La hacienda prusiana bajo Bodelschwingh y consortes

* Colonia, 16 de febrero. El ministro von Bodelschwingh, «destituido» en marzo, se apresura a salir de su ocultamiento hasta ahora para volver a la luz pública: von Bodelschwingh ha sido elegido diputado para la segunda cámara. Una elección digna de la Asociación Campesina de Teltow. Si la prensa democrática se ha ocupado poco hasta ahora de los exministros y otros ex, ya es hora de arrojar luz sobre las andanzas anteriores de esa clase de personas. Traemos a la memoria de nuestros lectores y del fiscal la gestión del señor von Bodelschwingh como ministro de Finanzas.

El señor von Bodelschwingh fue nombrado ministro de Finanzas en la primavera de 1842 y ocupó este cargo hasta el 3 de mayo de 1844. Le gustaba hablar de su gestión. Era amigo de las «aperturas». Así, el 24 de octubre de 1842, «abrió» a las comisiones estamentales que «las finanzas en Prusia están sometidas a una publicidad limitada, a saber, la que se produce mediante la publicación trienal del presupuesto estatal en la Colección de Leyes». Explicó además la manera cómo se confecciona un presupuesto estatal prusiano. Éste se basa «en lo fundamental en cálculos de promedios de los resultados de la administración de los 3 años anteriores al momento de la elaboración del presupuesto».

El 26 de octubre, el mismo señor von Bodelschwingh «abrió» además que los ingresos en los últimos siete años habían aumentado en más de 5 1/2 millones de táleros y que cabía contar con un nuevo aumento. (Staatszeitung, núms. 306 y 307.) Por entonces había que creer al señor ministro de Finanzas, porque la «publicidad limitada» envolvía las finanzas prusianas en una oscuridad impenetrable. Pero ahora hay que dudar por lo menos de la veracidad de las afirmaciones hechas entonces por el señor ministro de Finanzas, porque los tiempos más recientes han revelado no pocas cosas sobre la anterior administración financiera.

Los presupuestos financieros publicados en la Colección de Leyes deben basarse en los cálculos de promedios de los presupuestos especiales de las distintas ramas de la administración, que se elaboran según los ingresos reales de los 3 años anteriores. Si esto es correcto, cada presupuesto de la Colección de Leyes debe contener el promedio aproximado de los ingresos y gastos reales de los años precedentes. Si no, según la propia declaración del señor von Bodelschwingh, el presupuesto es falso, un documento público falso.

En 1844 se publicó en la Colección de Leyes (pág. 96) un presupuesto refrendado por el señor von Bodelschwingh. Este presupuesto cierra tanto en ingresos como en gastos con 57.677.194 táleros. Tan alto debía situarse, pues, el promedio de ingresos y gastos de los años anteriores. Pero en realidad, tanto los ingresos como los gastos fueron mucho más altos en los años anteriores. El gobierno ha comunicado más tarde a los miembros de la primera Dieta unificada los resultados de la administración financiera de 1840-1846. Según ellos,

los ingresos los gastos
1843 73.822.589 táleros 79.102.787 táleros
1842 73.876.338 ″ 75.269.431 ″
1841 71.987.880 ″ 74.185.443 ″
219.686.807 táleros 228.557.661 táleros

El promedio correcto de los ingresos era, por tanto, 73.228.953 táleros; el de los gastos, 76.186.553 táleros. Así, el señor von Bodelschwingh indicó tanto los ingresos como los gastos demasiado bajos, callando 15.551.737 táleros en los ingresos y 18.509.364 táleros en los gastos anuales. Ciertamente, estas cifras podrían modificarse algo en un cálculo exacto, en la medida en que los cálculos trienales de promedios de los presupuestos especiales para las distintas ramas de la administración no se elaboran cada vez de nuevo en cada redacción de presupuesto y pueden remontarse más allá de 1841, hasta 1838. Pero con ello no se obtendrá una reducción significativa de las sumas calladas; pues en 1840 los ingresos anuales ascendieron nuevamente a 71.059.475 táleros y los gastos incluso a 77.165.022 táleros. Nos faltan datos oficiales sobre los años 1839 y 1838. Sin embargo, como en una legislación financiera igual y en tiempos de paz los ingresos del Estado no cambian bruscamente, sino sólo gradualmente, se puede afirmar con certeza que los ingresos del Estado en 1838 y 1839 alcanzaron al menos 70 millones de táleros.

