19.º Boletín del ejército, con glosas

Hungría. 6 de febrero de 1849
Hungría.
Núm. 214, 6 de febrero de 1849
Neue Rheinische Zeitung.
* Ha aparecido el 19.º boletín del ejército. Aun cuando demos crédito a este documento, las ventajas obtenidas últimamente por los imperiales no valen la pena mencionarse.
Nada sabemos de los cuerpos de ejército en los condados eslovacos (nordoccidentales)[5]. Este cuerpo tiene, pues, evidentemente, todavía todas las manos ocupadas con la «pacificación de las partes ya ocupadas del país».
De las tropas enviadas de Pest a Miskolcz, que deben restablecer la comunicación entre Windischgrätz y Schlick, y a las cuales[10] (se recordará bien) les profetizamos un viaje bastante largo, de estas tropas, cuyos puestos avanzados, según cartas pretendidamente llegadas del campamento de Schlick, deberían hallarse ya cerca de Miskolcz, tampoco sabemos nada. Prueba de que no han llegado muy lejos.
De las bandas de gitanos del Banato tampoco sabemos nada.
Y, por último, nada oímos en absoluto de las tropas enviadas contra Bem. En general, no solo callan los boletines oficiales, sino también los habitualmente tan jactanciosos informes mentirosos no oficiales, desde hace algún tiempo, completamente sobre Bem. Prueba suficiente de que frente a él los imperiales tampoco cosechan laureles. Puesto que carecemos, por tanto, de toda noticia sobre Bem, no debe sorprendernos que de un momento a otro aparezca repentinamente en la retaguardia o en los flancos de Schlick, echando así por tierra todo el plan de guerra imperial.
Que el boletín tampoco sepa una palabra del asalto a Leopoldstadt, ya seis veces inventado por los periódicos de la ley marcial y seis veces creído por mamá Dumont[25], apenas necesitamos mencionarlo. La toma de esta fortaleza, pues, sigue siendo «de esperar».

Todo esto, pues, no lo dice el boletín. ¿Qué dice entonces?
Sabe dar razón de tres puntos: en la frontera eslavona, cerca de Szolnok y en el alto Theiß. De estos tres puntos comunica, naturalmente, de nuevo «éxitos brillantes».
Primero: «El Feldzeugmeister conde Nugent, que para expulsar a los rebeldes concentrados cerca de Fünfkirchen se puso en marcha el 25 de enero desde Kanisa hacia allá, trasladó el 29 de enero su cuartel general a Fünfkirchen, ciudad que los rebeldes, en número de 4.000 hombres con 10 piezas de artillería, abandonaron el 26 de enero, debiendo haber tomado la dirección hacia Essegg para reunirse bajo la protección de la fortaleza ocupada por los rebeldes, lo que, sin embargo, no conseguirán, pues esta fortaleza está cercada por la brigada del coronel van der Null del regimiento fronterizo de Gradiska, y también el Feldzeugmeister conde Nugent los perseguirá en esa dirección. La aparición del ejército imperial y real en los condados de Baranya y Tolna ha aniquilado por completo los elementos hostiles al gobierno.»
Constatemos, primero, que según esto la fortaleza de Essegg en el Drava no ha sido tomada, como afirmaban los rumores de la ley marcial, sino que justamente acaba de ser «cercada», cerco que tanto más fácilmente será roto por los «4.000 hombres con 10 piezas», cuanto que en la orilla izquierda del Drava, debido a los extensos pantanos, no es posible en absoluto.
El éxito ulterior consiste en que Nugent ha avanzado hasta Fünfkirchen. Como según el 18.º boletín Kaposvar ya estaba ocupada por los imperiales, toda la ventaja se reduce a una posición del ejército adelantada unas 10 millas, paralelamente al Drava. Con ello no se ha ganado nada más que un aprovisionamiento más difícil, que aumenta en la misma medida en que el ejército se acerca al corazón de Hungría. Por lo demás, los magiares siguen aquí evidentemente la misma táctica que Görgey en el territorio eslovaco: mantienen las ciudades el mayor tiempo posible y luego comienzan la guerra de guerrillas en el campo. Lo que se dice de la pacificación de los condados de Baranya y Tolna recuerda del todo a las pacificaciones en el país eslovaco. Pronto oiremos que también aquí el ejército no ha podido avanzar porque primero debe restablecer la calma y el orden en los condados ya conquistados.
Segundo: «Como ya se comunicó en el 18.º boletín, la brigada de caballería Ottinger, reforzada con 3 batallones de infantería y 2 baterías a pie, había tomado posición cerca de Cegled. Al tener noticia de que los rebeldes proyectaban atacarla, el mariscal de campo príncipe de Windischgrätz se vio movido a marchar contra ellos con todas las tropas disponibles, con la esperanza de que los rebeldes aceptaran una batalla.

