A la Asociación de Canto de la Asociación de Formación Obrera Comunista, Tottenham Street

122, Regent's Park Road, N.W.

28 de noviembre de 1891

¡Estimados camaradas!

La señora Kautsky me comunica en este mismo momento que el amigo Leßner le ha informado de que ustedes se proponen ofrecerme esta noche una salutación musical con motivo de mi septuagésimo primer cumpleaños. Pero yo ya había acordado previamente con un amigo pasar la velada en su casa, y como también acudirán allí otras personas, me es absolutamente imposible deshacer ahora este compromiso; y, por mucho que lo lamente, no podré estar en casa esta noche.

Me veo, pues, precisado a expresarles por escrito, estimados camaradas, mi más sincero agradecimiento por su intención tan amable y para mí tan honrosa, y a la vez mi pesar por no haber sido informado antes de su proyecto. Tanto Marx como yo hemos estado siempre en contra de toda manifestación pública que se vincule a personas particulares, a no ser que con ello pueda alcanzarse un gran objetivo; y muy especialmente en contra de aquellas manifestaciones que, en vida nuestra, girasen en torno a nuestras propias personas. De haber tenido, pues, el menor presentimiento de que se me destinaba semejante honor, me habría apresurado a formular a tiempo el más atento, pero también el más apremiante ruego de que los camaradas cantores renunciasen a llevar a efecto este propósito. Para mi pesar, esto no ha llegado a mi conocimiento hasta hoy, y si de este modo, contra mi voluntad, me veo en la necesidad de frustrar su proyecto, tan benévolo y tan honroso para mí, sólo puedo compensarlo, en la medida de lo posible, con la garantía de que los pocos años con que acaso puedo contar todavía, y todas las fuerzas de que aún dispongo, seguirán consagrados sin merma a la gran causa a la que han estado dedicados desde hace ya casi cincuenta años: la causa del proletariado internacional.

Sinceramente suyo

Friedrich Engels