[Al comité organizador del mitin internacional en Milán por los derechos del trabajo]

Según el borrador manuscrito.
Del francés.

Estimados ciudadanos:

Con el mayor pesar no puedo atender su tan cordial como honrosa invitación a vuestra reunión del 12 del corriente. Lo lamento tanto más cuanto que me siento particularmente ligado a su país, ya que hace veinte años ocupé en el Consejo General de la Asociación Internacional de los Trabajadores el cargo de secretario para Italia. Esta Internacional ha desaparecido desde entonces en su forma oficial; pero en el espíritu de solidaridad de la clase obrera de todos los países ha perdurado siempre; hoy está más viva y es más poderosa que nunca, tan poderosa que su antigua forma oficial de 1864 a 1875 ya no puede contener a los millones de trabajadores europeos y americanos que se han agrupado en torno a la bandera roja del proletariado en lucha. Espero con ustedes que su mitin del 12 de abril aporte nuevos combatientes al gran ejército del proletariado mundial; que contribuya en gran medida a fortalecer los lazos de solidaridad que unen a los trabajadores italianos con sus hermanos del otro lado de los Alpes —franceses, alemanes, eslavos—; y, por último, que marque una nueva etapa en el camino hacia la emancipación del proletariado italiano.

En veinte años hemos hecho progresos inmensos; pero aún queda mucho por hacer antes de poder contar con una victoria inmediata y segura. ¡Dunque, avanti, sempre avanti! |¡Así pues, adelante, siempre adelante!|

F. E.

Londres, 9 de abril de 1891