Cómo no se debe traducir a Marx

Escrito en octubre de 1885.  
Del inglés.

El primer tomo de «El Capital» de Marx es, en lo tocante a las traducciones a otras lenguas, propiedad común. Por eso, aunque en los círculos socialistas ingleses se sabe muy bien que se está preparando una traducción que muy pronto verá la luz bajo la responsabilidad de los albaceas literarios de Marx, nadie tendría derecho a oponerse a que otra traducción la precediera, siempre y cuando el texto se reprodujese con fidelidad y con igual calidad.

Las primeras páginas de una traducción así, debida a John Broadhouse, han aparecido en el número de octubre de «To-day». Digo desde luego que distan muchísimo de reproducir fielmente el texto; y la razón es que el señor Broadhouse no posee ninguna de las dotes que se exigen a quien traduce a Marx.

Para traducir un libro así no basta conocer a fondo el alemán literario. Marx emplea con gusto expresiones de la vida diaria y giros dialectales; acuña palabras nuevas, toma sus ejemplos de todas las ramas de la ciencia, sus alusiones de las literaturas de una docena de lenguas; para comprenderlo hay que ser un verdadero maestro del alemán, hablado y escrito, y hay que conocer también algo de la vida alemana.

Pongamos un ejemplo. Unos estudiantes de Oxford remaban en un bote de cuatro remos por el estrecho de Dover; los periódicos contaban que uno de ellos «caught a crab». El corresponsal londinense de la «Kölnische Zeitung» lo tomó al pie de la letra y comunicó fielmente a su periódico que «un cangrejo había entrado en colisión con el remo de uno de los estudiantes». Si un hombre que lleva años viviendo en pleno Londres es capaz de cometer un desliz tan ridículo apenas tropieza con términos técnicos de un ramo que desconoce, ¿qué no se podrá esperar de quien sólo posee un mediano conocimiento del alemán escrito y se propone trasladar a otra lengua al escritor alemán más difícil de traducir? Y, en efecto, veremos que el señor Broadhouse es extraordinariamente hábil en «pescar cangrejos».

Pero aquí se exige todavía algo más. Marx es uno de los escritores más enérgicos, más precisos y más concisos de nuestra época. Para reproducirlo con exactitud hay que ser maestro no sólo del alemán, sino también del inglés. Ahora bien, el señor Broadhouse, aunque evidentemente es hombre de estimables dotes periodísticas, sólo domina el inglés en la medida en que éste se mantiene dentro del marco de la respetabilidad literaria convencional. Dentro de él se mueve con soltura; pero esa clase de inglés no es la lengua a la que puede traducirse jamás «El Capital». El alemán enérgico exige, para ser reproducido, un inglés enérgico; hay que agotar todos los recursos del idioma; las expresiones alemanas recién acuñadas reclaman las correspondientes expresiones nuevas en inglés. Pero, apenas el señor Broadhouse se enfrenta a una dificultad semejante, no sólo lo abandonan los recursos, sino también el valor. La más mínima ampliación de su limitado vocabulario, la más leve novedad que rebase el inglés corriente y convencional lo espanta, y antes de atreverse a semejante herejía prefiere verter la difícil palabra alemana mediante una expresión más o menos vaga que no ofenda sus oídos, pero que oscurece el pensamiento del autor; o, lo que es peor, cuando aquélla se repite, la traduce con toda una serie de términos diferentes, olvidando que un concepto técnico debe reproducirse siempre con una misma y única palabra correspondiente. Así, por ejemplo, traduce en el título de la primera sección «Wertgröße» por «extent of value», sin reparar en que «Größe» es una expresión matemática exactamente determinada, equivalente a «magnitude» o a una cantidad determinada, mientras que «extent» puede significar muchas otras cosas. Incluso la simple nueva formación «labour-time» para «Arbeitszeit» es demasiado para él; la traduce por 1. «time-labour», que significa, si acaso significa algo, trabajo pagado por tiempo o trabajo que realiza quien «extingue» su tiempo de condena a trabajos forzados; 2. «time of labour»; 3. «labour-time» y 4. «period of labour» («Arbeitsperiode»), con lo cual Marx, en el segundo tomo, entiende algo completamente distinto. Ahora bien, como es bien sabido, la «categoría» tiempo de trabajo es una de las más fundamentales de todo el libro, y traducirla mediante cuatro expresiones diferentes en menos de diez páginas es más que imperdonable.

Marx empieza con el análisis de la mercancía. El primer punto de vista bajo el que se presenta una mercancía es el de objeto de uso; como tal puede considerarse atendiendo a su cualidad o a su cantidad.

