Escrito hacia el 6 de septiembre de 1890.

En su despedida, en el n.º 105 (31 de agosto de 1890), la redacción saliente de la "Sächsische Arbeiter-Zeitung" dice que el socialismo parlamentario pequeñoburgués es hoy mayoría en Alemania. Pero las mayorías a menudo se convierten muy rápidamente en minorías,

«y así, la redacción saliente de la "Sächs. Arb.-Ztg." confía, con Friedrich Engels, en que, del mismo modo que antaño fue superado el ingenuo socialismo de Estado de Lassalle, la corriente parlamentaria ávida de éxito será también pronto superada, en la socialdemocracia actual, por el sano sentido de la clase obrera alemana».

Si yo hubiera seguido viviendo en localidades muy distantes entre sí y hubiera necesitado tiempo para ponerme de acuerdo. Pero cuando él habló, dijo lo correcto, lo único adecuado a la situación. Los acontecimientos de Hamburgo le han dado sobradamente la razón.

Algunos miembros de la fracción o de la directiva del partido han cometido ciertamente torpezas en el debate. Eso ocurre siempre y en todas partes, y recae sobre el individuo, no sobre la colectividad. La fracción, en su proyecto de estatuto, se ha hecho culpable de algunas infracciones contra el código de etiqueta democrática. Pero, a decir verdad, se trata de un mero proyecto, que el congreso del partido es libre de aceptar, rechazar o enmendar. La Conferencia de Londres de la Internacional de 1871 también cometió pecados formales semejantes, y los señores bakuninistas los aprovecharon al punto para convertirlos en asidero formal de sus ataques contra el Consejo General. A pesar de ello, hoy sabe todo el mundo que la verdadera democracia residía en el Consejo General, y no en el consejo de los bakuninistas, que habían construido todo un aparato conspirativo secreto para poner a la Internacional a su servicio.

Cuando, en la época de la subvención para los vapores, la fracción de entonces no supo por un momento ni ella misma lo que quería e intentó convertir a la redacción del "Sozialdemokrat" en chivo expiatorio de su propia perplejidad, yo me puse con toda decisión de parte de la redacción frente a la fracción. Lo mismo haría hoy si la fracción o la directiva del partido cometiera realmente cosas que pusieran seriamente en peligro al partido. Pero de nada de eso se trata hoy; la [Aquí se interrumpe el manuscrito]