El presupuesto financiero del señor von Bodelschwingh es, pues, falso, como probablemente lo fueron muchos de sus predecesores y de sus dos sucesores hasta 1848. El señor von Bodelschwingh tenía que saber que publicaba algo inexacto. No le eran desconocidas las verdaderas condiciones del presupuesto estatal. Las desviaciones de la verdad eran tan fuertes que el consejero gubernativo Bergius, en Breslau, y después de él Bülow-Cummerow, incluso sin conocer las cuentas, señalaron públicamente de antemano estas inexactitudes. Por supuesto, si el señor von Bodelschwingh hubiera salido con la verdad, sus «aperturas» y discursos ante las comisiones de las Dietas provinciales habrían tenido otra acogida. Podía jactarse en la «publicidad limitada» de las finanzas prusianas, donde con una publicidad plena sólo le habrían esperado la vergüenza y los reproches. Habló con complacencia del aumento de los ingresos en 5 1/2 millones de táleros, pero calló que los gastos de 1840 a 1843 superaron los ingresos en 14.976.601 táleros. Aunque el país en esos 4 años había tenido que aportar 290.746.082 táleros, estas grandes sumas no pudieron cubrir los excesivos gastos de 305.722.683 táleros. ¡Tales gastos sin guerra, sin una representación adecuada de los intereses industriales y comerciales en el extranjero, sin flota, sin un fomento notable de la agricultura y de los oficios en el interior! Las obras suntuarias del rey, los favoritos entre los funcionarios, los regalos a junkers y burócratas y el ejército con sus desfiles y revistas, habían costado al país sumas inmensas. Desde luego, el señor von Bodelschwingh no era hombre para confesarlo. Hizo, pues, un presupuesto falso para hacer creer al pueblo que se ingresaba y se gastaba menos.

Pero la confección de presupuestos falsos es y sigue siendo una empresa arriesgada. Las leyes prusianas prescriben graves penas para tales delitos en el ejercicio del cargo. En efecto, los presupuestos financieros publicados en la Colección de Leyes son documentos públicos. Nadie lo dudará. Para la expedición de documentos públicos falsos por parte de los funcionarios del Estado, el Código general prusiano no ha fijado ciertamente una pena especial. Pero un rescripto del 3 de junio de 1831 (Jahrbücher de von Kamptz, tomo 37, pág. 407) dispone que contra tales actos se apliquen las penas de estafa y, eventualmente, de los delitos en el ejercicio del cargo. Los tribunales prusianos han fallado también en este sentido desde entonces. Sobre los delitos en el ejercicio del cargo, el Código general prusiano, parte II, título 20, § 333, determina:

«Quien contravenga dolosamente las prescripciones de su cargo será destituido de inmediato y, además, según la naturaleza del delito y del perjuicio causado, castigado con una pena proporcionada de multa, prisión o fortaleza, e inhabilitado para todos los cargos públicos.»

Destitución, inhabilitación para todos los cargos públicos, junto con pena pecuniaria o de privación de libertad, es, pues, lo que, según las leyes, espera al autor de presupuestos falsos. Si el señor von Bodelschwingh no puede librarse de la urgentísima sospecha de haber publicado un presupuesto falso, es deber del juez imponerle estas penas. Le instamos, a él y al fiscal, a aclarar el asunto.

La pena de multa, prisión o fortaleza deberá determinarse según la naturaleza del perjuicio causado. El perjuicio que el señor von Bodelschwingh, en comunidad con sus predecesores y sucesores en el cargo, ha inferido al país es tan grande, de tal magnitud, como sólo ministros y otras personas de altísima posición pueden inferir a todo un pueblo. Queremos aquí determinarlo en su importe, señalando al mismo tiempo que en esta ocasión topamos de inmediato con una nueva violación del cargo por parte de los ministros.

La orden del gabinete del 17 de enero de 1820 fija las necesidades de gastos para el presupuesto estatal prusiano en 50.863.150 táleros. Luego dice textualmente: «la suma que antecede, por Mí aceptada como necesidades en la administración corriente, no podrá ser aumentada bajo ninguna condición. Los jefes de las distintas administraciones me son personalmente responsables de ello, y todo el ministerio de Estado lo es tanto más, cuanto que la suma por Mí concedida bastará en su conjunto para los fines indicados en las actuales comprobaciones presupuestarias.» Lo que se entiende por «necesidades de la administración corriente» resulta clara y distintamente del contexto ulterior, al contraponerse a la «administración corriente» la administración de la deuda estatal. Gastos de la administración corriente son todos aquellos pagos de la caja del Estado que no se destinan al pago de intereses o a la amortización de la deuda estatal. Como hemos visto, según la orden del gabinete del 17 de enero de 1820, que aún hoy no ha sido derogada, no deben superar nunca la suma de 50.863.150 táleros. La orden del gabinete está publicada en la Colección de Leyes de 1820, y nunca se ha dudado de que, antes de la declaración de la monarquía constitucional, las órdenes así publicadas tenían fuerza de ley en Prusia. Toda superación de la suma legalmente determinada es, pues, una ilegalidad, un delito en el ejercicio del cargo de los ministros.

