Friedrich Engels

[Varia sobre Alemania]

Escrito a fines de 1873 / principios de 1874.  

1. Introducción 1500-1789

 1. Alemania cada vez más fragmentada y el centro debilitado a fines del siglo XV, cuando Francia e Inglaterra ya estaban más o menos centralizadas y la nación se está formando. Esto imposible en Alemania, porque 1. el feudalismo se desarrolló más tarde que en los países que pasaron por la conquista; 2. Alemania tenía componentes franceses y eslavos y consideraba a Italia como perteneciente a ella y a Roma como centro — por tanto, no existía un complejo nacional; 3. porque, y esto es lo principal, las distintas provincias y grupos de provincias estaban aún completamente aisladas unas de otras, sin comercio alguno, etc. (véase la Guerra de los Campesinos). La Hansa, la Liga de ciudades renanas y la Liga de ciudades suabas representaban grupos naturales, pero separados.

Respecto a I, 1. España, Francia, Inglaterra a fines del siglo XV se habían unido en Estados nacionales constituidos. Esta consolidación hizo época en el siglo XV. (España: unión de las nacionalidades catalana y castellana; Portugal, la Holanda ibérica, había conquistado su derecho a una existencia particular mediante la navegación; Francia: mediante el poderío dinástico que fue absorbiendo gradualmente a la nación. Inglaterra — {Inglaterra sólo después de haber tenido que abandonar sus quijotescos planes de conquista en Francia — similares a las expediciones alemanas a Roma —, en los que se habría desangrado como Alemania en los suyos} mediante las Guerras de las Dos Rosas, que aniquilaron a la alta nobleza.) Alemania, a pesar de la falta de cohesión económica, se habría centralizado de todos modos, y ya antes (por ejemplo bajo los Otones), si no hubiera sido 1. porque la dignidad imperial romana con su pretensión de dominación mundial excluía la constitución de un Estado nacional y despilfarró las fuerzas en las campañas de conquista en Italia (¡repercusión en Austria hasta 1866!), en las que los intereses alemanes fueron siempre traicionados, y 2. por el |aquí sigue en el manuscrito una palabra imposible de descifrar| ... monarquía electiva, que nunca permitió que la nación se disolviera en el poderío dinástico del emperador, sino que siempre — y especialmente en el decisivo siglo XV — cambiaba las dinastías tan pronto como su poderío territorial se hacía demasiado grande para los príncipes. — También en Francia y España existía fragmentación económica, superada mediante la violencia.

La «lucha cultural» (Kulturkampf) entre el Emperador y el Papa en la Edad Media desgarró a Alemania e Italia (donde el Papa era un obstáculo para la unidad nacional y al mismo tiempo con frecuencia su aparente representante, pero de tal modo que, por ejemplo, Dante veía en el emperador extranjero al salvador de Italia), y hacia 1500 el Papa, como príncipe central, ya se había extendido transversalmente a lo largo de Italia e imposibilitado materialmente la unidad.

2. No obstante, Alemania se habría cohesionado por el desarrollo natural del comercio, por la germanización de los eslavos y por la pérdida de las provincias francesas y de Italia, porque la ruta del comercio mundial pasaba por Alemania, si no hubieran sobrevenido ahora dos acontecimientos decisivos:

a) La burguesía alemana hizo su revolución — la cual apareció, según la época, en forma religiosa —, la Reforma. ¡Pero de qué modo tan miserable! Imposible de llevar a cabo sin la nobleza imperial y los campesinos; pero los tres estamentos quedaron paralizados por intereses contradictorios: los caballeros, a menudo salteadores de las ciudades (véase Mangold von Eberstein) y opresores de los campesinos, y las ciudades igualmente verdugos de los campesinos (¡ayuntamiento de Ulm y campesinos!); los caballeros imperiales se levantan primero, son abandonados por los burgueses, sucumben; los campesinos se levantan, son combatidos directamente por los burgueses. Al mismo tiempo, la revolución burguesa-religiosa se castró de tal modo que podía agradar a los príncipes y éstos tomaron la dirección en sus manos. — Carácter específicamente teológico-teórico de la revolución alemana del siglo XVI. Interés predominante por las cosas que no son de este mundo. La abstracción de la miserable realidad — base de la posterior superioridad teórica de los alemanes desde Leibniz hasta Hegel.

b) La ruta del comercio mundial le es arrebatada a Alemania y Alemania es empujada a un rincón aislado, con lo cual se quebranta el poder de los burgueses, y otro tanto sucede con la Reforma.

c) Resultado: que |aquí sigue en el manuscrito una palabra imposible de descifrar| ... cuius regio, eius religio |de quién es la tierra, de ése es la religión|, y que, de hecho, Alemania se descompone en un Norte predominantemente protestante, un Sudoeste predominantemente católico, pero fuertemente mezclado, y un Sudeste exclusivamente católico. En esto ya se encuentran los defectos del desarrollo de 1740 a 1870 (Prusia, escisión entre Norte y Sur, finalmente la Pequeña Alemania y Austria). Contraposición frente a Francia. Represión de los hugonotes (véase «Varia» p. 2).

