Declaración del Ministerio de la Guerra austríaco
Neue Rheinische Zeitung. Núm. 11, 11 de junio de 1848.
Innsbruck, 4 de junio. El sexto boletín, que acaba de aparecer, contiene el informe del teniente mariscal de campo barón Welden sobre el avance de su cuerpo de ejército del 24 de mayo al 1 de junio. Proporciona los detalles de los acontecimientos bélicos en aquella zona, en su mayor parte conocidos. El teniente mariscal de campo domina toda la franja de terreno entre el Piave y el Isonzo, mantiene cercada la fortaleza de Palma para rendirla por hambre, y ya ha comenzado a pasar a la orilla derecha del Piave. En todas las aldeas está izada la bandera blanca, y bajo la protección de nuestros puestos, los campesinos, atemorizados por los miserables invasores (!), labran sus campos (!). Se dice que Treviso alberga todavía de 3.000 a 4.000 cruzados, pero sus habitantes desean que se marchen (!!). En el mismo boletín se informa: «El mariscal de campo conde Radetzky comunica desde su cuartel general de Rivalta, con fecha 1 de junio, lo siguiente:

Anteayer hice intentar, por medio del primer cuerpo de ejército, un ataque contra Goito; pero como esta cabeza de puente estaba muy fuertemente atrincherada y artillada con cañones de a 16 libras, y el enemigo oponía por tanto gran resistencia, y el ejército además no estaba aún suficientemente concentrado (!) para poder proseguir el ataque con energía, hice suspender el combate, porque quería ahorrar la vida de las valientes tropas y de tantos oficiales distinguidos, que con las escasas perspectivas (!) de un resultado favorable habrían sido sacrificados en vano. El suburbio de Goito fue tomado momentáneamente por las tropas de la división del príncipe Felix Schwarzenberg — quien recibió un balazo en el brazo derecho —, pero no pudieron mantenerse debido a la superioridad del fuego de artillería enemigo (!! 46 cañones italianos contra 120 austríacos). El enemigo contaba en sus trincheras con más de 15.000 hombres, e incluso realizó ataques ofensivos en su flanco derecho. Frente a él, sin embargo, el primer cuerpo de ejército (¡de 30.000 hombres!) se mantuvo en la posición que había ocupado con la más loable determinación. Ayer tuve reunido todo el ejército cerca de Goito, y hoy quería iniciar mis operaciones ofensivas, cuando ya ayer por la tarde y esta noche la lluvia ha estado cayendo sin cesar y de manera tan torrencial, que en estas bajas regiones de aguas del Po y del Mincio todas las comunicaciones se han vuelto tan intransitables que me veo forzado a suspender la continuación de las operaciones para hoy y quizá también para mañana, ya que la artillería no podría avanzar y los movimientos son imposibles tanto para amigos como para enemigos. Así pues, yo y mis tropas esperamos con impaciencia el momento que nos permitirá reanudar nuestros movimientos ofensivos (!).» (Tirol. Bote.)