Stettin, 24 de febrero. De un resumen oficial de la marina mercante prusiana elaborado por los Sres. E. Wendt y Comp., agentes de Lloyds en Londres, tomamos los siguientes datos. Al final del año pasado, la marina mercante prusiana en su conjunto constaba de 911 navíos con 134.702 lastres, mientras que en marzo de 1848 eran solo 822 navíos con 113.022 lastres. Por consiguiente, desde marzo hasta diciembre de 1848 ha aumentado en 89 navíos con 21.680 lastres.
De ellos poseen:
Stettin 203 navíos con 27.098 lastres
Danzig 112 navíos con 23.897 lastres
Stralsund 103 navíos con 11.721 lastres
Memel 95 navíos con 19.946 lastres
Greifswalde 55 navíos con 6.079 lastres
Barth 80 navíos con 9.268 lastres
Köln 3 navíos con 651 lastres, etc.
(D. Z.) Viena, 5 de marzo. El informe sobre la situación del Banco Nacional de Austria ya les habrá llegado sin duda. Las cifras deciden. Pero el extranjero no puede hacerse una idea correcta del estado de las cosas a partir de la mera sucesión de las partidas. Precisamente el extranjero debe prestar atención a las finanzas de Austria, pues precisamente los acreedores extranjeros serán los que más tengan que perder en caso de un siniestro. El último punto de apoyo del papel austríaco reside en la creencia de que el Banco Nacional, en su situación actual, ofrece una seguridad mayor que el Estado, que ya ha quebrado dos veces. Pero esta creencia es completamente falsa; tal como están las cosas ahora, una falta de pagos por parte del erario público acarrea necesariamente la insolvencia del Banco Nacional. Las partidas de la deuda del Estado, que en el último informe del banco sin duda no han sido separadas entre sí sin intención, quiero agruparlas aquí, y ellas harán comprender por sí mismas la íntima conexión entre el erario público austríaco y el Banco Nacional.
Anticipos contra títulos de Estado depositados conforme a los estatutos. 12.604.900 florines.
Deuda consolidada del Estado. 78.946.757 florines.
Anticipos a la administración financiera. 19.241.979 florines.
Préstamo sin interés al Estado. 6.000.000 de florines.
Préstamo sin interés al Estado. 18.000.000 de florines.
Administración financiera. 1.100.000 florines.
Administración financiera. 2.437.189 florines.
Préstamo al Reino de Hungría garantizado por el Estado. 833.582 florines.
139.144.407 florines.
De esta comprobación oficial se desprende que, ascendiendo el activo total del Banco Nacional de Viena a unos 270 millones, la deuda del Estado con el banco representa más de la mitad, y de aquí se sigue para todo entendido la evidencia de que el banco ofrece poca seguridad en caso de una eventual quiebra del Estado.
El mencionado informe mensual proporciona también esclarecimiento sobre el punto sumamente importante de la relación del papel moneda circulante en Austria con la moneda metálica. Dice así:
Monedas de plata y barras de plata acuñadas en el banco 32.572.055 florines.
Billetes de banco en circulación 231.507.257 florines.
¡O sea, ocho veces más papel que moneda! Un resultado ciertamente inaudito; piénsese además que en la primera partida está incluida también la moneda divisionaria, que en Austria tiene una gran importancia.
(A. A. Z.) Kremsier, 4 de marzo. En la sesión de ayer del Reichstag se debatió la disposición ministerial sobre la entrega de los fondos de depósito. Schuselka aprovechó la ocasión para atacar duramente al ministerio, hasta donde personas como Schuselka son capaces. Por cierto, habría debido atacarse a sí mismo con la mayor dureza. Pues él fue en octubre precisamente uno de los principales matadores cuya cobardía, mezquindad, traición y cerrazón ayudaron a preparar y allanar el camino al actual ministerio y a la violencia de los generales de la ley marcial. Pero justamente por eso tendrá siempre algún interés escuchar de qué manera se expresa ahora. Con el sistema que se sigue ahora —dijo—, el Estado austríaco no ofrece garantías ni por 4 semanas. El gabinete sigue una política de venganza, de venganza contra Viena y contra los vieneses, de venganza contra el pueblo que osó alzarse contra el absolutismo, y tal vez en este mismo instante estén fusilando a alguien más en el foso de la ciudad. Austria no es gobernada, sino aterrorizada, y si se quisiera depositar sobre la mesa de la cámara la correspondencia de los ministros con los generales, se sabría si el ministerio gobierna o si es gobernado. No se conforman con perseguir a los miembros de la Legión Académica, sino que hasta los uniformes de la Legión Académica son perseguidos. El padre debe declarar contra su hijo, la sirvienta contra su señora, y por la noche sacan a los ciudadanos de sus camas. Los ministros amenazan a los funcionarios que osan tener una opinión distinta de la prescrita, y si el diputado Helfert llamó déspota al emperador José, a los ministros se los puede llamar califas que quieren meter todo en un uniforme. La igualdad de derechos de las nacionalidades significa ya solamente igual servidumbre, sojuzgando a una parte por medio de la otra. ¿Qué recompensa reciben los croatas, que con su sangre mantuvieron en pie el trono? En el Tirol se somete a proceso judicial a todo aquel que ose hablar de una separación de los círculos