CO LO N IA, 5 DE JUNIO. TAMBIÉN BERLÍN CUENTA AHORA CON SU
Comité de Sûreté Générale, como París en 1793.28 Pero con
la diferencia de que él de París era un comité revolucionario,
mientras que el de Berlnjí es un comité reaccionario. En efecto,
según una notificación dada a conocer en Berlín, “las autoridades
encargadas de mantener el orden5 han considerado necesario “unir
se para una actuación común”. Con este motivo, han designado
un Comité de seguridad que ha establecido su sede en la Oberwallstrasse. Esta nueva autoridad está formada del siguiente modo.
1) el presidente, director del Ministerio del Interior, Puttkamer; 2)
el comandante y ex jefe de la Milicia Cívica, Aschoff; 3) el presiden
te de la Policía, Minutoli; 4) el procurador del Estado Temme; 5) el
alcalde Naunyn y dos concejales; 6) el presidente de los diputados
de la ciudad y tres diputados; 7) cinco oficiales y dos hombres de la
Milicia Cívica. Este Comité
conocerá de cuanto afecte al orden público o pueda perturbarlo y
someterá los hechos a un examen completo y fundamental. Dará los
pasos adecuados respecto a la transgresión de los viejos e inexcusables
medios y formas, evitando el cambio innecesario de notas escritas y,
Comité de Sûreté Générale: fue creado en París en 1792 por la Convención. Considera
ba como su misión principal la defensa de la República contra todos los asaltos de la contra
rrevolución.

por medio de los diferentes círculos de la administración, promoverá
una acelerada y enérgica ejecución de las órdenes necesarias. Median
te esta cooperación común podrá conseguirse la rapidez y seguridad
necesarias, combinadas con las precauciones de rigor, en la marcha de
los asuntos, muchas veces difíciles, bajo las circunstancias actuales.
Pero, principalmente, la Milicia cívica a quien se halla confiada la pro
tección de la ciudad deberá estar en condiciones de p ro cu ra r a las au to
rid a d es la ejecución de sus acuerdos, con la fu e rz a necesaria. Con plena
confianza en la participación y cooperación de todos los habitantes,
sobre todo los que pertenecen al estamento honorable (!), de los arte
sanos y (!) a los obreros, los diputados, libres de todas las p reo cu p a cio
nes y a sp ira cio n es d e p a r tid o, cumplen con su importante misión y
confían en poder cumplirla, principalmente, por la vía pacífica de la
mediación en pro del bienestar.
El lenguaje anterior, tan untuoso, tan sugerente y humilde, per
mite ya sospechar que de lo que se trata es de crear aquí un centro
de actividad reaccionaria, enfrentándolo al pueblo revolucionario de
Berlín. Así lo sugiere con toda claridad la composición de este
Comité. Figura en él, en primer lugar, el señor Puttkamer, el mis
mo que se ha dado gloriosamente a conocer por sus instrucciones
como presidente de Policía. Igual que bajo la Monarquía burocráti
ca, no habrá ninguna alta autoridad sin contar por lo menos con
un Puttkamer. Viene luego el señor Aschoff, tan odiado por sus tor
pezas corporales y sus intrigas reaccionarias en la Milicia cívica,
que ha decidido mantenerse alejada de él. En vista de lo cual, el
señor Aschoff ha declinado su cargo. En seguida, el señor Minutoli,
quien en 1846 salvó en Posen a la patria, al descubrir la conspira
ción de los polacos29 y que recientemente ha amenazado con denunEn febrero de 1846 se preparó en Polonia una insurrección que tenía como meta la
emancipación nacional del país. Los principales iniciadores de ella eran demócratas revolu
cionarios polacos (Dembowski y otros). Al ser traicionado el movimiento por la Dieta y
detenidos los dirigentes de la insurrección por la policía prusiana, el movimiento quedó des
perdigado y sólo se produjeron levantamientos revolucionarios aislados. Solamente en Cra
covia, que desde 1815 se veía sometida al control común de Austria, Rusia y Prusia, lograron

ciar a los cajistas de imprenta, al ponerse éstos en huelga por un
mejor salario. A continuación, los representantes de dos corpora
ciones que son hoy extraordinariamente reaccionarias: el alcalde y
los diputados de la ciudad y, por último, entre los oficiales de la
Milicia cívica el archirreaccionario comandante Blesson. Espera
mos que el pueblo de Berlín no se deje en modo alguno arrastrar
por este Comité reaccionario constituido por su propia iniciativa.
Por lo demás, el Comité ha iniciado ya sus actividades reaccio
narias, al tratar de disuadir al pueblo de asistir a la procesión que
debía celebrarse ayer domingo, delante de la tumba de los caídos
en Marzo, por tratarse de una manifestación, pues es bien sabido
que las manifestaciones son siempre dañinas.
[Neue Rheinische Zeitung, núm. 6, 6 de junio de 1848]
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los insurgentes obtener la victoria el 22 de febrero, creando un gobierno provisional, que
lanzó un manifiesto sobre la abolición de las cargas feudales. Pero la insurrección de Craco
via fue aplastada a comienzos de marzo de 1846 por las tropas de Austria, Prusia y Rusia. En
noviembre de 1846 suscribieron estos Estados el tratado sobre la incorporación de Cracovia
al Imperio austriaco, quebrantando con ello los tratados vieneses de 1815, en que se garanti
zaba el Estado libre de Cracovia.