Pero tampoco esta vez se atrevieron a arriesgar un encuentro decisivo, y cuando vieron avanzar este refuerzo, se retiraron apresuradamente, perseguidos por la brigada Grammont, al otro lado del Theiß.»
¡Con que esas tenemos! El hecho de que Windischgrätz mismo marchara a Cegled «con todas las tropas disponibles» demuestra que el señor Ottinger debe de haber sufrido allí una tremenda derrota. ¡Así que ni siquiera los 3 batallones y 2 baterías de refuerzo sirvieron de nada! La ventaja se limita a que los austriacos vuelven a estar a orillas del Theiß, en Szolnok. Resulta cómico el enfado de Windischgrätz porque los rebeldes tampoco esta vez hayan aceptado batalla. ¡Como si no hubiera sido el plan desde un principio evitar por el momento, en lo posible, todas las batallas decisivas, atraer a los imperiales lo más adentro posible de Hungría y organizar a sus espaldas la guerra campesina y las guerrillas! A su debido tiempo ya «se arriesgarán a un encuentro decisivo».
Tercero: «El teniente mariscal de campo conde Schlick, tras haber efectuado ya la limpieza del Zips, ha conseguido ahora también la del condado de Zemplén, librando de rebeldes, y ha avanzado luego hacia Tokaj, adonde se dirigían de todas partes los partidarios de Kossuth. La vanguardia del teniente mariscal de campo Schlick, al mando del mayor Piattoli, chocó el 19 de enero en Szanto con el enemigo, rechazándolo hacia Tokaj. El 21 de enero, un reconocimiento llevado a cabo mostró que el adversario se había retirado y tomado una posición bastante ventajosa en Tokaj, Tarczal y Kereßtur. El 22 de enero, el teniente mariscal de campo conde Schlick emprendió el ataque general contra esta posición. El mayor Herczmanovsky dirigió su valiente batallón Stephan, junto con un escuadrón de Kaiser-Chevauxlegers y cuatro piezas, contra Kereßtur, mientras el teniente mariscal de campo conde Schlick avanzaba con la columna principal por Tallya y Mad hacia Tarczal. El combate resultó victorioso para las tropas imperiales. El enemigo sufrió una pérdida considerable, especialmente en muertos de la legión polaca.»
Esta ventaja es por completo sorprendente. Schlick ha hecho retroceder los puestos avanzados de los húngaros unas cuantas millas y ha combatido con ellos en Tallya y Keresztur. «El combate resultó victorioso para las tropas imperiales y reales», reza el lacónico parte sobre el éxito. Sobre si Tallya y Keresztur han sido tomadas, o si los magiares se han retirado al otro lado del Theiß, ni una palabra. Con este combate victorioso y de escaso resultado sucederá seguramente lo mismo que con la última victoria de Ottinger, que al final se transformó en una derrota. La

«limpieza del Zips» no tiene arte alguno, pues el Zips está habitado en su mayor parte por alemanes. En el condado de Zemplén viven rutenos, o sea, por ahora todavía amigos de los imperiales, y también aquí suena cómico oír hablar de «limpieza».
El resultado principal del boletín es que los imperiales se hallan a orillas del Theiß en dos puntos muy distantes entre sí. Los dos cuerpos de ejército están sin comunicación. Kossuth probablemente se arriesgará pronto a dar el golpe decisivo: o se lanzará con todas sus fuerzas por separado sobre cada uno de los dos cuerpos, o se abrirá paso por en medio de ellos, marchará sobre Pest y caerá así sobre la retaguardia de los austriacos.
Y mientras la situación sigue así, mientras los imperiales, a pesar de su superioridad numérica, solo avanzan con la mayor vacilación y cautela, dejando operar aisladamente a todas sus columnas sin pensar en la concentración, mientras los magiares aguardan aprestados al otro lado del Theiß, la prensa de la ley marcial anuncia: Kossuth ha sido capturado en el distrito de Stry, en Galitzia. Y periódicos alemanes lo reproducen.