alemanes e italianos. En Galitzia, en cambio, se procede a un nuevo reparto de Polonia, y la política ministerial conduce a una inevitable guerra civil. Esa es una política rutena o rusina, en realidad, una política rusa. Viena, que con una política honesta se habría visto preservada del abismo de octubre, es cada día más humillada, enervada y empobrecida. En lugar de un ministerio popular, como se prometió en la noche del 6 de octubre, el emperador se alejó y nosotros obtuvimos este ministerio. Incluso este fue acogido con júbilo al presentar su programa, se le votaron 80 millones, pero al cabo de pocas semanas ha perdido la confianza de todo el imperio. La política de este ministerio ha conducido a que Austria, el Estado imperial de Austria, haya caído al nivel de protegido de Rusia. La emperatriz María Teresa escribía a la emperatriz Catalina: mi muy querida amiga, pero nunca: mi vecina. Así pensaba una mujer. El ministerio, en cambio, llama a los cosacos al país como buenos amigos. De los desmedidos insultos y denuncias de la prensa se tienen pruebas a diario. El ministerio quiere rebajar al Reichstag al fango para luego poderle decir al pueblo: ved, ¡no consiguen nada! Pero sería indigno de todo escritor enzarzarse en una polémica con estos periódicos ministeriales. En Italia, tras el sacrificio de tanta sangre y dinero, nos encontramos al principio, y hemos de hacer valer nuestro derecho apenas en un congreso, porque el ministerio no supo granjearse la confianza del país. ¿Y cómo calificar la política frente a Alemania? Es una política solapada, diplomática en el viejo sentido, que es rechazada por todos los lados de esta cámara; pues es una política contra los eslavos tanto como contra los alemanes. Un viejo proverbio austríaco dice: “Austria no es de matar”; pero a la política de este ministerio podría quedarle la gloria de haber arruinado a Austria. — La anterior interpelación de Schuselka sobre la prohibición de la difusión de los derechos fundamentales alemanes fue rectificada en el sentido de que solo se prohibió la difusión y proclamación oficiales. — A la interpelación de Bilinski, de que el ministerio está reclutando tropas sin consentimiento del Reichstag, responde este que, en la concesión del crédito de 80 millones —destinado en su mayor parte precisamente a sofocar la insurrección y a restablecer el poderío militar frente a eventuales enemigos exteriores—, ¡ha visto al mismo tiempo la aprobación del reclutamiento!

068 Kremsier, 5 de marzo. Del proyecto de constitución, ya concluido por la comisión, es conocida ya la división de Austria en Estados imperiales [Reichsstände] y de estos en círculos imperiales. Por lo que respecta a las demás disposiciones, hay que subrayar lo siguiente. Hay 2 cámaras: una Cámara popular (360 diputados) y una Cámara de los Länder (115 diputados). En aquella las ciudades tendrán 80 representantes y el campo llano 280. Tiene derecho electoral todo aquel que tenga 24 años, esté en pleno goce de los derechos de ciudadanía y pague un impuesto directo o tenga en arriendo o alquiler un objeto sujeto a impuesto directo (censo censitario). Es elegible todo aquel que tenga 28 años y resida cuatro años en el Imperio.
Las elecciones son directas y con mayoría relativa de votos de al menos un cuarto de los sufragios. Para la Cámara de los Länder se prescribe, para el derecho electoral pasivo, una edad de 33 años, y para el derecho electoral activo no hay censo censitario. Para la Cámara de los Länder cada provincia elige 6 diputados a través de su Dieta provincial, y en los países que constan de más de un círculo, cada círculo elige también un diputado. El período legislativo es para la Cámara popular tres años, para la Cámara de los Länder seis. A los países compuestos de varios círculos los preside un Statthalter con consejeros responsables; a los demás, un Landeshauptmann. La Dieta provincial regula los asuntos internos según las disposiciones de la constitución provincial, la cual, sin embargo, debe ser presentada antes al Reichstag para su confirmación; en caso de duda sobre la competencia del poder gubernativo imperial y de las Dietas provinciales, la presunción habla a favor de la competencia del poder central. El emperador solo puede aplazar el Reichstag una vez por período de sesiones; puede disolver ambas cámaras a la vez o solo una de ellas, pero debe convocar nuevas elecciones en el plazo de 60 días; el emperador solo puede pasar 2 meses al año en el extranjero y en ese caso debe tener consigo a los ministros; solo tiene un veto suspensivo. La declaración sobre la voluntad de sancionar debe producirse antes del cierre del período de sesiones. En caso de que la misma resolución vuelva a pasar en las mismas cámaras y, no obstante, no sea sancionada, debe producirse la disolución de la cámara. Si el Reichstag recién elegido adopta de nuevo la propuesta, no podrá denegarse la sanción. Un Tribunal Supremo del Reich, inamovible, nombrado en parte y elegido en parte por los Länder, decidirá sobre los conflictos de competencia, sobre los ministros acusados, los Statthalter, así como sobre todos los jueces, que solo por este Tribunal Supremo del Reich podrán ser depuestos.