Escrito entre noviembre de 1845  
y agosto de 1846  

Impreso según el manuscrito  
por el Instituto de Marxismo-Leninismo  
del Comité Central del P.C.U.S.  
en Marx/Engels, Gesamtausgabe,  
Erste Abteilung, Bd. 5  
Volumen I  

CRÍTICA  
DE LA FILOSOFÍA ALEMANA MODERNA  
SEGÚN SUS REPRESENTANTES  
FEUERBACH, B. BAUER Y STIRNER  

Prólogo  

Hasta ahora, los hombres se han formado siempre ideas falsas acerca de sí mismos, acerca de lo que son y de lo que debieran ser. Han ordenado sus relaciones con arreglo a sus ideas de Dios, del hombre normal, etc. Los productos de su cerebro se les han ido de las manos. Ellos, los creadores, se han postrado ante sus creaciones. Liberémoslos de las quimeras, de las ideas, de los dogmas, de los seres imaginarios bajo cuyo yugo languidecen. Sublevémonos contra este imperio de los conceptos. Enseñemos a los hombres, dice uno,* a trocar estas imaginaciones por pensamientos que correspondan a la esencia del hombre; dice otro,† a adoptar ante ellas una actitud crítica; dice el tercero,‡ a sacárselas de la cabeza; y… la realidad existente se derrumbará.  

Estas inofensivas y pueriles fantasías constituyen el meollo de la moderna filosofía neohegeliana, que el público alemán no sólo recibe con horror y reverencia, sino que nuestros héroes filosóficos proclaman con la solemne conciencia de su peligrosidad destructora del mundo y de su criminal desconsideración. El primer volumen de la presente publicación tiene por objeto desenmascarar a estas ovejas que se tienen y son tenidas por lobos; mostrar que sus balidos no hacen más que imitar, bajo una forma filosófica, las concepciones de la clase media alemana; que las jactancias de estos comentaristas filosóficos no hacen sino reflejar la miseria de las condiciones reales de Alemania. Su propósito es ridiculizar y desacreditar la lucha filosófica con las  

* Ludwig Feuerbach. — Ed.  
† Bruno Bauer. — Ed.  
‡ Max Stirner. — Ed.  

sombras de la realidad, lucha que tanto seduce al soñoliento y confuso pueblo alemán.  

Érase una vez un valiente que tuvo la idea de que los hombres se ahogaban en el agua sólo porque estaban poseídos por la idea de la gravedad. Si se quitaban de la cabeza esta noción, por ejemplo declarándola una noción supersticiosa, religiosa, quedarían sublimemente a salvo de todo peligro de agua. Durante toda su vida luchó contra la ilusión de la gravedad, de cuyas perniciosas consecuencias cada nueva estadística le aportaba abundantes pruebas. Este valiente era el tipo de los nuevos filósofos revolucionarios alemanes.*  

* [El siguiente pasaje está tachado en el manuscrito:] No hay diferencia específica entre el idealismo alemán y la ideología de todas las demás naciones. Ésta última también considera el mundo como dominado por ideas, las ideas y los conceptos como los principios determinantes, y ciertas nociones como el misterio del mundo material accesible a los filósofos.  

Hegel llevó a término el idealismo positivo. No sólo convirtió todo el mundo material en un mundo de ideas y toda la historia en una historia de ideas. No se contentó con registrar entidades de pensamiento, sino que buscó también describir el acto de creación.  

Despertados de su mundo de fantasías, los filósofos alemanes protestan contra el mundo de ideas al que ellos [...] la concepción de lo real, material [...]  

Todos los críticos filosóficos alemanes afirman que el mundo real de los hombres ha estado hasta ahora dominado y determinado por ideas, imágenes, conceptos, y que el mundo real es un producto del mundo de las ideas. Tal ha sido el caso hasta ahora, pero esto debe cambiar. Se distinguen entre sí por la manera en que se proponen liberar a la humanidad, que en su opinión gime bajo el peso de sus propias ideas fijas; se distinguen por lo que proclaman como ideas fijas; coinciden en su fe en la hegemonía de las ideas, coinciden en la fe de que la acción de su razón crítica ha de traer consigo la destrucción del orden de cosas existente: ya sea que consideren suficiente su actividad racional aislada o que quieran conquistar la conciencia universal.  

La creencia de que el mundo real es producto del mundo ideal, que el mundo de las ideas [...]  

Habiendo perdido su fe en el mundo hegeliano de las ideas, los filósofos alemanes protestan contra la dominación de los pensamientos, las ideas y los conceptos que, según su opinión, es decir, según la ilusión de Hegel, han producido, determinado y dominado hasta ahora el mundo real. Hacen su protesta y expiran [...]  

Según el sistema hegeliano, las ideas, los pensamientos y los conceptos han producido, determinado, dominado la vida real de los hombres, su mundo material, sus relaciones reales. Sus discípulos rebeldes toman esto [...]  

Primera página del Prólogo de La ideología alemana manuscrita por Marx  

I  
FEUERBACH