[E En g e l s]
OLONIA, 10 DE JUNIO. HA LLEGADO LA PASCUA, LA AM ABLE FIESta; verdean los campos, florecen los árboles48 y, donde quiera
que hay gente incapaz de distinguir el dativo del acusativo,
se disponen a derramar en un día sobre todos los países el Espíritu
Santo de la reacción.
El momento está bien elegido. En Nápoles, los tenientes de la
guardia y los lansquenetes suizos han conseguido ahogar la recién
nacida libertad en la sangre del pueblo.a En Francia, una asamblea
republicana de capitalistas aprieta las tuercas de las leyes draconia
nas y nombra comandante de Vincennes al general Perrot, que el 23
de febrero ordenó abrir fuego delante de la casa de Guizot. En Ingla
terra e Irlanda se arroja a las cárceles por montones a los cartistas49
y los repealers,50 y los dragones dispersan a quienes se congregan en
48 Palabras iniciales del poema de Goethe, Reinecke Fuchs.
a Véase supra, pp. 51-55 de este volumen.
49 Cartistas: representantes del movimiento revolucionario, aunque no socialista, de los
obreros ingleses en el periodo de 1836 a 1848, años a lo largo de los cuales lucharon por la
implantación de la “Carta del pueblo” (Peoples Charter), cuyas reivindicaciones se encami
naban a la democratización del Estado inglés, en oposición a la burguesía y la aristocracia de
Gran Bretaña, que acabaron por imponerse a este prolongado movimiento de la clase traba
jadora inglesa.
50 Nombre derivado de Repeal of Union (“Supresión de la Unión” ). Eran los partidarios
de que se revocara la unión de Irlanda a Inglaterra, implantada en 1801, después de aplastada
la sublevación irlandesa de 1798 y que había destruido los últimos restos de independencia
nacional de Irlanda. La consigna del Repeal era en los años veintes una de las más populares
del movimiento irlandés de liberación nacional. En 1840, los defensores del movimiento

mítines pacíficos. En Francfort, es la misma Asamblea Nacional la
que se encarga de instaurar ahora el triunvirato51 propuesto por
la difunta Dieta del Reino y rechazado por el Comité de los Cin
cuenta. En Berlín, la derecha va triunfando golpe tras golpe, por la
superioridad numérica y el tronar de los tambores, y el príncipe de
Prusia, al instalarse de nuevo en el edificio “propiedad de la nación”,52
declara que la revolución es un cero a la izquierda.
Se concentran tropas en el Hessen renano; en torno a Francfort
acampan los héroes que ganaron sus entorchados combatiendo jun
to al lago contra los contingentes de los voluntarios republicanos;53
Berlín está cercado, Breslau está cercado, y en seguida veremos qué
aspecto presentan las cosas en la provincia renana.
La reacción prepara un gran golpe.
Mientras se combate en el Schleswig,54 mientras Rusia envía
notas conminatorias y se concentran trescientos mil hombres en
tomo a Varsovia, la Prusia renana se ve inundada de tropas, a pesar
de que los burgueses de la Cámara parisina han vuelto a proclamar
“¡la paz a toda costa!”
En la Prusia renana, Maguncia y Luxemburgo se hallan estacio
nados (según la Gaceta Alemana)55 catorce regimientos completos de
irlandés de independencia, dirigidos por el liberal inglés O’Connell, crearon una organiza
ción, la “Repeal Association”, para luchar por la independencia de Irlanda.
51 El Comité de los Cincuenta rechazó la propuesta de la Dieta Federal de instituir un
Directorio de tres personas como poder central provisional de la Confederación germáni
ca. En junio de 1848, una comisión elegida por la Asamblea Nacional de Francfort formuló
una propuesta análoga. Por fin, la Asamblea acordó, el 28 de junio de ese año, crear un
Gobierno provisional formado por el regente del Imperio y los miembros del gabinete
ministerial.
52 Después de la huida del príncipe prusiano (véase nota 47), durante la revolución de
Marzo, los trabajadores armados pusieron en el Palacio real de Berlín un cartel que decía:
“Propiedad de la nación”
53 En abril de 1858 fue reprimido en Badén un levantamiento republicano encabezado
por los demócratas Hecker y Struve. El área principal del movimiento fueron los lugares cer
canos al Lago de Constanza y a la Selva Negra.
54 Véase supra, nota 23.
55 Deutsche Zeitung: diario liberal-burgués que abogaba por un régimen monárquico
constitucional y la unificación prusiana de Alemania. Este diario circuló de 1847 a 1848 bajo
la dirección del historiador Gervinus.

