Ungarn. 4. Februar 1849
Ungarn.
Nr. 213, 4. Februar 1849.
2. Beilage
Neue Rheinische Zeitung.
* Desde el Banato. Apenas han conseguido serbios, austríacos, alemanes del Banato, croatas, gitanos y serbios turcos rechazar un tanto a los magiares, estallan las más graves disensiones en el seno de la recién fabricada nación banato-serbia. Stratimirovich se ha presentado por cuenta propia como candidato a la dignidad de voivoda, granjeándose con ello tal enemistad con el patriarca Rajachich que éste ha dado orden de arrestar y entregar al más popular caudillo serbio allí donde se lo encuentre.
Los serbios turcos han aportado hasta ahora a los serbios del Banato 20.000 hombres de tropas auxiliares. Cuántos rusos hay entre ellos, es difícil decirlo. Aún el 19 de enero, 700 serbios y 400 gitanos armados cruzaron el Danubio por Boljewcze y Pancsowa en auxilio de los banatenses. ¡Así se mantiene a flote la monarquía austríaca en su conjunto!
La fuerza de la insurrección húngara no está en modo alguno aniquilada, sino que sigue siendo muy considerable en estos momentos, pues sin cesar afluyen numerosos voluntarios a las huestes magiares procedentes de todas las regiones del país. La causa magiar cuenta todavía con cuatro fuertes cuerpos de ejército sobre las armas, a saber: en la Alta Hungría bajo Görgey, junto al Theiß bajo Kossuth, en el Banato frente a los serbios y en Transilvania bajo Bem, los cuales aún pueden batirse algunos meses, sabiendo eludir cuidadosamente todo golpe principal. La lucha dura ya seis semanas completas, y el número de combatientes magiares, lejos de disminuir, ha aumentado más bien.
Si logran prolongar la guerra, como pretenden, hasta la apertura de la campaña en la Alta Italia, la causa no estará ni mucho menos perdida. Incluso en el condado de Oedenburg, inmediatamente en la frontera de Austria, se encuentran entre la población rural las más vivas simpatías por Kossuth, pues aún muy recientemente, en una aldea, tras un sermón negroamarillo los campesinos prorrumpieron en vivas al dictador, tras lo cual apareció un piquete de tropas, arrestó y se llevó a las siete personas más respetables del lugar, de modo que hasta ahora se ignora qué ha sido de ellas.