El debate sobre la contestación en Berlín

* Berlín, 27 de marzo. Hoy ha comenzado el proceso contra los insurrectos del 15 de octubre. La audiencia se limitó, sin embargo, al interrogatorio de los acusados y de algunos testigos, entre los que destacamos al Dr. Julius Waldeck. El conocido ex actuario criminal, Stein, defenderá a uno de los principales acusados, el llamado Linden-Müller.

A pesar del brillante estado de las finanzas, la Bolsa no ceja en su humor lánguido, que hoy se hacía notar especialmente en los títulos de la deuda pública y en el empréstito voluntario. La inseguridad de toda nuestra posición política, el convencimiento de que el ministerio no puede gobernar con esta segunda cámara, es la razón esencial.

— A los diputados se les ha presentado ahora el presupuesto de la hacienda pública para 1849, junto con un volumen de comprobaciones especiales. A los cálculos para 1849 se ha añadido el presupuesto de gastos previstos del año 1848 y el de 1829.
Las necesidades del año en curso se han calculado en 94.174.300 táleros, y las extraordinarias en 5 1/2 millones. Los gastos previstos del año anterior son 8 1/2 millones menos. Los gastos reales de 1848 no se desprenden de los materiales, ya que en todas partes se comunican los cálculos y no los cierres de cuentas. La comisión no obtiene, pues, una visión clara de la situación financiera, no está en condiciones de reconocer la exactitud aproximada del cálculo para 1849, ya que no se sabe hasta qué punto se han sobrepasado las distintas partidas en el año anterior, ni si los presupuestos anteriores se habían calculado demasiado altos o demasiado bajos.

Por lo demás, el público se muestra asombrado (! !) por la cuantía del presupuesto del año en curso. Se esperaba, a lo sumo, 60 millones (! !). — 6 millones del presupuesto corresponden a los trabajos públicos, 1 1/2 millones al equipamiento del ejército, 1 millón a la reorganización de la justicia. Otro gasto es el pago de intereses del nuevo empréstito. Los ingresos cubren enteramente los gastos. Ciertamente, el presupuesto solo consigna 88 1/2 millones de ingresos como los del año en curso, pero el resto se cubre con 5 1/2 millones del empréstito voluntario y algunos otros capitales que se retiran del funcionamiento de varias instituciones del Estado. Esto es un hecho. Para gastos extraordinarios, como los que traerán consigo la guerra danesa y otras eventualidades, según estas mismas propuestas no se podrá recurrir a los medios ordinarios.

Si ahora el ministro de Finanzas ha declarado en la comisión de hacienda que tiene 16 millones en el tesoro público, se halla en contradicción con su propio presupuesto. A no ser que el año 1848 haya tenido fuentes que manaban ocultamente. El 26 de diciembre de 1848, cuando el ministerio de Finanzas publicó el presupuesto de la hacienda pública para 1849, pretende cubrir el déficit de 5.608.000 táleros:
1) mediante los superávits que aún se esperaban del año 1847,
2) con los fondos existentes del empréstito voluntario y las modificaciones de los fondos de operación de algunas administraciones de caja.
Se ve que el ministerio ha reunido todos los medios pecuniarios sobre los que podía disponer de algún modo, y que, como por golpe de varita mágica, por la entrada del señor von Raabe, la situación financiera debe volverse brillante y existir un saldo de 16 millones en el tesoro público.

O la afirmación del ministro de Finanzas o el presupuesto de la hacienda pública de 1849 está falseado.

El ministro ha desmentido igualmente de manera oficial el rumor de que se proyecte un empréstito mayor. Debemos, pues, creerle, aunque creíamos tener fuentes seguras. Hacemos notar ahora que en 1838 la Real Seehandlung concertó un empréstito porque el gobierno no lograba hacerlo sin la garantía de los estamentos. Hacemos notar, además, que el ministro de Finanzas no ha querido entregar a la comisión de hacienda el presupuesto de la Seehandlung. ¿Acaso proyecta el gobierno una maniobra semejante?