Las cuentas comunicadas a la primera Dieta unificada sobre el presupuesto estatal de 1840-1846 y los resúmenes presentados a la Asamblea Nacional, hoy disuelta, sobre los resultados de la administración financiera en 1847, suministran la prueba de que todos los ministros de 1840 a 1847 violaron su deber en cada año. Ellos…

...han gastado en cada año más, y considerablemente más, en la administración corriente de lo que legalmente les correspondía. Aquí, en aras de una mayor coherencia, no hablaremos ya solo del señor v. Bodelschwingh, sino de todos los ministros de finanzas desde 1840 hasta 1847. En particular, estos fueron: el conde Alvensleben de 1835 a 1842, v. Bodelschwingh de 1842 a 1844, Flottwell del 3 de mayo de 1844 al 16 de agosto de 1846 y v. Düesberg desde entonces hasta la caída del ministerio por la revolución de marzo. Todos estos ministros están igualmente implicados. La mera exposición de los hechos pondrá en claro cómo, por una serie de altos funcionarios incumplidores de sus deberes, se arruina el bienestar naciente de un país.

El gasto corriente, es decir, el gasto anual una vez deducida la parte destinada a las deudas del Estado, no podía ascender legalmente, como hemos visto, a más de 50 863 150 táleros.
Pero en 1840 se gastaron 77 165 022 táleros.
De esto se deducen:
a) para amortización de la deuda 8 579 345
b) los supuestamente entregados al tesoro
público 613 457
Juntos, 9 192 802 táleros.
Queda, pues, de gasto para la administración corriente 67 972 220 táleros.
Por consiguiente, en este año se desembolsaron ilegalmente 17 109 070 táleros.
En 1841 se gastaron 74 185 443 táleros,
y de ellos, para las deudas del Estado y el tesoro público, 14 419 563 táleros.
Así pues, para la administración corriente, 59 765 880 táleros.
Por consiguiente, más que los ilegales
50 863 150 táleros
8 902 230 táleros.
En 1842 se gastaron 75 269 431 táleros.
De esto no se ingresó nada en el tesoro público,
y para las deudas del Estado se emplearon 8 684 865 táleros.
Quedan, pues, de gastos corrientes 66 584 566 táleros.
Por consiguiente, más de lo legal 15 721 416 táleros.
En 1843, el gasto es de 79 102 787 táleros.
Para el tesoro público y para las deudas del Estado
se emplearon 8 261 981 táleros.
El gasto de la administración corriente ascendió,
según esto, a 70 840 806 táleros.
Por encima del importe legal de 50 863 150 táleros
se gastaron 19 977 656 táleros.
En 1844, el gasto asciende a 78 243 308 táleros.
De esto se deducen para el tesoro público
y para intereses y amortización de la deuda 9 252 605 táleros,
de modo que quedan de gastos corrientes 68 990 703 táleros,
es decir, más que los 50 863 150 táleros,
18 127 553 táleros.
En 1845, el gasto asciende a 77 903 361 táleros.
No se ha entregado nada al tesoro público.
Para las deudas del Estado se emplearon 7 267 082 táleros.
El gasto corriente es, pues, 70 636 279 táleros.
Por consiguiente, más que los legales
50 863 150 táleros,
19 773 129 táleros.
En 1846, los gastos fueron 78 562 335 táleros.
No se ha ingresado nada en el tesoro público, y
para las deudas del Estado se emplearon 7 423 831 táleros.
Quedan gastos de la administración corriente 71 138 504 táleros.
Así pues, más que los legales
50 863 150 táleros,
20 275 354 táleros.
En 1847, los gastos han ascendido a 80 392 730 táleros.
De ello se deducen 6 207 650
como gastos para remediar la penuria, y
7 209 192
para el servicio de la deuda pública, juntos 13 416 842 táleros.
Quedan, pues, gastos de la administración
corriente 66 975 888 táleros.
Por consiguiente, más que los legales 50 863 150 táleros,
16 112 738 táleros.
Suma 135 999 646 táleros.
¡Casi ciento treinta y seis millones de táleros han sido dilapidados de manera ilegal en los últimos 8 años bajo la gestión de los ministros Alvensleben, Bodelschwingh, Flottwell y Düesberg, sacándolos de los fondos del Estado, es decir, del patrimonio del pueblo, de lo ganado por el pobre! ¡Y estas personas andan por ahí con estrellas y condecoraciones, y ocupan, como Flottwell, todavía altos cargos del Estado! Hace poco se ha mencionado en la prensa diaria que un comisario de justicia —pasaba por demócrata— ha sido encarcelado por habérsele acusado de no haber entregado debidamente 50 táleros. 50 táleros y 136 millones.