3. Alemania, una vez condenada industrialmente a la pasividad y al retroceso, tuvo que estar más expuesta a las influencias de las coyunturas políticas que los países industrialmente activos y progresistas. (Desarrollar esto en general.) La escisión en dos partidos puso la guerra civil a la orden del día; enumeración de las guerras hasta 1648 — la guerra civil. La utilización francesa de la ocasión y alianza con los príncipes protestantes, así como el pago a éstos y a tropas mercenarias alemanas. Culmina en la Guerra de los Treinta Años. Guerra de los Treinta Años — irlandeses en Alemania, alemanes en Irlanda en 1693 y 1806. Descripción de la devastación. Resultado: económico, social, político — pérdidas territoriales a favor de Francia; asentamiento de Suecia y Dinamarca en Alemania; derecho de injerencia de las potencias garantes; derrumbe total del poder central; el derecho a la rebelión contra el emperador, la guerra civil y la alta traición garantizados a los príncipes alemanes por Europa.

4. 1648-1789.

a) Situación política. Los príncipes alemanes explotan la Paz de Westfalia vendiéndose por competencia al extranjero, y éste — Francia y los príncipes — explota la debilidad de Alemania para apropiarse gradualmente de todas las posesiones alemanas colindantes con Francia y redondear Alsacia. Derecho histórico de Francia y griterío de los teutones sobre el «robo». Inmutabilidad de la frontera lingüística (véase Menke) desde aproximadamente el año 1000, exceptuados los distritos de la margen izquierda de los Vosgos. Esto en general. En particular: surgimiento de una potencia rival contra Austria y el Imperio en el Norte: Prusia. Comienzo de la realización de la separación en Norte y Sur, crítica de la historia prusiana. Federico II. — ascenso de Rusia y sometimiento de Federico II a la política rusa — por medio de Prusia, las guerras civiles se convierten ahora en guerras de competencia entre Austria y Prusia.

b) Económico. Con todo ello, lenta recuperación de las consecuencias de la Guerra de los Treinta Años y lento resurgir de la burguesía. Únicamente mediante la posesión de virtudes infames fue posible este resurgimiento bajo semejante estado. Con todo ello, el progreso económico sólo fue posible merced a la intervención política — mediante la infamia de los príncipes y los dineros que les pagaba el extranjero. Esto demuestra cuán profundamente envilecida estaba Alemania económicamente. Esta época es la fuente del régimen patriarcal. Después de 1648, el Estado se vio realmente llamado a funciones sociales y forzado a ello por la penuria financiera; allí donde no las ejerció, hubo estancamiento (los obispados westfalianos). ¡Qué estado de envilecimiento! ¡Y cuán miserable era la ayuda estatal! Frente al mercado mundial, puramente pasiva; sólo como neutrales en las grandes guerras mundiales había algo que ganar (guerra de independencia americana y de las revoluciones hasta 1801). En cambio, impotente frente a los estados depredadores. (Gracias a la Revolución Francesa, quedó eliminado este oprobioso estado europeo.)

c) La literatura y la lengua totalmente corrompidas; la teología, una dogmática osificada; en otras ciencias, Alemania decaída, aunque con destellos; J[akob] Böhme (de nuevo presagio de los filósofos venideros), Kepler, Leibniz — otra vez, abstracción de lo existente, de lo real. Bach.

d) Estado de Alemania en 1789. a) Agricultura — relaciones campesinas. Servidumbre de la gleba, palizas, tributos, b) Industria — pura miseria, esencialmente trabajo manual, pero en Inglaterra ya el comienzo de la gran industria y la alemana, ya condenada a muerte antes de desarrollarse plenamente, c) Comercio — pasivo, d) Posición social del burgués frente a la nobleza y el gobierno. e) Obstáculo político al desarrollo: la fragmentación. Descripción según Menke. Aduanas, obstaculización de la navegación fluvial. Free trade forzado en las fronteras interiores por la fragmentación; las aduanas son, en su mayoría, consumos municipales.

Estos príncipes, impotentes para el bien incluso cuando eran ilustrados — como los protectores de Schubart y Carlos Augusto —, prefirieron todos con gusto ingresar en la Confederación del Rin antes que librar una guerra. La invasión de 1806 fue la prueba en la que se les fue el pescuezo. Y, junto con ello, cada uno de esos 1.000 príncipes absolutos, bribones brutos e incultos, de los que nunca cabía esperar una acción conjunta, caprichos siempre en masa (Schlözer). Comercio de soldados en la guerra americana. — Pero su mayor infamia fue su mera existencia. Y al lado, en la frontera oriental, Prusia al norte y Austria al sur, extendiendo ávidamente la mano hacia los territorios — las dos únicas que aún habrían podido salvar si tan sólo una de ellas hubiera existido, pero cuya competencia necesaria hacía así imposible cualquier salida. Puro callejón sin salida; sólo de fuera podía venir la ayuda — la Revolución Francesa la trajo. Sólo dos signos de vida: la aptitud guerrera, la literatura y la filosofía, y la concienzuda investigación científica objetiva, mientras que en Francia ya desde el siglo XVIII predominaban los escritos de partido, aunque de primer rango — en Alemania, todo esto era huida de la realidad hacia regiones ideales. «El hombre» y el desarrollo de la lengua; 1700 barbarie, 1750 Less[ing] y Kant, pronto Goethe, Sch[iller], Wiel[and], H[er]d[e]r; H[än]d[e]l, Gluck, Mozart.

