Italia.
Nº 28, 28 de junio de 1848
Neue Rheinische Zeitung.
* Génova, 19 de junio. Una comunicación aparecida en el “Echo des Alpes Maritimes” causa aquí gran alegría. La noticia reza: «Un buque sardo procedente de Montevideo comunica que el mismo día ha zarpado del puerto de Montevideo, junto con él, una fragata de 36 cañones, a bordo de la cual se hallaba el general Garibaldi con la legión italiana.» Se espera la fragata en los próximos días, y la recepción de los combatientes que desde Sudamérica se apresuran a regresar a la patria será solemne y entusiasta. Garibaldi se lanzará con su legión, tan pronto como sea posible, a la lucha contra los austríacos.
* Turín, 19 de junio. En la sesión de la Cámara de Diputados del 17 del corriente, un miembro interpela al ministerio acerca de si en el cuartel general se encuentra o no un general responsable ante el ministerio de todos los actos y de la conducción entera de la guerra. El presidente del Consejo de Ministros ruega al orador que aplace la interpelación hasta la próxima sesión, en la que estará presente el ministro de la Guerra, recién regresado del cuartel general. Costa de Beauregard plantea la penosa situación de muchos miles de obreros en Chambéry y exige que se les dé ocupación de inmediato a costa del Estado. A continuación se lee el proyecto de ley de Valerio, por el cual se indemnizará en lo posible a todos los funcionarios comprometidos políticamente entre 1821 y 1831 por sus pérdidas de todo tipo. Tras él, Boarelli propone la abolición del castigo corporal en el ejército.
* – A pesar de todo el entusiasmo patriótico, el filisteísmo turinés se muestra completamente reacio ante la perspectiva de que Milán, en vez de Turín, pudiera convertirse en la capital del nuevo reino; los propietarios de casas se lamentan de antemano de que, en ese caso, perderían como mínimo un 50 por ciento del alquiler o tendrían que arruinarse por completo. De manera parecida hablan los tenderos y proveedores de la corte de toda clase. Su interés privado prevalece, naturalmente, sobre la consideración subordinada de si, en interés del conjunto, conviene preferir Milán o Turín como capital. Por fortuna, la decisión no dependerá de los turineses.
Al comandante de la escuadra italiana en el golfo Adriático se le ha remitido la orden de bombardear Trieste. Al mismo tiempo, han zarpado precipitadamente de Génova 2 vapores con tropas a bordo, para reforzarlo y hacerle posible un desembarco de tropas en la costa de Istria.
* Nápoles, 14 de junio. La noticia de que Nunziante ha sido derrotado y apresado por los insurgentes cobra cada vez más crédito. Se añade que ha sido entregado en custodia a los habitantes de Mesina. Además de las 6 provincias —las tres Calabrias, las dos Apulias y la Basilicata—, que se hallan en plena insurrección, comienzan ahora también los movimientos en los Abruzos; allí actúan los Romeo y sus valientes compañeros.
– A las noticias de ayer procedentes de Calabria sobre las victorias de los insurgentes se sumaron poco después otras, de contenido semejante, según las cuales Salerno se ha sublevado y ha rechazado a las tropas reales. El Borbón, en su angustia, prometió entonces la Constitución de 1820, la entrega de los fuertes a la Guardia Nacional tal como ésta había estado constituida antes del 14 de mayo, y la reconstitución de la Cámara de Diputados. Se le respondió: «¡Es demasiado tarde!» Muchos creen que Fernando ha huido. En Reggio se dice que se ha llevado a cabo con los funcionarios reales una especie de vísperas sicilianas.
El proyecto de reforma de los principales artículos de la Constitución siciliana dice:
La única religión exclusiva es la católica, apostólica, romana. El rey está obligado a profesar esta religión; si adopta otra, queda ipso facto privado del trono.
El rey de Sicilia no puede ceñir otra corona que la siciliana.
La soberanía de la nación reside en tres poderes separados: el legislativo, el ejecutivo y el judicial. El poder legislativo reside exclusivamente en el Parlamento.
El Parlamento se compone de dos cámaras: la Cámara de los Pares y la Cámara de los Representantes.
La Cámara de los Pares cuenta con 120 miembros; el número de los representantes será fijado por la ley electoral.
Son pares por derecho propio: los obispos diocesanos, el juez de la legación apostólica, el abad de Santa Lucía, el archimandrita de Mesina; los restantes pares, en número de 100, son elegibles a propuesta de la nación.
Los representantes son elegidos por el pueblo. La duración de la pairía electiva es de 12 años. Pasados 4 años, los representantes son nuevamente elegidos. Los pares no tienen derecho a hacerse representar por apoderados.
El Parlamento se reúne anualmente el 12 de enero en Palermo. El rey asiste a la solemne apertura. El rey puede, en caso de necesidad, convocar extraordinariamente al Parlamento. Cada período de sesiones dura 3 meses; puede ser prorrogado; el rey puede suspenderlo por 1 mes; puede disolver el Parlamento para proceder a nuevas elecciones de representantes. Los miembros de la cámara disuelta pueden ser reelegidos; en caso de disolución, el rey está obligado a convocar a los electores en el plazo de 6 meses. Si no lo hiciere, los electores se reúnen por sí mismos al cabo de 19 días y proceden a las elecciones. Transcurridos los plazos electorales, el Parlamento queda reunido de pleno derecho.
El derecho de proponer leyes corresponde a ambas cámaras. Cada cámara tiene el derecho de otorgar o denegar su consentimiento a las leyes presentadas por la otra, o de proponer enmiendas.
El rey tiene igualmente la iniciativa de las leyes; la ejerce por medio de sus ministros. La ley sobre concesiones de impuestos debe partir de los representantes. La Cámara de los Pares sólo puede otorgar o negar su consentimiento, sin poder introducir enmiendas.
Las leyes redactadas por el Parlamento son ejecutadas por el rey después de su promulgación. El rey puede aplazar la promulgación de una ley hasta que el Parlamento, en su siguiente discusión, la someta de nuevo a deliberación. Si el Parlamento persiste, la ley debe ser necesariamente promulgada.
Ningún artículo de la Constitución puede ser modificado sino tras una declaración del Parlamento que solicite la reforma que haya de emprenderse. El Parlamento queda entonces disuelto y no vuelve a reunirse hasta después de una nueva elección de representantes. Los acuerdos sobre reformas parlamentarias han de ser aprobados por dos tercios de los votantes en cada cámara.
La Guardia Nacional es una institución constitucional esencial; será organizada por una ley especial. La palabra y la prensa son libres. Los abusos de esta libertad serán castigados con arreglo a una ley especial.