Después de leída y aprobada el acta de la reunión anterior, Roser, el presidente, pregunta si se halla presente el ciudadano Prinz, el redactor, y, al informársele de que ya se ha marchado, dice que, en su calidad de dirigente de la Asociación, se debe pedir cuentas a Prinz por su conducta reciente y por los cambios que ha introducido en el periódico* sin informar a la Asociación....

Los ciudadanos Marx y Schapper, apoyados por muchos otros, proponen que, además del ciudadano Prinz como redactor del órgano oficial de la Asociación, se nombre una comisión de redacción que vele por que dicho órgano represente verdaderamente los intereses de la Asociación y se dirija en el espíritu de nuestro partido.*

La moción es adoptada y los ciudadanos Schapper, Roser y Reiff son nombrados para dicha comisión de redacción.

El ciudadano Westermann lee la «declaración» emitida desde Bruselas por el Dr. Gottschalk y no puede declararse de acuerdo con su proceder.»

Sin embargo, el ciudadano Marx, apoyado por Schapper, propone que se deje el asunto de lado por el momento, ya que la declaración emitida era demasiado dudosa y vaga para extraer de ella conclusiones definitivas; pero que, para aclarar la cuestión, se nombre una comisión que resuma las partes que resultan vagas y envíe una carta al Dr. Gottschalk pidiéndole aclaración y explicación.

Esta moción encuentra aprobación general, y los ciudadanos Dr. Marx, Anneke, Schapper, Röser y Esser son propuestos y nombrados para la comisión....

“Freiheit, Brüderlichkeit, Arbeit—Ed.

El ciudadano Anneke propone que las próximas elecciones se discutan en futuras reuniones.

El ciudadano Schapper opina que, si esto se hubiera hecho hace unas cuatro semanas, tal vez habríamos podido conseguir algo bueno como partido propio, pero ahora ya es demasiado tarde, puesto que aún no estamos organizados en absoluto; no sería posible que la Asociación Obrera hiciera elegir a sus propios candidatos.

El ciudadano Marx opina asimismo que la Asociación Obrera como tal no estaría en condiciones de hacer elegir candidatos ahora; por el momento, no se trata tampoco de hacer nada en lo que respecta a los principios, sino de oponerse al Gobierno, al absolutismo y al dominio del feudalismo, y para ello bastan simples demócratas, los llamados liberales, que también están lejos de sentirse satisfechos con el Gobierno actual. Hay que tomar las cosas tal como son. Puesto que ahora importa oponer la resistencia más fuerte posible al sistema absolutista, el sano sentido común exige que, si nos damos cuenta de que no podemos hacer que triunfe nuestra propia concepción de principio en las elecciones, nos unamos a otro partido, también de oposición, para no dejar que venza nuestro enemigo común, la monarquía absoluta.

Acto seguido, se resuelve participar en los comités electorales generales que se formarán en esta ciudad tras su división en distritos electorales, y representar en ellos el principio democrático general.

Los ciudadanos Schapper y Röser son nombrados para establecer una vinculación más estrecha entre los obreros y los demócratas; deberán participar en las reuniones del comité de la Asociación Democrática** e informar aquí sobre ellas.