en París

122, Regent’s Park Road, N.W.
Londres, 28 de enero de 1884
Mi querido Lavrov:
Hará unas tres semanas le envié un número del «Standard» con un artículo que podría interesarle; espero que lo haya recibido.

Me he puesto –al fin mi salud lo permite– a poner orden entre los libros, etc., dejados por Marx. Entre ellos se halla toda esa biblioteca rusa, que debe a D[anielson] y que contiene materiales muy importantes acerca de la actual situación social de Rusia; está casi todo lo que ha aparecido. A mi edad y con mi sobrecarga de trabajo, me es imposible reanudar *a novo* los estudios a fondo sobre Rusia en los que, desgraciadamente, la muerte interrumpió a nuestro amigo. He pensado, pues, y Tussy es de la misma opinión, que nuestro deber es poner a su disposición estos libros. Usted, como representante reconocido de la emigración revolucionaria rusa y como viejo amigo del difunto, tiene ciertamente, más que cualquier otro, el derecho a una colección de libros que se ha formado gracias a la abnegación de los amigos suyos y nuestros en Rusia, sea para su uso personal, sea para formar con ellos el núcleo de una biblioteca de la emigración revolucionaria rusa. Si usted está de acuerdo, podría enviárselos –a su dirección o a cualquier otra que usted me indique– en el transcurso de febrero. Sólo retendré aquí los libros de los cuales M[arx] ha hecho extractos, y algunos otros que podría necesitar para el tomo II de «El Capital» [?]; descontados éstos, no quedarán más de un centenar de volúmenes.

Con respecto a este tomo II, empiezo por fin a ver claro. Para el libro II, la circulación del capital, tenemos para las partes más importantes, esto es, para el principio y para el final, una versión de 1875 y posterior. Aquí no hay más que insertar citas según indicaciones existentes. Para la parte central hay nada menos que 4 versiones anteriores a 1870; ésa es la única dificultad. El libro III, la producción capitalista considerada en su conjunto, está en dos versiones anteriores a 1869; de época posterior sólo provienen algunas notas y un cuaderno entero con ecuaciones, para calcular los distintos factores que conducen a la transformación de la tasa de plusvalía en la tasa de ganancia [?]. Pero los extractos de libros, tanto sobre Rusia [?] como sobre los Estados Unidos, contienen un cúmulo de material y observaciones sobre la renta de la tierra, otros se refieren al capital dinerario, al crédito, al papel moneda como medio de crédito, etc. Aún no sé cómo podría utilizarlos para el libro III; tal vez sea mejor reunirlos en una publicación aparte, cosa que haré sin falta si la dificultad de insertarlos en «El Capital» resultara demasiado grande. Lo que más me importa, ante todo, es que el libro aparezca lo antes posible, y luego, en particular, que sea realmente una obra de Marx lo que yo publique.

Diariamente esperamos ejemplares de la 3ª edición del tomo I*, y le enviaremos uno en cuanto los recibamos.

Las traducciones rusas de Ginebra –el «Manifiesto», etc.– me han causado gran alegría.

He recibido una carta de dos polacos, Krzywicki y Sosnowski, pidiendo nuestra autorización para una traducción polaca de «El Capital» – naturalmente, se la hemos dado. S[osnowski] está en París; ¿conoce usted por casualidad a estos ciudadanos? [?]

Suyo amistoso
F. Engels