La derrota de los austriacos en Peschiera

* Para solaz de nuestros lectores, ofrecemos hoy los siguientes informes austríacos sobre las vergonzosas derrotas de las llamadas «armas alemanas», es decir, croatas y pandures, del 29 al 31 de mayo. La torpeza de la mentira despierta realmente lástima.

Verona, 4 de junio. ¡Así que, después de todo, Peschiera ha caído en manos del enemigo! El hambre la ha vencido. ¡El intento de aprovisionarla desde el lago no ha tenido éxito, por tanto! La pobre fortaleza estuvo más de seis semanas estrechamente cercada y se defendió contra dos enemigos, el exterior y el hambre. Entonces el general recibe refuerzos – y, después de haber sufrido antes, de manera completamente inútil, ante Vicenza algunas pérdidas de tiempo y de vidas humanas, se marcha a recorrer el mundo, a todas partes menos allí donde se hallaba el núcleo de las fuerzas enemigas y donde su ayuda habría sido más necesaria. Desde el, por lo demás glorioso (!), combate de Curtatone no se ha vuelto a saber nada de él. (A.A.Z.)

Verona, 4 de junio. Mantua parece amenazada con ser puesta bajo el agua, pues al enemigo le bastaría con abrir las esclusas del lago que tiene en su poder. Mañana se espera al ejército de vuelta en Verona, ya que la caída de Peschiera ha restablecido por completo la línea de comunicación enemiga, y la pequeña guarnición que ha quedado entre nosotros no podría, en caso de un ataque principal, ni mantener Verona ni impedir que se cortara la comunicación con el Tirol. ¡Las pérdidas sufridas por el ejército resultan ahora tanto más dolorosas cuanto que han sido infructuosas! ¡Qué desgracia para el valeroso ejército estar a las órdenes de semejantes jefes! (A.A.Z.)