lleva un ribete negro de duelo.
Las noticias más interesantes del sur y del este palidecen ante

* «Palabras de despedida de la Neue Rheinische Zeitung», publicado por primera vez en la Neue Rheinische Zeitung N.° 301, 19 de mayo de 1849.— Ed.

las súbitas y luctuosas nuevas de que la Neue Rheinische Zeitung ha aparecido hoy por última vez.

¡Y qué aparición la suya!

Rojo, rojo, rojo fue siempre su grito de batalla, pero hoy todo su atavío es rojo.
La impresión en tinta roja del periódico ha sorprendido grandemente a sus lectores —el espíritu que una vez más brota flameante de estas líneas tipográficas pasmosas nos ha hecho lamentar profundamente que el periódico haya cesado ahora de existir!—

Ningún otro periódico puede en adelante servirnos como sustituto de esta pérdida.— En vano buscaremos en las más brillantes publicaciones periódicas de todos los países artículos como los del sangriento junio de 1848, en ninguna parte volveremos a encontrar documentación tan concluyente sobre la «buena administración financiera de Prusia», o sobre el «millardo silesio», o sobre «Trabajo asalariado y capital». Hay que reconocer que, con la gloriosa caída de la Neue Rheinische Zeitung, la democracia en Renania ha sufrido un revés. Estamos de duelo —pero la poesía de Freiligrath, que ha alcanzado hoy su cima imperecedera en sus «palabras de despedida», no nos deja sin consuelo:

¡Adiós, hermanos, pero no adiós para siempre,
pues el espíritu jamás podrán matar!
¡Pronto me alzaré de nuevo con estruendo de malla,
volveré mejor armado para el combate!