Colonia, 13 de marzo. La *Rhein- und Mosel-Zeitung* ha respondido hoy* a nuestro artículo del 9 de marzo sobre los diputados de la Asamblea Provincial. No queremos privar a nuestros lectores de algunas muestras de esta obra maestra del estilo. Entre otras exquisiteces, figura la siguiente:

“Así, a golpes de largo alcance, no en verdad con una alabarda, sino con su acostumbrado garrote, la *Rhein. Ztg.* ha arremetido contra un espectro” (¡piénsese: un acostumbrado garrote! ¡Arremeter a golpes con un garrote!) “que creyó percibir en un artículo de la *Rhein- und Mosel-Zeitung*, y, como es de suyo evidente” (¡qué lujo, gastar palabras en cosas que son de suyo evidentes!) “todos sus golpes cayeron en el vacío” (¡cayeron en el vacío! ¡en el vacío respecto de la *Rhein- und Mosel-Zeitung*, acaso sobre su redactor!), “y el periódico atacado” (¡el espectro, en efecto, fue solo atacado!) “se halla completamente ileso e intacto”.

¡Qué generosa lógica, que no deja siquiera a la sagacidad de sus lectores la conclusión de que unos golpes que cayeron en el vacío respecto del periódico atacado no cayeron sobre el periódico atacado! ¡Qué derroche de entendimiento, qué narración tan exhaustiva! Solo cabría mencionar cuán interesante debió de parecerle a la *Rhein- und Mosel-Zeitung* proclamar que su espalda estaba intacta. Hasta qué punto la imaginación de la *Rhein- und Mosel-Zeitung* está obsesionada con su espléndida idea del “espectro” y de la *Rhein. Ztg.* que arremete contra él, y de los garrotazos que cayeron en el vacío, puede demostrarlo mediante las siguientes variaciones, tan ingeniosas como sorprendentes, sobre este tema superlativo. Al enumerarlas, no dejaremos de llamar la atención sobre sus finos matices y sombras. A saber:

* Véase este volumen, pp. 366-69.— Ed.

1. “A golpes de largo alcance con su acostumbrado garrote, la *Rhein. Ztg.* del 9 de marzo ha arremetido así contra un espectro que creyó percibir en un artículo de la *Rhein- und Mosel-Zeitung*, y, como es de suyo evidente, todos sus golpes cayeron en el vacío.”

2. “Pero el artículo que convirtió a la *Rhein. Ztg.* en una vidente de espíritus” (antes el espíritu era un espectro, y ¿desde cuándo habría podido la *Rhein. Ztg.* detectar espíritu alguno en el oscuro periódico ultramontano?) “y, por consiguiente, en una heroína que combate una sombra.”

¡De manera que esta vez se dice que al menos la sombra de la *Rhein- und Mosel-Zeitung* sí fue alcanzada!

3. “La *Rhein. Ztg.*, empero, que ciertamente sabe también que en lo tocante a todo lo sustancial, verdadero y sólido” (¿la espalda de la *Rhein- und Mosel-Zeitung*?) “sus poderes se convierten en hazmerreír” (¿y qué poder espiritual no se convertiría en hazmerreír en lo tocante a una espalda?), “y que, sin embargo, por una vez quiere mostrar que tiene cuernos” (el “acostumbrado garrote” se ha trocado misteriosamente en “cuernos”) “y puede embestir” (antes, arremeter a golpes de largo alcance), “se ha imaginado” (antes, “ha visto” o “ha creído ver”) “un espectro que quisiera que se tuviese por el espíritu real de nuestro artículo” (¡una repetición para recordar al lector los hechos del asunto!), “y contra el cual desahoga a sus anchas su ira y prueba su fuerza” (una ingeniosa realización retórica), “así como en una corrida de toros la bestia acosada” (poco antes la *Rh. Ztg.* era “el hombre del garrote”, así que sin duda la *Rhein- und Mosel-Zeitung* es la “bestia”) “desahoga su ira sobre una figura de paja que le arrojan, y se considera vencedora cuando la ha hecho pedazos”.

¡Es verdaderamente homérico! Piénsese en su amplitud épica. Y también cuán esópico: ¡esta profunda penetración en la psicología animal! ¡Esta sutil interpretación del estado mental de un toro que se considera vencedor!

Sería “muy infantil e ingenuo” y no menos “insípido y trivial” pretender discutir el asunto mismo con tan “eminente publicista”. Por tanto, solo añadiremos lo siguiente para caracterizar al hombre.

En su artículo, tan infortunadamente atacado, la *Rhein- und Mosel-Zeitung* “meramente” expresó “la duda” “de si la consecución de sus” (es decir, de los promotores de la circular sobre la elección del señor Camphausen y el señor Merkens) “esperanzas traería realmente de vuelta el período de la antigua Hansa”, mas en su “artículo no se hablaba” de “un retorno a condiciones obsoletas y caducas”. ¡Quien pueda, que entienda!

Más aún:

La *Rhein. Ztg.* intentó “presentar una mentira evidente al decir: ‘Entre los intereses que han de representarse en la Asamblea Provincial, la *Rhein- und Mosel-Ztg.* menciona únicamente un sistema político más libre de gobierno local y una ampliación de los derechos de los estamentos’, cuando en la *Rhein- und Mosel-Zeitung* puede leerse el añadido: ‘la revelación de tantas otras cuestiones indecisas en el desarrollo de la vida del pueblo’”.

¿Ha formulado entonces la *Rhein- und Mosel-Zeitung*, o siquiera mencionado, una sola de esas “cuestiones indecisas”? ¿Acaso ha

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