«Any such thing is a whole in itself, the sum of many qualities or proper-ties, and may therefore be useful in different ways. To discover these different ways and therefore the various uses to which a thing may be put, is the act of history. So, too, is the finding and fixing of socially recognised Standards of measure for the quantity of useful things. The diversity of the modes of measuring commodities arises partly from the diversity of the nature of the objects to be measured, partly from convention.»

[«Jedes solches Ding ist ein Ganzes vieler Eigenschaften und kann daher nach verschiedenen Seiten nützlich sein. Diese verschiedenen Seiten und daher die mannigfachen Gebrauchsweisen der Dinge zu entdecken, ist geschichtliche Tat. So die Findung gesellschaftlicher Maße für die Quantität der nützlichen Dinge. Die Verschiedenheit der Warenmaße entspringt teils aus der verschiedenen Natur der zu messenden Gegenstände, teils aus Konvention.»]

Esto lo reproduce el señor Broadhouse del siguiente modo:

«To discover these various ways, and consequently the multifarious modes in which an object may be of use, is a work of time. So, consequently, is the finding of the social measure for the quantity of useful things. The diversity in the bulk of commodities arises partly from the different nature» etc.

[«Descubrir estos diversos modos y, en consecuencia, las múltiples maneras en que un objeto puede ser útil, es una obra del tiempo. Así, por consiguiente, lo es también el hallazgo de la medida social para la cantidad de las cosas útiles. La diversidad en la masa de las mercancías proviene en parte de la diferente naturaleza», etc.]

En Marx, el ir descubriendo las diferentes facetas útiles de las cosas constituye una parte esencial del progreso histórico; en el señor Broadhouse es meramente una obra del tiempo. En Marx se aplica la misma valoración al establecimiento de medidas sociales generales. En el señor B[roadhouse] subsiste aún una «obra del tiempo» en el «hallazgo de la medida social para la cantidad de las cosas útiles», una especie de medida por la que Marx, ciertamente, jamás se esforzó. Y luego termina Broadhouse tomando falsamente «Maße» (medidas) por «Masse» (masa) y colgándole así a Marx uno de los más hermosos cangrejos que jamás se hayan pescado.

Más adelante dice Marx:

«Use-values form the matenal out of which wealth is made up, whatever may be the social form of that wealth»

[«Gebrauchswerte bilden den stofflichen Inhalt des Reichtums, welches immer seine gesellschaftliche Form sei»]

(la forma específica de la apropiación en que se le toma posesión y se le distribuye).

El señor Broadhouse traduce:

«Use values constitute the actual basis of wealth which is always their social form»,

[«Los valores de uso constituyen la base real de la riqueza, que es siempre su forma social»,]

lo que es, o bien una perogrullada pretenciosa, o un puro disparate.

El segundo punto de vista bajo el que se presenta una mercancía es su valor de cambio. El hecho de que todas las mercancías sean intercambiables entre sí en proporciones determinadas, constantemente cambiantes, de que tengan valores de cambio, implica que contienen algo que les es común a todas. Paso por alto la forma chapucera con que el señor Broadhouse reproduce aquí uno de los análisis más finos del libro de Marx, y voy directamente al pasaje en que Marx dice:

«This something common to all commodities cannot be a geometrical, physical, chemical or other natural property. In fact their material properties come into consideration only in so far as they make them useful, that is, in so far as they turn them into use-values.»

[«Dies Gemeinsame kann nicht eine geometrische, physikalische, chemische oder sonstige natürliche Eigenschaft der Waren sein. Ihre körperlichen Eigenschaften kommen überhaupt nur in Betracht, soweit selbe sie nutzbar machen, also zu Gebrauchswerten.»]

Y prosigue:

«But it is the very act of making abstraction from their use-values which evidently is the characteristic point of the exchange-relation of commodities. Within this relation, one use-value is equivalent to any other, so long as it is provided in sufficient Proportion.»

[«Andererseits aber ist es grade die Abstraktion von ihren Gebrauchswerten, was das Austauschverhältnis der Waren augenscheinlich charakterisiert. Innerhalb desselben gilt ein Gebrauchswert grade soviel wie jeder andre, wenn er nur in gehöriger Proportion vorhanden ist.»]

Ahora el señor Broadhouse:

«But on the other hand, it is precisely these use-values in the abstract which apparently characterise the exchange-ratio of the commodities. In itself, one use-value is worth just as much as another if it exists in the same proportion.»

