Londres, 15 de noviembre de 1891

Mis queridos camaradas:

Acepten mi más sincero agradecimiento por su amable invitación a la fiesta del décimo aniversario del "Volksfreund". Por desgracia, no puedo asistir personalmente, pues la ocupación con el tercer tomo de "El Capital" de Marx, que por fin debe aparecer, me retiene aquí. Así que estas líneas han de representarme.

Pero puedo felicitarlos de todo corazón por su día de honor. Sé lo que cuesta mantener con vida durante diez años un órgano de combate socialdemócrata como el "Volksfreund" bajo la legislación austriaca de prensa y policía, y conozco también, al menos en general, los sacrificios que ha sido necesario hacer para ello. Que ustedes lo hayan logrado a pesar de todo es tanto más honroso cuanto que la legislación austriaca de prensa, consciente de que los órganos de las clases poseedoras, en conjunto y en general, son inofensivos, parece apuntar precisamente, mediante la presión sobre los medios pecuniarios de los periódicos obreros, a arruinarlos o a amansarlos. Y si los obreros de Brünn han conseguido, no obstante, mantener en pie su periódico durante diez años a pesar de esta presión financiera, y sin renegar en modo alguno de su bandera, he ahí nuevamente una de esas pruebas de perseverancia y espíritu de sacrificio como hoy sólo se encuentran entre los obreros.

No puedo cerrar estas líneas sin expresar una vez más mi gran alegría por el hecho de que, mientras en derredor burgueses checojóvenes y checoalemanes se andan a la greña unos con otros, los obreros checos y alemanes luchen unánimes, hombro con hombro, por la emancipación de todo el proletariado.

Una vez más, cordial agradecimiento y felicitación de su viejo

F. Engels