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a in s u r r e c c ió n d e p a r ís h a sid o u n a in s u r r e c c ió n p u r a -
mente obrera. Se ha desbordado la cólera de los trabajadores
contra el gobierno y la Asamblea, que habían defraudado sus
esperanzas, que día tras día adoptaban nuevas medidas en interés
de la burguesía y en contra de los trabajadores, que habían disuelto
la Comisión obrera del Luxemburgo,85 restringido los Talleres
Nacionales86 y promulgado la ley contra las concentraciones. En
todos los detalles resalta el carácter decididamente proletario de la
insurrección.
Bajo el título de “La revolución de Junio en París” hemos reunido en la presente edi
ción los artículos de Marx de mayor importancia respecto a estos acontecimientos publica
dos en diversas fechas en varios números de la Nueva Gaceta Renana y cuyos subtítulos, en
la presente disposición, corresponden a los títulos originales de cada uno de ellos.
Comisión de gobierno para asuntos obreros, presidida por Louis Blanc, que deliberaba
en el Palacio Luxemburgo. Se constituyó el 28 de febrero de 1848 bajo la presión de los obre
ros, quienes exigían un ministerio del Trabajo. La actividad práctica de la Comisión de
Luxemburgo, formada por representantes de los obreros y los patronos, se limitaba a dirimir
los conflictos laborales; las decisiones recaían con frecuencia a favor de los empresarios. Des
pués de la acción de las masas populares el 15 de mayo, el gobierno, al día siguiente, disolvió
esta Comisión.
Los Talleres Nacionales se crearon inmediatamente después de la revolución de Febrero
de 1848 por un decreto del Gobierno provisional francés. Se trataba, por una parte, de des
acreditar entre los obreros las ideas de Louis Blanc sobre la organización del trabajo y, por
otra, de utilizar en la lucha contra el proletariado revolucionario a los obreros, militarmente
organizados, de los Talleres Nacionales. El plan de escindir a la clase obrera fracasó, fortale
ciendo cada vez más la mentalidad revolucionaria de los obreros agrupados en los Talleres
Nacionales. En vista de ello, el gobierno adoptó una serie de medidas para eliminar estos
Talleres (reducción del número de trabajadores ocupados, envío a las provincias para ejecu-

Los bulevares, la gran arteria de la vida parisina, fueron el esce
nario de las primeras concentraciones obreras. La gente se agolpaba
por todas partes, desde la Puerta St. Denis hasta la vieja calle del
Temple. Obreros de los Talleres Nacionales declararon que no esta
ban dispuestos a ir a Sologne, a los talleres de la nación allí situa
dos; otros explicaron que ya habían tratado de hacerlo el día ante
rior pero que en la barrera de Fointainebleau habían aguardado
inútilmente las hojas de marcha y la orden de partir que les habían
sido denegadas la tarde anterior.
Hacia las diez se dio la orden de levantar barricadas. Rápida
mente, pero todavía a lo que parece, de un modo atropellado y sin
orden, se cubrió de parapetos toda la parte este y sudeste de París,
desde el Quartier y el Faubourg Poissoniére. Se levantaron barrica
das más o menos sólidas en las calles de St. Denis, St. Martin, Rambuteau, Faubourg Poissoniére y, en la orilla izquierda del Sena, en
los accesos a los faubourgs de St. Jacques y St. Marceau, en las calles
de St. Jacques, La Harpe y La Huchette y los puentes contiguos fue
ron más o menos bien atrincherados. En lo alto de ellos tremola
ban banderas, con estas inscripciones: ¡Pan o muerte! ¡Trabajo o
muerte!
Como se ve, la insurrección se apoyaba resueltamente en la par
te este de la ciudad, habitada principalmente por obreros; en pri
mer lugar, en los faubourgs de Saint Jacques, Saint Marceau, Saint
Antoine, del Temple, Saint Martin y Saint Denis, en los “aimables
Faubourgs”87 y luego en los barrios de la ciudad enclavados entre
dichos lugares (los barrios de Saint Antoine, el Marais, Saint Mar
tin y Saint Denis).
Tras las barricadas vinieron los ataques a la fuerza pública. El
puesto de guardia del bulevar de la Bonne Nouvelle, el primero que
tar obras públicas, etc.). Estas medidas provocaron gran descontento entre los obreros de
París 7 fueron uno de los motivos que determinaron la insurrección de Junio. Después
de sofocada la insurrección, el gobierno Cavaignac, el 3 de julio de 1848, dictó un decreto
disolviendo los Talleres Nacionales.
Amables arrabales: así llamaba Luis Felipe de Orleáns a los barrios situados al este de
París 7 habitados principalmente por obreros, para así pretextar afecto a éstos.