Puede ser que la suma fijada en 1820 ya no se correspondiese, en tiempos más recientes, con las necesidades del Estado. Pero entonces el gobierno tendría que haberse presentado abiertamente y fijar legalmente un nuevo presupuesto. Pero esto ni quiso ni se atrevió a hacerlo. No quiso, a causa de sus apetencias absolutistas; no se atrevió, porque tenía que temer el hacer pública la administración financiera. Revistas ante la reina Victoria, bautizos, bodas, iglesias, el obispado de Jerusalén, los viejos y medio olvidados escritos de Federico II, castillos de caballeros, cascos, tenientes de la guardia, junkers, curas y burócratas, etc., etc., qué papel juegan y han jugado estas plagas del pueblo en las finanzas prusianas —eso no conviene que el pueblo lo sepa—. Así pues, se continuó en secreto con la gestión prusiana y los ministros se convirtieron, incluso ante la ley positiva, en criminales. Ciertamente, aún no han encontrado juez.

De qué modo la gestión financiera prusiana bajo Federico Guillermo IV ha agotado las fuerzas de las cajas del Estado, se desprende del siguiente resumen:
1840. Existencias de años anteriores 16 949 157 táleros.
Ingresos del año 71 059 475 "
Juntos 88 008 632 "
De ello el gasto del año 77 165 022 "
Quedan existencias 10 843 610 "
1841. Existencias de años anteriores 10 843 610 "
Ingresos del año 71 987 880 "
Juntos 82 831 490 "
De ello el gasto del año con 74 185 443 "
Quedan existencias 8 646 047 "
(¡El presupuesto confeccionado por Alvensleben en la Colección Legislativa cierra con 55 867 000 táleros en ingresos y gastos!)
1842. Existencias de años anteriores 8 646 047 "
Ingresos del año 73 876 338 "
Juntos 82 522 385 "
Gasto del año 75 269 431 "
Quedan existencias 7 252 954 "
1843. Existencias de años anteriores 7 252 954 "
Ingresos del año 73 822 589 "
Juntos 81 075 543 "
Gasto del año 79 102 787 "
Quedan existencias 1 972 756 "
1844. Existencias de años anteriores 1 972 756 "
Ingresos del año 75 976 613 "
Juntos 77 949 369 "
Gasto del año 78 243 308 "

Déficit de 293 939 "
1845. Ingresos del año 77 025 034 "
De ello el déficit de 1844 293 939 "
Quedan 76 731 095 "
Gasto del año 77 903 361 "
Así pues, déficit 1 172 266 "
1846. Ingresos del año 75 721 698 "
De ello el déficit de 1845 1 172 266 "
Queda 74 549 432 "
Gasto del año 78 562 335 "
Así pues, déficit 4 012 903 "
(El primer Landtag unificado es convocado por la patente del 3 de febrero. Pero no concede ningún crédito.)
1847. Ingresos del año 79 518 543 "
De ello el déficit de 1846 4 012 903 "
Queda 75 505 640 "
El gasto del año asciende a 80 392 730 "
Así pues, déficit 4 887 090 "
Para sufragar los gastos más necesarios, se toman 4 000 000 táleros del tesoro público y con ello se elevan los ingresos a 83 518 543 táleros. Así pues, con un déficit en la caja general del Estado y con el vaciamiento del tesoro público ha comenzado la antigua administración el año 1848. El saldo de caja ha disminuido en los 8 años 1840/47 de 16 949 157 a un déficit de 4 887 090, es decir, en 21 836 247 táleros. Los ingresos han ascendido en los 8 años a 598 988 170 táleros.
Los gastos,
620 824 417 táleros.
El déficit, pues, exactamente la suma ahora calculada de 21 836 247 táleros.
Esta disminución de las existencias no se puede negar, aunque el gobierno intente encubrirla traspasando restos de ingresos y gastos de un año a otro, y precisamente de tal manera que, donde ya hay un déficit, se consigna todavía en las cuentas un activo aparente. Así pues, en la «paz», en la «tranquilidad», en el «orden», las finanzas prusianas fueron arruinadas por el gobierno prusiano. Al llegar los movimientos del año 1848 y al sufrir el mercado monetario, el Estado no pudo ser un apoyo para los particulares, sino que tuvo que exigir, en este tiempo de penuria, nuevos sacrificios para seguir subsistiendo. Los señores burgueses tienen que agradecérselo a los exministros prusianos y a sus cómplices. Si estos no hubiesen cometido ilegalidades en el cargo, en lugar del déficit habría habido 136 millones de táleros en dinero contante y sonante, y el crédito se hubiese podido sostener. Este es el perjuicio causado, del cual habla el § 333 del derecho penal prusiano.

