Friedrich Engels

[Sobre la asociación del futuro]

Escrito en 1884.

Las asociaciones hasta ahora existentes —surgidas naturalmente o también creadas artificialmente— estaban en realidad destinadas a fines económicos, pero estos fines se hallaban ocultos y sepultados bajo accesorios ideológicos. La polis antigua, la ciudad o el gremio medievales, la asociación feudal de la nobleza terrateniente, todas tenían fines secundarios ideológicos que las santificaban, y que en la asociación gentilicia patricia y en el gremio brotaron no menos de recuerdos, tradiciones y modelos de la sociedad gentilicia que la polis antigua. — Sólo las sociedades comerciales capitalistas son enteramente sobrias y objetivas — pero vulgares. La asociación del futuro reunirá la sobriedad de estas últimas con la solicitud por el bienestar social común de las antiguas y cumplirá así su fin.