COLONIA, 2 2 DE JUNIO .
¡Por muy bello que nos parezca el soly
Algún día tendrá que perecer!78
Y también ha perecido el sol del 30 de marzo,79 teñido por la cálida
sangre de Polonia.
El ministerio Camphausen había tendido sobre la contrarrevo
lución su manto liberal-burgués. Ahora, la contrarrevolución se
siente lo bastante fuerte para quitarse la molesta máscara.
Cualquier ministro insostenible de centro izquierda podrá
suceder por unos cuantos días al gobierno del 30 de marzo. Pero
el verdadero sucesor de este gobierno es el ministerio del príncipe
de Prusia. Camphausen tiene el honor de haber asignado su jefe
natural al partido feudal-absolutista, designando con ello a su
sucesor.
77 Después del asalto a la armería, en Berlín (véase supra, nota 68), el 17 de junio de 1848,
dimitieron varios ministros y el 20 de junio renunció en pleno el ministerio Camphausen.
La Nueva Gaceta Renana veía en este “derrocamiento de Camphausen” la expresión de que
la gran burguesía proyectaba pasar del periodo de transición pasiva del pueblo a favor de la
Corona, al periodo de la sumisión activa del pueblo, mediante su pacto con la Corona.
78 Tomado de Ferdinand Raimund, La doncella del mundo de las hadas o el campesino
millonario, Segundo Acto, escena VI.
79 El 30 de marzo de 1848 el ministerio Camphausen, formado la víspera, comenzó su
obra de represión sangrienta contra la insurrección de Posen.

¿Para qué seguir halagando por más tiempo a los tutores bur
gueses?
¿Acaso los rusos no se hallan ya en la frontera oriental y las tro
pas prusianas en la occidental? ¿Acaso los polacos no han sido lla
mados para la propaganda rusa mediante las granadas incendiarias
y la piedra infernal?
¿Acaso no se han tomado todas las medidas para repetir el bom
bardeo de Praga en casi todas las ciudades renanas?
¿Acaso en la guerra polaca, en la danesa y en los muchos peque
ños conflictos entre las tropas y el pueblo no ha dispuesto el ejérci
to de todo el tiempo necesario para convertirse en una soldadesca
brutal?
¿Acaso la burguesía no se halla ya cansada de la revolución?
¿Y acaso no se alza, en medio del mar, la roca sobre la que puede
edificar su iglesia la contrarrevolución con Inglaterra?
El ministerio Camphausen trata de ganar todavía unos cuantos
centavos de popularidad y de atraerse la misericordia pública
haciendo creer que se retira del escenario del Estado como víctima
de un engaño. Y no cabe duda de que se trata de un estafador esta
fado. Al servicio de la gran burguesía, no tuvo más remedio que
arrebatar a la revolución sus frutos democráticos y, luchando con
tra la democracia, hubo de aliarse al partido aristocrático, convir
tiéndose en instrumento de sus apetencias contrarrevolucionarias.
Ahora, la reacción se halla ya lo bastante fuerte para poder echar
por la borda a su protector. El señor Camphausen ha sembrado la
reacción al servicio de la gran burguesía y ha cosechado los frutos al
servicio del partido feudal. Aquello era la buena intención del hom
bre y esto su fruto maligno. ¡Por favor un centavo de popularidad80
para este hombre desengañado!
¡Un centavo de popularidad!
80 De Heinrich Heine, Alemania. Cuento de invierno, cap. xxiv.

¡Por muy bello que nos parezca el sol
Algún día tendrá que perecer!
Sin embargo, en el Este vuelve a salir el sol.
i*
[Neue Rheinische Zeitung, núm. 23, 23 de junio de 1848]