Los croatas y eslovacos en Hungría

* Berlín, 16 de febrero. Schramm (Striegau) dice en su folleto recién publicado: «El punto de vista de la democracia en y acerca de la segunda cámara otorgada», entre otras cosas lo siguiente:
«Vuelvo de Silesia y puedo dar algunas noticias útiles sobre la situación de los distritos rurales de esta provincia. Allí, mediante las asociaciones prusianas y de veteranos, las asociaciones por la ley y el orden y otras de tendencia similar, la calumnia, la intimidación, la persecución y el soborno están organizadas en la más amplia escala. Las tendencias políticas de estas asociaciones son fomentadas y apoyadas por los funcionarios administrativos superiores e inferiores, por los tribunales de la ciudad y del campo, por el clero católico de la provincia, de todas las maneras legalmente permitidas y, a menudo, también de manera ilícita. – El proletariado rural, los numerosos jornaleros de las grandes fincas y señoríos, se encuentran, debido a la miseria de su escaso pan cotidiano, bajo la sujeción de los señores territoriales, y los señores territoriales han hecho, en las elecciones de este año, en las que no estaban contenidos, como el año pasado, por el temor a una inmediata justicia popular, el uso más desvergonzado de este poder, y seguirán haciéndolo, si no se dictan contra esto enérgicas disposiciones penales.»
«En las fincas vive, aparte de la servidumbre propiamente dicha, un número muy grande de jornaleros que, con un salario extremadamente exiguo, que en la mayoría de los casos no alcanza para un sustento suficiente, viven al día, y que, sobre todo en la época en que escasea el trabajo agrícola, tienen que tomar víveres prestados del señor territorial para pagar su valor de compra con trabajo en primavera y verano. – No pueden liberarse de esta relación de dependencia sin ayuda estatal, porque toda la propiedad territorial está desde tiempos inmemoriales en manos fijas y nadie vende o arrienda campos en parcelas. También de los extensos dominios estatales, cuyo arriendo parcelario bastaría en muchísimos distritos para socorrerlos, están excluidos hoy igual que hace 50 años. Parece que se quiere mantener de hecho su estado de dependencia, después de haberlo abolido jurídicamente, para que la autoridad de los señores territoriales permanezca intacta y el salario de los trabajos agrícolas no suba para ellos.»
«A estas gentes oprimidas, pero maduradas bajo la opresión para la ciudadanía, los señores territoriales, casi sin excepción y como en virtud de una conspiración, les han arrancado los votos para las elecciones de compromisarios mediante amenazas públicas, expresadas con gran seriedad, de expulsión inmediata del trabajo y de cobro ejecutivo inmediato de las deudas de víveres; y más de uno se levantará en la Cámara como manso amigo de la humanidad, que debe su escaño únicamente a estas extorsiones. Para quienes las ejercieron, constituyen una mala y peligrosa semilla, que quizá en tiempos posteriores pueda y haya de dar malos frutos; pero entretanto prolifera. Entretanto, hasta que el cántaro se rompa, puede repetirse esta misma coacción de conciencia en cada nueva elección, tanto para el Estado como para el municipio, en cada solicitud o petición que haya de apoyarse con el número de firmas, y se repetirá.»