Karl Marx

Neue Rheinische Zeitung.  
N.º 149, 22 de noviembre de 1848

Colonia, 21 de noviembre.

¿Quién pisa el terreno del derecho, el presidente superior Eichmann o los redactores de la «Neue Rheinische Zeitung»? ¿Quién debe pisar el suelo de la cárcel, los redactores de la «Neue Rheinische Zeitung» o el presidente superior Eichmann? Esta cuestión se halla actualmente sometida al ministerio público Zweiffel para que la decida. ¿Se pondrá el ministerio público Zweiffel del lado del ministerio Brandenburg, o el fiscal superior Zweiffel, como antiguo colaborador de la «Neue Rheinische Zeitung», tomará partido por sus colegas? Esta cuestión se halla actualmente sometida al público para que la decida.

La «Neue Rheinische Zeitung» insistió en la suspensión del pago de los impuestos antes de que la Asamblea Nacional adoptara su acuerdo; era legal ante el poder legislativo. Y si este anticiparse a la legalidad es una ilegalidad, entonces la redacción de la «Neue Rheinische Zeitung» estuvo durante seis días completos en terreno ilegal. El señor Zweiffel pudo haber instruido diligencias durante seis días, pero el séptimo día tenía que haber dejado reposar su celo inquisidor.

Pero el séptimo día, después de que se hubiera consumado la obra de la creación, y el señor Zweiffel hubiera santificado el sábado, y la Asamblea Nacional hubiera elevado a ley la negativa al pago de los impuestos, el presidente Eichmann se dirigió al señor Zweiffel para que instruyera diligencias contra quienes habían provocado a la negativa de los impuestos. ¿Quién ha provocado a la negativa de los impuestos? ¿La redacción de la «Neue Rheinische Zeitung» o la Asamblea Nacional de Berlín? ¿A quién debe detener el señor Zweiffel, a sus antiguos colegas, los diputados de Berlín, o a sus antiguos colaboradores, los redactores de la «Neue Rheinische Zeitung», o al prefecto, el señor Eichmann? Hasta ahora el señor Zweiffel no ha detenido a nadie.

Karl Marx

Por lo tanto, pedimos que otro Zweiffel detenga al señor Zweiffel, por no haber detenido antes del sábado a los redactores de la «Neue Rheinische Zeitung», y después del sábado al señor Eichmann.