Escrito entre fines de diciembre de 1887 y marzo de 1888.

I.

3 clases: dos miserables, una en decadencia, la otra en ascenso, y los obreros, que solo quieren un fair play burgués. Maniobrar, pues, únicamente entre las dos últimas sería lo correcto… ¡pero no! Política: fortalecer el poder estatal en general y, en particular, hacerlo financieramente independiente (estatización de los ferrocarriles, monopolios), Estado policial y principios judiciales del Landrecht.

«Liberal» y «Nacional», la doble naturaleza de 1848, pervive también en Alemania de 1870 a 1888.

Bismarck hubo de apoyarse en el Reichstag y en el pueblo, y para ello se requería plena libertad de prensa, de palabra, de asociación y de reunión, ya tan solo a efectos de orientación.

II.

I. Consolidación

a) Económica: ya la mala ley monetaria es lo principal.

b) Política: restauración del Estado policial y leyes judiciales antiburguesas (1876), mala copia de las francesas. — Indeterminación propia del Landrecht. El Reichsgericht, la culminación. 1879.

2. Carencia de ideas demostrada mediante frivolidades e insultos a Bismarck.

a) Kulturkampf. El cura católico no es gendarme ni policía. Júbilo de la burguesía; desesperanza; peregrinación a Canossa. ¡Único resultado racional: el matrimonio civil!

Partido de Bismarck sin más.

3. Fraude y quiebra. Participación de él. Miseria de los junkers conservadores, tan deshonrosos como la burguesía.

4. Viraje completo [de Bismarck] hacia el junker.

a) Arancel proteccionista, etc. Coalición de burguesía y junkers, correspondiendo a estos la parte del león.

b) Intentos del monopolio del tabaco, rechazados en 1882.

c) Fraude colonial.

5. Política social à la Bonaparte.

a) Ley contra los socialistas y pisoteo de las asociaciones y cajas obreras.

b) Basura de reforma social.

III.

6. Política exterior. Peligro de guerra, efecto de las anexiones. Aumento del ejército. Septenios. Cumplido el plazo, retroceso a los reemplazos de antes de 1870 para conservar la superioridad todavía unos años.

IV.

Resultado:

a) Un estado interior que se derrumba con la muerte de los pocos individuos |Bismarck y Guillermo I|: ¡sin emperador no hay imperio! El proletariado empujado a la revolución, una expansión de la socialdemocracia al derogarse la Ley contra los socialistas como jamás se ha visto: el caos.

b) Una paz peor que la guerra, resultado del todo, en el mejor de los casos; o, de lo contrario, una guerra mundial.