se toma por asalto en casi todas las revoluciones, estaba ocupado
por la Guardia Móvil.88 Fue desarmado por el pueblo.
Poco después, avanzó como refuerzo la Guardia Civil de los
barrios del oeste de la ciudad, que volvió a ocupar el puesto toma
do por asalto. Otro pelotón ocupó la acera elevada que está delante
del Teatro del Gimnasio y que domina un gran trecho de los bule
vares. El pueblo intentó desarmar a los puestos avanzados. Pero,
entre tanto, ninguna de las dos partes había disparado todavía.
Por último, llegó la orden de tomar la barricada que cortaba el
bulevar, junto a la Puerta de Saint Denis. Avanzó la Guardia Nacio
nal,89 con el comisario de policía a la cabeza; se iniciaron conversa
ciones; repentinamente, sin que se sepa de dónde, partieron algu
nos tiros y pronto se generalizó el fuego.
De pronto, abrió fuego también el puesto de la Bonne Nouvelle
y avanzó, con los fusiles cargados, un batallón de la segunda legión,
apostado en el bulevar Poissoniére. El pueblo estaba cercado por
todas partes. Desde sus posiciones ventajosas y en parte seguras, la
Guardia Nacional abrió nutrido fuego graneado contra los obreros.
Éstos se defendieron durante una media hora; por último, los asal
tantes ocuparon el bulevar de la Bonne Nouvelle y las barricadas,
hasta la Puerta de Saint Martin. En este punto, la Guardia Nacional
había tomado también, hacia las once, las barricadas de la parte del
Temple y los accesos a los bulevares.
Los héroes que asaltaron estas barricadas fueron los burgueses
del segundo Arrondissement, que va desde el antiguo Palais Royal90
hasta el Faubourg Montmartre, incluyendo éste. En este barrio
88 Guardia Móvil: este cuerpo militar fue creado en febrero de 1848 por un decreto del
Gobierno provisional para luchar contra las fuerzas revolucionarias. Se encuadraban en ella,
principalmente, los lumpenproletarios y fue movilizada para reprimir la insurrección de
junio de 1848.
89 Guardia Nacional: fuerza armada creada en Francia en 1848 expresamente para la defen
sa del “orden establecido” Se componía, preferentemente por elementos burgueses y pequeñoburgueses.
90 Palais Royal: Palacio situado en París. Fue residencia de Luis XTV desde 1643 y, a partir
de 1692, se hallaba en poder de los Borbones de la línea de Orleáns. Este Palacio fue decla
rado propiedad de la nación después de la revolución de Febrero.

