1. Considerando que en el periódico Freiheit, Arbeit el Dr. Gottschalk describe al ciudadano Karl Marx como amigo y copensador de Franz Raveaux, diputado de la Asamblea de Frankfurt, mientras que el ciudadano Marx declaró en la reunión del comité del 8 de febrero que, si bien en la actualidad apoyaba la candidatura de Raveaux y Schneider II, distaba mucho de coincidir en principio con esas personas; que, por el contrario, el primero de los nombrados fue atacado sin piedad en la Neue Rheinische Zeitung precisamente durante el período en que más destacaba; pero que en el momento actual no podía tratarse de demócratas rojos y demócratas incoloros, ya que por ahora lo principal era oponerse a la monarquía absoluta, y para alcanzar este fin tanto los demócratas rojos como los incoloros tendrían que unirse contra los quejumbrosos;

2. Considerando, además, que el Dr. Gottschalk aprovechó la ocasión del Congreso Democrático de Frankfurt para declarar que él podía utilizar a los obreros de Colonia tanto para una monarquía roja como para una república roja, alegando así que los obreros mismos no eran más que una máquina ciegamente obediente a él;

3. Que los ataques contra Raveaux en el periódico arriba mencionado son de una naturaleza muy baja y maliciosa, pues convierten su dolencia corporal en objeto de reproche y la tachan de farsa;

4. Que los demás ataques del periódico carecen en su mayor parte de todo fundamento y, debido a su necedad, ni siquiera merecen ser refutados, pero no obstante delatan un odio mezquino y un rencor, así como el carácter bajo y malicioso de su autor;

5. Que el Dr. Gottschalk, tras su absolución, tenía un plan, del cual habló a varios miembros de la Asociación Obrera, para reorganizar la Asociación Obrera y, a tal efecto, ponerse a sí mismo (como presidente), junto con otros cinco elegidos por él como miembros del comité, a la cabeza de la Asociación; esto delata una mentalidad despótica y contradice los más elementales principios democráticos;

6. Que al intentar establecer una organización tan nueva ha desertado del partido de los verdaderos proletarios, y se ha arrojado en brazos de los pequeñoburgueses al pretender elevar las cotizaciones mensuales de los miembros a cinco groschen de plata;

7. Que el Dr. Gottschalk introdujo cambios en el periódico de la Asociación, a consecuencia de los cuales su publicación quedó interrumpida durante catorce días, sin haber sido autorizado para ello por la Asociación, es más, sin ni siquiera haber notificado directamente a la Asociación ni a su Comité Ejecutivo; esto es una violación de los derechos de la Asociación totalmente injustificable y que, debido a la marcha del Dr. Gottschalk poco después, ni siquiera puede defenderse por razones de necesidad o urgencia;

8. Que el Dr. Gottschalk, después de su absolución, en lugar de colmar las expectativas de los obreros de Colonia y reanudar su anterior actividad progresista entre ellos, para asombro de todos se marchó sin dirigirles una sola palabra de despedida ni agradecerles su leal apoyo;

9. Que el Dr. Gottschalk, por una sensibilidad excesiva, se exilió voluntariamente, y desde Bruselas emitió una declaración que ciertamente no pudo servir en lo más mínimo para explicar o justificar su conducta, ya que en ella, siendo republicano, habla de ser llamado de vuelta ya sea por “el supremo árbitro hasta ahora existente en el país” o por “la voz del pueblo”, considerando por tanto al supremo árbitro como algo distinto de la voz del pueblo en su conjunto; que por el supremo árbitro en este pasaje solo podía referirse al rey, situándose así directamente del lado de los legitimistas y monárquicos; que, por otra parte, en esta declaración se burla una vez más del pueblo al esperar que este llame de vuelta a alguien que reconoce y apela a un supremo árbitro distinto de la voz del pueblo mismo; que aquí desempeña el papel del más innoble tipo de oportunista, que busca mantenerse abierto el camino tanto hacia el rey como hacia el pueblo;

10. Que el Dr. Gottschalk no se ha dignado dar respuesta alguna a la petición de la Asociación Obrera de que explicara su llamada declaración, una declaración incomprensible, y especialmente que aclarara qué entiende por “el supremo árbitro hasta ahora existente”;

11. Que el Dr. Gottschalk, sin ser llamado de vuelta por nadie, regresó sin embargo a Alemania, con lo cual toda la historia de su destierro voluntario se disipa en el aire y está condenada a parecer una maniobra electoral mal calculada, teniendo en cuenta que, entretanto, sus hermanos y amigos han estado trabajando muy activamente a favor de su elección para la Asamblea de Berlín;

Considerando todo esto, la filial núm. 1 de la Asociación Obrera de Colonia declara:

que en modo alguno aprueba la conducta del Dr. Gottschalk después de su absolución por el jurado en el juicio aquí celebrado, y que rechaza enérgica e indignadamente la imputación de que la Asociación Obrera se dejaría malutilizar en interés de una monarquía roja o desviar por ataques personales rencorosos contra individuos, o permitir que se le impusiera un presidente con un comité servil, o llamar de vuelta a un exiliado voluntario que, para redimirse, apela simultáneamente a la clemencia del rey y del pueblo, o en general permitir que cualquier individuo, sea quien fuere, trate a la Asociación Obrera como si estuviera compuesta de muchachos estúpidos.