Una vez más, el correo de Berlín, que acaba de llegar y que debió de llegar ayer por la tarde, no trae cartas ni periódicos de Viena. Tampoco se recibieron en Breslau. El 8 de marzo es la última fecha de la que tenemos noticias directas de Viena, y éstas no contienen más que rumores del teatro de guerra húngaro. Según un número de la Lithographierte Correspondenz, Windischgrätz ha cruzado el Theiss con sus tropas en Tisza-Füred. Según la Allgemeine Zeitung, fue completamente derrotado inmediatamente después en una gran batalla.

Todos los informes procedentes de Transilvania coinciden en que Bem y los székelys controlan todo el país, a excepción de Kronstadt y Hermannstadt. Schassburg sigue ocupada por los székelys. Se dice que Bem ha sido llamado al ejército principal en Debreczin y que otro audaz polaco, Budinski, ha asumido el mando en Transilvania. Cuánto hay de verdad en todos estos rumores no puede decirse. Sin embargo, el silencio total de todos los periódicos oficiales no augura nada bueno para la suerte de las fuerzas reales e imperiales.

Se han confirmado los informes de que Perczel no ha sido capturado ni ha huido a Suiza, sino que está agitando a la población del comitado de Tolna en la retaguardia de las tropas imperiales. Apenas tuvo tiempo en Pest para hacer unas cuantas visitas de cortesía y escapó a Tolna justo cuando las autoridades militares comenzaban a buscarlo.

Mientras el pueblo se levanta así en el suroeste, a espaldas de los austriacos, lo mismo ocurre en el noroeste. Informes de diversas fuentes indican que aquí, donde Görgey pudo durante tanto tiempo contener a tres cuerpos de ejército enteros, opera de nuevo un cuerpo de 10.000 a 12.000 hombres contra las ciudades mineras eslovacas y ha destruido por completo los cuerpos de voluntarios checos, moravos y eslovacos bajo el mando de Stur y Hurban. Se dice que el jefe del cuerpo magiar-eslovaco (pues la mayoría de los eslovacos simpatizan con los magiares, y en estas regiones, habitadas casi exclusivamente por eslovacos y alemanes, es absolutamente imposible formar un cuerpo de ejército sin eslovacos) es un tal Clouth. Algunos refugiados que han llegado a Miava, en la frontera morava, han transmitido esta información a la Slovanská Lípa de Praga.

La siguiente noticia, tomada del Siebenbürger Bote, es igualmente entretenida. Es una muestra de las «ridículas exageraciones» de las fuerzas imperiales en Transilvania, y ahora está circulando por todos los periódicos alemanes. Mientras las tropas imperiales se retiraban a toda prisa hacia Pest y Losoncz, el Siebenbürger Bote, cuyos partes militares gozan de un reconocido «carácter oficial», las hacía obtener las siguientes gloriosas victorias:

«Hermannstadt, 22 de febrero. La tarde de anteayer recibimos la noticia de que, del 10 al 12 de febrero, las tropas combinadas del teniente mariscal de campo Schlick y Schulzig libraron una batalla sangrienta contra los rebeldes húngaros y tomaron Grosswardein. Se informaba de que toda la línea de batalla desde Debreczin hasta Grosswardein estaba sembrada de innumerables cadáveres de los caídos en combate, amontonados en pilas. La misma noticia llegó aquí al día siguiente por otros tres sitios» (¡¡¡!!!).

Escrito por Engels hacia el 14 de marzo de 1849. Impreso según el periódico: Neue Rheinische Zeitung, n.° 245, 14 de marzo de 1849.

* “Hermannstadt, 22. Februar”, Der Siebenbürger Bote, n.° 24, 23 de febrero de 1849. — Red.

[DERROTAS AUSTRIACAS]

Los últimos periódicos y cartas acaban de llegar de Viena y Bohemia. El silencio oficial continúa. Por otra parte, de los informes no oficiales se desprende:

1) que las tropas imperiales han sido derrotadas en Szolnok. En lugar de cruzar el Theiss en Poroszló, una sección del grueso del ejército húngaro se dirigió río abajo por el Theiss y, uniendo sus fuerzas con otras columnas móviles magiares, atacó por la retaguardia a las tropas reales e imperiales estacionadas a las afueras de Szolnok. Al mismo tiempo, los magiares que estaban apostados en la orilla derecha del Theiss avanzaron a través del río. Las tropas imperiales fueron completamente derrotadas, el ferrocarril de Szolnok a Abony quedó destruido y toda la zona fue ocupada por los magiares. Szolnok ha sido, pues, arrebatado por segunda vez a las tropas imperiales;

2) que las cosas no pintan nada bien para las tropas imperiales tanto en el centro como en el flanco izquierdo: el 5 de marzo llegaron a Pest gran número de cañones, baterías de cohetes Congreve y trenes de bagajes procedentes de Kápolna, y fueron transportados a la fortaleza de Ofen. Y el gran comandante Windischgrätz —se dice que está ligeramente herido— ha trasladado su cuartel general de vuelta a Ofen. Ha transferido el mando al teniente mariscal de campo Schlick, ordenándole que cruce el Theiss sin más demora, que asalte Debreczin y ponga fin al asunto.

En resumen: las fuerzas imperiales han sido derrotadas de nuevo en Szolnok y desalojadas de la ciudad; Windischgrätz ha regresado a Ofen y su artillería y tren de bagajes lo han seguido; por tanto, las fuerzas imperiales también han debido de ser derrotadas allí.

Una derrota de los austriacos es segura, una segunda probable… ¡Finis Hungariae!

Escrito por Engels hacia el 14 de marzo de 1849. Impreso según el periódico: Neue Rheinische Zeitung, n.° 245, 14 de marzo de 1849.