en Manchester

[Londres] 26 de junio de 1869

Dear Fred,

Con agradecimiento, acuso recibo de las £90, primera mitad del billete.

Adjuntas, para Tussy, 2 cartas. Debe contestar a Kurzellenbogen Collet.

De la carta adjunta de Eichhoff se desprende, por desgracia, que su hermano se ha vuelto medroso. Escríbeme qué debe hacerse ahora.

Los últimos pliegos de corrección, al fin recibidos y devueltos; asimismo enviado el prólogo. Ahora resulta que la dilación obedeció a 2 razones: 1°) el señor Wigand, de Leipzig, es el impresor, y 2°) el señor Meißner, por su parte, no se ajustó al de Leipzig. Él creía, en efecto, que yo había recibido desde hacía semanas los últimos pliegos directamente de Leipzig.

El noble Wilhelm guarda un profundo silencio.

Hoy, por fin, el tiempo gira a mejor.

He recibido de la Society of Arts una invitación para una conversazione en el Kensington Museum el 1° de julio. Esto sólo tiene lugar una vez al año y acude toda la aristocracia londinense, desde la corte hasta etc. Jennychen podrá, pues, ver a esta pandilla.

Addio.

Tuyo
K.M.

Al reordenar mi estante para libros, ha vuelto a caer en mis manos una pequeña edición antigua de las Reflexiones, etc., de Rochefoucauld. Hojeándola, he encontrado:

«La gravité est un mystère du corps, inventé pour cacher les défauts de l’esprit.» ¡Así que Sterne se lo birló a Rochefoucauld!*

* «La gravedad digna es un misterio del cuerpo, inventado para ocultar los defectos del espíritu.»

Bonitas aún:

«Nous avons tous assez de force pour supporter les maux d’autrui.»

«Les vieillards aiment à donner de bons préceptes, pour se consoler de n’être plus en état de donner de mauvais exemples.»

«Les rois font des hommes comme des pièces de monnaye; ils les font valoir ce qu’ils veulent; et l’on est forcé de les recevoir selon leur cours, et non pas selon leur véritable prix.»

«Quand les vices nous quittent, nous nous flattons de la créance que c’est nous qui les quittons.»

«La modération est la langueur et la paresse de l’âme, comme l’ambition en est l’activité et l’ardeur.»

«Nous pardonnons souvent à ceux qui nous ennuyent, mais nous ne pouvons pardonner à ceux que nous ennuyons.»

«Ce qui fait que les amants et les maîtresses ne s’ennuyent point d’être ensemble, c’est qu’ils parlent toujours d’eux-mêmes.»*

* «Todos tenemos bastante fuerza para soportar los males ajenos.» — «Los ancianos gustan de dar buenos preceptos, para consolarse de no estar ya en estado de dar malos ejemplos.» — «Los reyes hacen a los hombres como piezas de moneda; los hacen valer lo que quieren, y uno está obligado a recibirlos según su curso, y no según su verdadero precio.» —

Estuve en el Trades-Unions-Meeting el pasado miércoles, Exeter Hall. 360 Beesly pronunció realmente un discurso espléndido, sumamente insolente, recordando las jornadas de junio (era el 24 de junio), etc. Los periódicos, naturalmente, lo mataron, es decir, lo suprimieron. Había cometido además el delito de hablar muy despectivamente de los periodistas ingleses.