¡Déficit en la caja general del Estado, y qué ingresos! Hemos hallado, en cada año, unos ingresos de más de 71 hasta casi 80 millones. Pero esos son solo los ingresos netos, esos son los excedentes de las diversas administraciones especiales después de deducir los costos de administración. En los impuestos, en las aduanas, en el correo, en los bosques, etc., todos los sueldos, costos de oficina, etc., correspondientes a estos ramos administrativos se deducen de antemano y solo el resto que queda se consigna como ingreso. Y sin embargo, el país ha tenido que aportar los sueldos y costos de oficina para los empleados de impuestos, bosques, correos, etc., exactamente igual que las gratificaciones y regalos a los altos presidentes y generales comandantes. Estos costos de administración deducidos de antemano se presupuestan, en el presupuesto de 1847, en 20 887 541 táleros. Si se añaden estos, los ingresos anuales ascendieron a entre 90 y 100 millones, y los gastos anuales incluso a más de 100 millones de táleros. ¡Tales sumas aportó el pueblo, y a cambio, arcas del Estado vacías!

La Orden de gabinete del 17 de enero de 1820 contenía, como hemos visto, una prescripción para la gestión oficial de los ministros. El señor v. Bodelschwingh ha obrado en contra de esta prescripción —no se puede asumir otra cosa— a sabiendas y voluntariamente. Ha incurrido, pues, de nuevo en la pena del ya citado § 333, título 20, parte II del Derecho territorial prusiano. La ley dicta contra él la casación, pena pecuniaria o de fortaleza y la declaración de incapacidad para todos los cargos públicos. Puesto que el perjuicio que ha causado al país es de la mayor magnitud, debe aplicarse también contra él la mayor pena privativa de libertad legalmente admisible.

Los exministros v. Alvensleben, Flottwell y v. Düesberg se encuentran en una situación exactamente igual.

Que estos señores exministros están obligados a resarcir al país del perjuicio que le han ocasionado, es decir, de los 136 millones de táleros gastados de manera ilegal, se sigue ya de las leyes civiles. A ello dispone el derecho penal, según el § 341, título 20, parte II del Derecho territorial prusiano:
«Siempre que un funcionario no pueda restituir el perjuicio causado por incumplimiento intencionado de sus deberes al Estado o a un tercero, deberá el mismo, una vez cumplida la pena, ser obligado a trabajar en un establecimiento público hasta que el resarcimiento del perjuicio sea efectuado de una u otra manera.»

¡Un pequeño detalle más! De los excedentes de la administración se entregaron al tesoro público:
De la administración de 1840 613 457 táleros.
" " " 1841 2 837 000 "
" " " 1843 1 000 000 "
" " " 1844 2 000 002 "
juntos 6 450 459 táleros.
Pero según las cuentas del tesoro público, desde el 1 de julio de 1840 solo se han ingresado en la caja del tesoro público 6 423 332 táleros procedentes de los ahorros de la administración. Así pues, en la caja general del Estado se han consignado en el gasto para el tesoro público 27 127 táleros más de los que han ingresado en este. Señor v. Alvensleben, señor v. Bodelschwingh, señor Flottwell y señor v. Düesberg, ¿dónde han quedado los 27 127 táleros? ¿Acaso no han sido sustraídos?

¿Se encontrará para los señores exministros un fiscal y un colegio de jueces? Por lo pronto, el señor v. Bodelschwingh es miembro de la II Cámara.