viven los ricos ccboutiquiers”a de las calles de Vivienne y de Richelieu y del bulevar de los Italianos, los grandes banqueros de las calles
de Laffitte y Bergère y los voluptuosos rentistas de la Chausse d’Antin. Aquí tienen sus palacios Rothschild y Fould, Rougemont de
Lowemberg y Ganneron. Aquí se hallan, en una palabra, la Bolsa,
Tortoni91 y todo lo que vive y bulle en torno suyo.
Estos héroes, los primeros y los más amenazados por la Repú
blica roja, fueron también los primeros que se presentaron en el
campo de batalla. Es significativo que la primera barricada del 23 de
junio fuese tomada por los sitiados del 24 de febrero. La arrollaron
como tres mil hombres, mientras tres compañías tomaban por asal
to un ómnibus volcado. Parece, sin embargo, que los insurrectos
han vuelto a hacerse fuertes en la Puerta Saint Denis, pues hacia
mediodía hubo de avanzar el general Lamoriciére con nutridos des
tacamentos y fuerzas de la Guardia Móvil, de línea, de caballería y
dos cañones, para tomar una poderosa barricada, juntamente con
la segunda legión (la Guardia Nacional del segundo Arrondissement). Los insurrectos obligaron a retroceder a un pelotón de la
Guardia Móvil.
La lucha librada en el bulevar de Saint Denis fue la señal para
los encuentros producidos en todos los barrios del este de París. Los
combates fueron sangrientos. Los insurrectos tuvieron más de trein
ta bajas, entre muertos y heridos. Los obreros, furiosos, juraron que
a la noche siguiente avanzarían por todas partes y pelearían a vida o
muerte contra la “Guardia Municipal de la República”.92
A las once se luchaba también en la calle de Planche-Mibray (la
continuación de la calle de Saint Martin, bajando hacia el Sena),
donde fue muerta una persona.
a Tenderos.
91 Tortoni: famoso café, situado en el barrio de la Bolsa de París, donde tenían lugar ope
raciones bursátiles durante la clausura de la Bolsa, por lo que incluso se le llegó a conocer
como la “Pequeña Bolsa”.
92 La llamada Guardia republicana o Guardia municipal de la República fue creada el 16
de mayo de 1848 por el gobierno francés, inquieto ante la actitud revolucionaria de los obre
ros de París. Dependía de la Dirección de Policía y se hallaba bajo las órdenes del Prefecto de
este ramo. Sus efectivos ascendían a 2 600 hombres.

Hubo también colisiones sangrientas en la zona de los Halles,
calle Rambuteau, etc. Aquí, quedaron tendidos sobre él suelo cua
tro o cinco cadáveres.
Hacia la una se registró un encuentro en la calle del ParadisPoissoniére; la Guardia Nacional abrió fuego; no se conoce el resul
tado. En el Faubourg Poissoniére tras una sangrienta escaramuza
fueron desarmados dos suboficiales de la Guardia Nacional.
La calle de Saint Denis fue despejada por cargas de caballería.
En el Faubourg Saint Jacques se libraron durante la tarde vio
lentos combates. En las calles de Saint Jacques y la Harpe y en la
plaza Maubert se libraron asaltos contra las barricadas con varia
bles resultados y hubo fuerte tiroteo de cañones. También en el Fau
bourg Monmartre dispararon las tropas sus cañones.
En general, los insurrectos fueron rechazados. El Ayuntamiento
quedó libre; hacia las tres, la insurrección se había localizado en los
faubourgs y en el Marais.
Por lo demás, veíanse bajo las armas pocos guardias nacionales
no uniformados (es decir, obreros carentes de recursos para com
prarse uniformes). En cambio, había algunos que portaban armas
de lujo, escopetas de caza, etc. Y también guardias nacionales de
caballería (que han sido siempre los hijos de familia de casas ricas)
que luchaban a pie en las filas de la infantería. En el bulevar Pois
soniére, unos cuantos guardias nacionales se dejaron desarmar por
el pueblo sin ofrecer resistencia, para emprender después la huida.
A las cinco duraba todavía el combate, cuando un fuerte agua
cero vino a suspender las hostilidades.
Sin embargo, en algunos sitios se siguió luchando hasta entrada
la noche. Hacia las nueve se oían todavía disparos en el Faubourg
Saint Antoine, que es el centro del París obrero.
Nunca hasta ahora se había librado una lucha como ésta, con toda
la violencia de una verdadera revolución. La Guardia Nacional, excep
tuando la segunda legión, parece que vaciló casi en todas partes en
asaltar las barricadas. Los obreros, llevados por su furia, se limitaron,
como fácilmente se comprende, a defender sus posiciones.

Así quedaron las cosas ya en la noche, mientras ambas partes se
separaban, citándose para la mañana siguiente. El balance del pri
mer día de lucha no fue muy favorable para el gobierno; durante la
noche, los insurrectos rechazados, ocuparon de nuevo los puestos
de que habían sido desalojados. En cambio, el gobierno tenía en
contra suya dos hechos: había disparado con cañones y no había
logrado dominar la revuelta el primer día. Y cuando suenan los
cañones y hay de por medio una noche, que no es de victoria sino
simplemente de tregua, cesa la revuelta y comienza la revolución.
[Neue Rheinische Zeitung, núm. 26,
“Suplemento extra”, 26 de junio de 1848]