infantería (el 13o, el 15o,* el 16o, el 17o, el 25o, el 26o, el 27o, el 28o, el
30o, el 34o, el 35o, el 38o, el 39o y el 40o), es decir, la tercera parte de
toda la infantería prusiana de línea y de la guardia (43 regimientos).
Una parte de estas fuerzas se halla totalmente en pie de guerra y las
restantes han sido reforzadas mediante la movilización de la tercera
parte de las reservas. Están aquí, además, tres regimientos de ula
nos, dos de húsares y uno de dragones, y se espera en poco tiempo
la llegada de un regimiento de coraceros. A esto hay que añadir la
mayor parte de la 7a y la 8a brigadas de artillería, de las cuales la mitad
por lo menos está ya movilizada (el número de caballos se ha eleva
do de 19 a 121 por batería de a pie o de dos a ocho cañones tirados
por caballos). Se ha formado además una tercera compañía con des
tino a Maguncia y Luxemburgo. Estas tropas cubren un gran arco
que va desde Colonia y Bonn, pasando por Coblenza y Tréveris, has
ta la frontera de Francia y Luxemburgo. Todas las fortalezas han sido
artilladas, los fosos empalizados y talados los árboles de las explana
das delante de los parapetos, en la línea de fuego de los cañones.
¿Y cuál es el cuadro aquí, en la ciudad de Colonia?
Los fuertes de la plaza han sido artillados. Se han aplanado las
plataformas, se han limpiado las troneras, se han emplazado y
apuntado los cañones. Se trabaja diariamente en esto, desde las 6
de la mañana hasta las 6 de la tarde. Se dice que, por las noches,
para evitar el ruido, se han sacado de la ciudad los cañones sobre
ruedas envueltas en trapos.
Se están artillando las murallas que rodean la ciudad, y las obras,
a partir de la Torre Bávara, llegan ya hasta el bastión núm. 6, es
decir, hasta la mitad del cerco amurallado. En el sector 1 se han
emplazado ya veinte cañones.
En el sector 11 (Puerta de Severino) se han colocado cañones
sobre la puerta. No hay más que darles la vuelta para enfilarlos sobre
la ciudad.
La mejor prueba de que estos preparativos militares que apa-
* Esto no es enteramente exacto. Una parte del regimiento 13o y todo el 15o se hallan en
Westfalia, aunque por ferrocarril pueden trasladarse a la Renania en unas cuantas horas.

rentan dirigirse contra un enemigo exterior, van dirigidos en reali
dad contra la misma ciudad de Colonia, la tenemos en el hecho de
que aquí se han dejado en pie todos los árboles de las explanadas.
En previsión de que las tropas tengan que salir de la ciudad y mar
char sobre los fuertes, fortines, y, en cambio, podrían disparar sus
bombas y granadas sobre la ciudad, por encima de los árboles, los
morteros, obuses y cañones de veinticuatro libras de los fuertes.
Éstos quedan solamente a i 400 pasos de las murallas, lo que per
mite a los fuertes disparar contra cualquier parte de la ciudad bom
bas que tienen un alcance de 4 000 pasos.
Veamos ahora las medidas tomadas directamente contra la ciudad.
Se está desalojando el arsenal situado frente al edificio del
gobierno. Los fusiles se embalan bonitamente en cajas, para no lla
mar la atención, y se llevan a los fuertes.
Se traslada a la ciudad, en cajas de fusiles, la munición de la arti
llería, para depositarla en lugares protegidos de las bombas a lo lar
go de las murallas.
Mientras escribimos esto, se distribuyen entre la artillería fusiles
con bayoneta, aunque es bien sabido que la artillería, en Prusia, no
está entrenada en el manejo de estas armas.
La infantería se halla ya, en parte, acuartelada en los fuertes.
Y toda Colonia sabe que anteayer se repartieron 5 000 cartuchos de
gran potencia por cada compañía.
En previsión de un choque con el pueblo, se han adoptado las
siguientes providencias.
A la primera señal de alarma, marchará sobre los fuertes la 7a
compañía artillera (de fortaleza).
La batería núm. 37 se emplazará también, cuando se dé la señal,
delante de la ciudad. Esta batería se halla ya, en previsión de ello,
totalmente equipada y en “plan de campaña”.
Las compañías de artillería 5a y 8a permanecerán por el momen
to en la ciudad. Estas compañías llevan veinte granadas en cada
avantrén.
Los húsares avanzarán desde Deutz hasta Colonia.

