El procurador del Estado Hecker y sus ayudantes

Suplemento

* Colonia, 24 de septiembre. El Sr. procurador del Estado Hecker es el hombre más atribulado
Núm. 112, 26 de septiembre de 1848.
Neue Rheinische Zeitung.
de Colonia. Desde hace ya varios días se afana el mismo en averiguar, mediante el interrogatorio personal de testigos, qué pecados contra el santo espíritu del código penal se cometieron en la asamblea popular de Worringen. Hasta ahora, según se dice, el resultado de sus investigaciones ha sido sumamente escaso: 1) porque no ocurrió nada contrario a la ley; 2) porque los testigos difícilmente recuerdan ya lo que cada cual dijo, y en particular en qué contexto lo dijo. Por lo que respecta al punto 2, preferiríamos remitir al Sr. Hecker a la banda de policías disfrazados y mouchards taquígrafos que merodeaba por la pradera. Pero, ciertamente, si varios de estos puntales del Estado ya no saben declarar nada, no ha de extrañarnos. Uno en particular ya estaba a mediodía tan borracho que, entre lágrimas, caminaba de un mostrador de taberna a otro, degustando agradecido las bebidas que le ofrecían y contando «en confianza» que, aunque estaba allí como espía, por lo demás era una buena persona.