[«Pero, por otra parte, son precisamente estos valores de uso abstractos los que caracterizan aparentemente la proporción de intercambio de las mercancías. En sí mismo, un valor de uso vale exactamente lo mismo que otro si existe en la misma proporción.»]

De este modo, el señor Broadhouse, dejando aparte errores menores, hace decir a Marx exactamente lo contrario de lo que realmente dice. En Marx, lo característico de la relación de intercambio de las mercancías es el hecho de que se hace abstracción completa de sus valores de uso, de que se las considera como si no tuviesen en absoluto valor de uso. Su intérprete le hace decir que lo característico de la proporción de intercambio (de la que aquí no se trata) es precisamente su valor de uso, ¡sólo que tomado «abstractamente»! Y luego, unas líneas más abajo, reproduce la frase de Marx: «Como valores de uso, las mercancías son ante todo de cualidad diferente; como valores de cambio, sólo pueden ser de cantidad diferente, no contienen, pues, ni un átomo de valor de uso», ni abstracto ni concreto. Bien podemos preguntar: «¿Entiendes también lo que lees?»

A esta pregunta es imposible contestar afirmativamente cuando comprobamos que el señor Broadhouse repite sin cesar la misma falsa concepción. Después de la frase que acabamos de citar, Marx prosigue:

«Now, if we leave out of consideration» (that is, make abstraction from) «the use-values of the commodities, there remains to them but one property: that of being the products»

... del trabajo. Pero también este producto del trabajo ha experimentado ya un cambio en nuestras manos. Si hacemos abstracción de su valor de uso, abstraemos también los componentes y formas corpóreas que lo convierten en un valor de uso.»

[«Sieht man nun vom Gebrauchswert der Warenkörper ab» (esto es, hacer abstracción de ello), «so bleibt ihnen nur noch eine Eigenschaft, die von Arbeitsprodukten. Jedoch ist uns auch das Arbeitsprodukt bereits in der Hand verwandelt. Abstrahieren wir von seinem Gebrauchswert, so abstrahieren wir auch von den körperlichen Bestandteilen und Formen, die es zum Gebrauchswert machen.»]

Esto es reproducido en inglés por el señor Broadhouse como sigue:

"If we separate use-values from the actual material of the commodities, there remains" (where? with the use-values or with the actual material?) "one property only, that of the product of labour. But the product of labour is already transmuted in our hands. If we abstract from it its use-value, we abstract also the stamina and form which constitute its use-value."

[«Si separamos los valores de uso del material real de las mercancías, entonces queda» (¿dónde? ¿con los valores de uso o con el material real?) «sólo una propiedad, la de ser productos del trabajo. Pero el producto del trabajo ya está trasmutado en nuestras manos. Si abstraemos de él su valor de uso, abstraemos también la sustancia y la forma que constituyen su valor de uso.»]

Marx, a su vez:

"In the exchange-relation of commodities, their exchange-value presented itself to us as something perfectly independent of their use-values. Now, if we actually make abstraction from the use-value of the products of labour, we arrive at their value, as previously determined by us."

[«En la relación de intercambio de las mercancías mismas, su valor de cambio se nos apareció como algo totalmente independiente de sus valores de uso. Si ahora se hace realmente abstracción del valor de uso de los productos del trabajo, se obtiene su valor, tal como precisamente fue determinado.»]

Esto suena en el señor Broadhouse como sigue:

"In the exchange-ratio of commodities their exchange-value appears to us as something altogether independent of their use-value. If we now in effect abstract the use-value from the labour-products, we have their value as it is then determined."

[«En la proporción de intercambio de las mercancías, su valor de cambio se nos aparece como algo completamente independiente de su valor de uso. Si ahora, en efecto, abstraemos el valor de uso de los productos del trabajo, tenemos su valor tal como es entonces determinado.»]

Sobre esto no hay duda alguna. El señor Broadhouse nunca ha oído hablar de otras clases de abstracción que las cosificadas, como, por ejemplo, la abstracción de dinero de una caja o una caja fuerte. Equiparar abstracción y substracción es imperdonable para un traductor de Marx.

Otro ejemplo de la tergiversación del sentido alemán en un sinsentido inglés. Una de las investigaciones más excelentes de Marx es el descubrimiento del doble carácter del trabajo. El trabajo, considerado como productor de valor de uso, es de carácter distinto y tiene propiedades diferentes a las del mismo trabajo como productor de valor. El uno es trabajo de un tipo específico: hilar, tejer, arar, etc.; el otro es el carácter común a toda actividad productiva humana, propio del hilar, tejer, arar, etc., que los reúne a todos bajo el único concepto común de trabajo. El uno es trabajo concreto, el otro trabajo abstracto. El uno es trabajo en sentido técnico, el otro en sentido económico. En resumen —pues la lengua inglesa posee expresiones para ambos—, el uno es work a diferencia de labour; el otro, labour a diferencia de work. Tras este análisis, Marx prosigue:

"Originally a commodity presented itself to us as something duplex: use-value and exchange-value. Further on we saw that labour, too, as far as it is expressed in value, does no longer possess the same characteristics which belong to it in its capacity as a creator of use-value."

