[«L'Étudiant socialiste» núm. 8, 25 de marzo - 10 de abril de 1894]

Londres, 19 de diciembre de 1893

Queridos ciudadanos:

Os agradezco vuestra amable invitación al Congreso de estudiantes socialistas y lamento profundamente no poder hacer uso de ella, ya que trabajos urgentes e importantes me impiden participar. He de limitarme, por tanto, a desear a vuestro Congreso todo el éxito que merece. Ojalá vuestros esfuerzos logren despertar entre los estudiantes la conciencia de que de sus filas ha de surgir el proletariado intelectual, llamado a desempeñar, al lado y en medio de sus hermanos, los trabajadores manuales, un papel importante en la revolución que se avecina.

Las revoluciones burguesas del pasado tan sólo exigían de las universidades abogados, como la mejor materia prima para políticos; la emancipación de la clase obrera necesita, además, médicos, ingenieros, químicos, agrónomos y otros especialistas; pues se trata de tomar en las manos la dirección no sólo de la maquinaria política, sino igualmente de toda la producción social, y aquí se requieren, en lugar de frases altisonantes, conocimientos sólidos.

Saludo fraternal

F. Engels