La infantería ocupará el Mercado Nuevo, la Puerta de los Gallos
y la Puerta de Honor para cubrir la retirada de la ciudad de todas
las tropas, marchando luego también ella hacia los fuertes.
Al mismo tiempo, los altos oficiales hacen cuanto está de su par
te para inculcar a las tropas el viejo odio prusiano contra el nuevo
orden de cosas. Ante la furia reaccionaria desatada, nada más fácil
que aprovechar el pretexto de un discurso en contra de los agitado
res y revolucionarios para desatar los más rabiosos ataques contra
la revolución y contra la monarquía constitucional.
Y, en medio de todo esto, jamás Colonia había estado más tran
quila que en estos últimos días. Fuera de un alboroto sin importan
cia ante la casa del presidente del gobierno y de una refriega en el
Mercado de la Paja, no ha ocurrido en las últimas cuatro semanas
nada que pudiera alarmar ni siquiera a la Milicia Cívica. Por tanto,
todas estas medidas no responden a la más leve provocación.
Lo repetimos: a la vista de estas medidas, que de otro modo se
rían completamente inexplicables, de las concentraciones de tropas
en torno a Berlín y a Breslau, que nos han sido confirmadas por
cartas, y del gran número de tropas que inundan la provincia rena
na, tan odiada por los reaccionarios, no podemos dudar ni por un
momento de que la reacción prepara un gran golpe general.
Todo parece indicar que el estallido, aquí en Colonia, ha sido
fijado para el segundo día de Pascua. Se difunde diligentemente el
rumor de que en ese día “comenzará la danza”. Se provocará un
pequeño escándalo, el que sea, para que las tropas entren inmedia
tamente en acción, amenazando con el bombardeo de la ciudad,
desarmando la Milicia Cívica y encarcelando a los cabecillas; en una
palabra, para atropellarnos como se ha hecho ya con los de Magun
cia y Tréveris.b
Prevenimos seriamente a los obreros de Colonia contra esta
celada que trata de tenderles la reacción. Encarecidamente les pedi
mos que no den al partido de la vieja Prusia ni el más mínimo preb Véase supra, p. 49.

texto para poner a Colonia bajo el despotismo de las leyes de gue
rra. Les instamos a que dejen transcurrir en absoluta calma los dos
días de Pascua, haciendo fracasar así todo el plan de la reacción.
Si damos a la reacción pie para atacarnos, estamos perdidos;
nos sucederá lo que a los de Maguncia. Si los obligamos a atacar
nos y ellos se atreven realmente a lanzar el ataque, tampoco los de
Colonia vacilarán ni un momento en demostrar que están dispues
tos a dar su sangre y su vida en defensa de las conquistas del 18 de
marzo.
Postescrito. Acaban de cursarse las siguientes órdenes:
Se cancela la consigna dada para los dos días de Pascua (y que
había sido cursada con toda solemnidad). Las tropas permanece
rán acuarteladas, y les dirigirán la palabra los oficiales.
Las compañías artilleras de fortaleza y de trabajos manuales
recibirán a partir de hoy, además de la ración ordinaria de pan, avi
tuallamiento diario para cuatro días, lo que quiere decir que se les
avituallará de hoy en adelante con ocho días de antelación.
La artillería hará la instrucción con fusil desde hoy a las siete de
la tarde.
[Neue Rheinische Zeitung, núm. 11,11 de junio de 1848]