[«Originariamente, la mercancía se nos apareció como algo bifacético: valor de uso y valor de cambio. Más tarde se mostró que también el trabajo, en la medida en que está expresado en valor, ya no posee las mismas características que le corresponden como productor de valores de uso.»]

El señor Broadhouse quiere demostrar a toda costa que no ha entendido ni una palabra del análisis de Marx, y traduce la frase anterior como sigue:

"We saw the commodity at first as a compound of use-value and exchange-value. Then we saw that labour, so far as it is expressed in value, only possesses that character so far as it is a generator of use-value."

[«Vimos la mercancía al principio como una composición de valor de uso y valor de cambio. Luego vimos que el trabajo, en la medida en que está expresado en valor, sólo posee ese carácter en la medida en que es productor de valor de uso.»]

Cuando Marx dice «blanco», el señor Broadhouse no comprende por qué no debería traducir «negro».

Pero basta de esto. Vayamos a algo más divertido. Marx dice: «En la sociedad burguesa reina la fictio juris |ficción jurídica| de que todo hombre, en tanto que comprador de mercancías, posee un conocimiento enciclopédico de las mercancías.» Aunque la expresión Civil Society |sociedad burguesa| es totalmente inglesa y la «History of Civil Society» de Ferguson tiene más de cien años, el señor Broadhouse no está a la altura de esta expresión. La traduce por «amongst ordinary people» |entre la gente común|, convirtiendo así la frase en un sinsentido. Pues son precisamente los «ordinary people» los que constantemente se quejan de que el pequeño comerciante los engaña, etc., porque no conocen la naturaleza y el valor de las mercancías que se ven obligados a comprar.

La Produktion (Herstellung |Herstellung: en «The Commonweal» en alemán|) de un valor de uso es reproducida como «the establishing of a use-value» |el establecimiento de un valor de uso|. Cuando Marx dice: «Si se logra convertir carbón en diamante con poco trabajo, su valor puede caer por debajo del de los ladrillos.» El señor Broadhouse, quien aparentemente ignora que el diamante es una forma alotrópica del carbono, convierte el carbón en coque. De manera similar, convierte el «total yield of the Brazilian diamond mines» |«rendimiento total de las minas de diamantes brasileñas»| en «the entire Profits of the whole yield» |«las ganancias totales de todo el rendimiento»|. «The primitive communities of India» |«las antiguas comunidades indias»| se convierten en sus manos en «venerable communities» |«venerables comunidades»|.

Marx dice:

"In the use-value of a commodity is contained" (steckt, que sería mejor traducir: For the production of the use-value of a commodity there has been spent) "a certain productive activity, adapted to the peculiar purpose, or a certain useful labour."

[«En el valor de uso de cada mercancía subyace» (steckt, que sería mejor traducir: para la producción del valor de uso de una mercancía se ha gastado) «una determinada actividad productiva adecuada a un fin, o trabajo útil.»]

El señor Broadhouse se ve obligado a decir:

"In the use-value of a commodity is contained a certain quantity of productive power or useful labour"

[«En el valor de uso de una mercancía subyace una cierta cantidad de poder productivo o trabajo útil»]

y convierte así no sólo la cualidad en cantidad, sino la actividad productiva que ha sido gastada en fuerza productiva que aún está por gastarse.

Pero basta. Podría aducir diez veces más ejemplos de los citados para demostrar que el señor Broadhouse no es, en ningún aspecto, un hombre capaz y adecuado para traducir a Marx, y especialmente porque no parece saber en absoluto qué es un trabajo científico realmente concienzudo.
(1)

Friedrich Engels

Notas al pie de Engels

(1) De lo arriba dicho se desprende que «El Capital» no pertenece a los libros que pueden traducirse sobre una base contractual. La labor de traducción está en las mejores manos; sin embargo, no es posible que los traductores le dediquen todo su tiempo. Estas son las causas de la demora en la publicación. Pero aunque no pueda indicarse el momento exacto de la aparición, podemos decir con certeza que la edición inglesa estará en manos del público en el transcurso del próximo año.