Correspondencia Marx-Zasulich, febrero/marzo de 1881

El Cuarto borrador

8 de marzo de 1881

Estimada ciudadana:

Una dolencia nerviosa que me ha afectado periódicamente durante los últimos diez años me ha impedido responder a su carta del 16 de febrero [que usted tuvo la bondad de enviarme].

Lamento no poder ofrecerle una exposición concisa para su publicación [de los problemas] de la cuestión que [amablemente] usted tuvo a bien dirigirme. Hace ya dos meses prometí un texto sobre el mismo tema al comité de San Petersburgo. Espero, no obstante, que unas pocas líneas basten para no dejarle duda alguna [acerca de las conclusiones a que se ha llegado] acerca del modo en que mi llamada teoría ha sido mal comprendida.

(1) Por consiguiente, el análisis que se hace en El Capital no ofrece [nada] razón alguna que pudiera utilizarse en pro o en contra de la vitalidad de la comuna rusa.

[Mi opinión personal sobre la comuna rusa, que he estudiado durante muchos años en las fuentes originales, es la siguiente.] [Después de estudiar (durante muchos años) la comuna rusa en las fuentes originales con miras a.]

[Para tener una visión definitiva sobre los posibles destinos de la comuna rusa, se necesita algo más que vagas analogías históricas. Hay que estudiarla.] [La he estudiado durante muchos.] [He realizado un estudio de ella.]

[Mi opinión personal sobre el posible destino de la comuna rusa.]

Los estudios especiales que he realizado sobre ella, con inclusión de una búsqueda de material de fuentes originales, me han [conducido a la conclusión] convencido de que la comuna es el [punto de partida] punto de apoyo natural para la regeneración social en Rusia [para la regeneración de la sociedad rusa]. Pero [el primer paso ha de ser, naturalmente, colocarla en condiciones…] para que pueda actuar como tal, es preciso eliminar primero las influencias perniciosas que la asaltan por todos los lados y asegurarle, a continuación, las condiciones para su desenvolvimiento espontáneo.