La Kölnische Zeitung sobre el empréstito forzoso

* Colonia, 3 de agosto. El número 215 de la «Kölnische Zeitung» publica el siguiente
Núm. 65, 4 de agosto de 1848
Neue Rheinische Zeitung.
Llamamiento al patriotismo renano:
«Según acabamos de saber de fuente fidedigna, hasta hoy se han ingresado en efectivo o se han suscrito para el empréstito voluntario, en la ciudad de Colonia, unos 210.000 táleros. Cabe esperar que aquellos que hasta ahora no han participado en este empréstito estatal reconozcan y cumplan en los próximos diez días su deber de ciudadanos, tanto más cuanto que su propio interés debe aconsejarles que presten su dinero antes del 10 de agosto al 5 % mejor que después de esa fecha al 3 1/3 %. Es especialmente necesario que los campesinos, que hasta ahora no han contribuido en justa proporción a ese empréstito, no dejen pasar ese plazo. Donde falten el patriotismo y el juicio recto tendría que intervenir en caso contrario la coacción.»
¡Apenas 1 2/3 % de prima se ofrecen al patriotismo de los contribuyentes, y «a pesar de todo y de todo», el patriotismo persiste en su estado latente! C’est inconcevable. ¡1 2/3 % de diferencia! ¿Puede el patriotismo resistir a tan sonante argumento de 1 2/3 %? Es nuestro deber explicar a nuestra querida colega este maravilloso fenómeno.
¿Con qué piensa pagar el Estado prusiano no el 5, sino tan sólo el 3 1/3 %? Con nuevos impuestos. Y si los impuestos ordinarios no bastan, como es de prever, con un nuevo empréstito forzoso. ¿Y con qué el empréstito forzoso núm. II? Con un empréstito forzoso núm. III. ¿Y con qué el empréstito forzoso núm. III? Con la bancarrota. El patriotismo ordena, pues, bloquear con protestas, no con táleros, la vía que ha emprendido el gobierno prusiano, en todo lo posible.
Prusia, además, se regocija ya con una deuda extraordinaria de 10 millones de táleros por la guerra de los hunos en Posen. Quince millones de táleros de empréstito voluntario no serían, pues, más que un proyecto de indemnización por las intrigas del gabinete secreto de Potsdam, que, contraviniendo las órdenes del débil gabinete de Berlín, condujo esta guerra en interés de los rusos y de la reacción. La contrarrevolución junkeril tiene la bastante condescendencia para dirigirse a las bolsas burguesas y campesinas, que después han de sufragar sus hazañas. ¿Y los empedernidos «campesinos» se resisten a tal condescendencia? El «ministerio de la acción» exige, además, dinero para el régimen de constables, ¿y no tenéis el «juicio recto» sobre las bendiciones de la constablería traducida del inglés al prusiano? ¡El «ministerio de la acción» quiere amordazaros y vosotros rehusáis el dinero para comprar las mordazas! ¡Extraña falta de juicio!
El ministerio de la acción necesita dinero para imponer los intereses particulares de la Marca de Ucker contra la unidad alemana. ¿Y los campesinos del distrito gubernativo de Colonia están lo bastante cegados para no querer sufragar los costes de la defensa de la nacionalidad uckermarkesa-pomerana, a pesar de la prima del 1 2/3 %? ¿Dónde queda el patriotismo?
Nuestra patriótica colega, que amenaza con la «ejecución», olvida por último, en su celo, que el empréstito forzoso no ha sido aún votado por la Asamblea de Acuerdo y que los proyectos ministeriales tienen la misma fuerza de ley que los artículos de fondo de la «Kölnische Zeitung».