1789-1815

1. Los enclaves alemanes en Alsacia-Lorena, etc. — ya semisometidos a soberanía francesa — se adhirieron a la Revolución Francesa; de ahí el pretexto para la guerra. Prusia y Austria, de repente unidas. Valmy. Derrota de la táctica lineal por la artillería de masas. Fleurus y Jemmapes. ¿Derrota de la táctica de cordón austriaca? Conquista de la orilla izquierda del Rin. Júbilo de los campesinos y de las ciudades de ideas liberales, que no pudieron disipar ni las exacciones aisladas ni los impuestos de sangre de Napoleón. Paz de Amiens y Reichsdeputationshauptschluß — disolución del Imperio. Confederación del Rin. Barrido de pequeños Estados por Napoleón, por desgracia ni de lejos suficiente. Él, siempre revolucionario frente a los príncipes. Habría ido más lejos si los príncipes pequeños no se hubieran humillado tan rastreramente ante él. 1806, error de Napoleón: no aniquilar por completo a Prusia. Cuestiones económicas sobre Alemania bajo el bloqueo continental. — Todo esto, bajo la mayor humillación exterior, coincide con el período de esplendor de la literatura y la filosofía y la culminación de la música en Beethoven.

[Del segundo manuscrito]

Varia sobre Alemania 1789-1873

... Ejército prusiano: hambriento desde siempre. Höpfner 1788-1806. ... |en el manuscrito no se puede descifrar el principio de la palabra| decadencia bajo Federico Guillermo III. Malversaciones (1.ª y 9.ª Compañías de artillería de la Guardia, capotes 1842). Equipamiento viejo en el arsenal. Federico Guillermo III, también pacífico por la necesidad de tener que convocar a los estamentos en cada guerra, 1.er punto de inflexión 1848 — Waldersee y el fusil de aguja. 2.º punto de inflexión — la movilización de 1852; y por último la italia-

guerra prusiana, reorganización del ejército, abandono de la rutina. Desde 1864 gran autocrítica y proceder puramente objetivo. A pesar de ello, total desconocimiento del carácter de la organización del ejército prusiano. Conflicto tragicómico: el Estado tiene que librar guerras políticas por intereses remotos, que jamás suscitan entusiasmo nacional, y necesita para ello un ejército que sólo sirve para la defensa nacional y la ofensiva que de ella se deriva inmediatamente (1814 y 1870). En este conflicto, el Estado prusiano y el ejército prusiano se irán al garete... probablemente en una guerra con Rusia que puede durar cuatro años y donde no hay nada que sacar sino enfermedades y huesos destrozados...

Las colonias mercantiles alemanas en el extranjero ya antes de 1789, pero no significativas hasta 1814, y sólo desde 1848 palanca efectiva de la incorporación de Alemania al comercio mundial, aunque entonces enormemente eficaz. Crecimiento paulatino. Carácter de las colonias de comerciantes hasta 1848: en su mayoría incultos y avergonzándose de su nación. (La colonia de Manchester habla inglés en diez dialectos alemanes.) Falta de protección. (La historia mexicana de Weerth y sus experiencias con los diplomáticos alemanes en Sudamérica en general.) El alemán, lengua del comercio mundial, gracias a las colonias y a los judíos en Europa oriental (detalles sobre esto) y a las sucursales de Hamburgo en Escandinavia. Que en el comercio, fuera de la Europa romance y a lo sumo el Levante, el alemán llega más lejos que el francés, el italiano, el español, el portugués, en suma, más que todas las lenguas salvo el inglés. Ahora, rápido avance de las colonias alemanas... cf. el miedo de los ingleses en el propio Londres...

Durante las guerras hugonotes, el respeto a la monarquía representante de la nación era ya tan grande que sólo al rey le estaban permitidas las alianzas y tropas auxiliares extranjeras, por derecho y por la opinión pública. Los demás, siempre rebeldes y traidores. Esto nunca quedó más claro que con la muerte de Enrique III, cuando Enrique IV se ve en condiciones de obtener la victoria final tan sólo en virtud del peso del nombre real.

La represión definitiva del protestantismo en Francia no fue una desgracia para Francia —atestiguado por Bayle, Voltaire y Diderot—. Del mismo modo, esa estrangulación no habría sido una desgracia para Alemania en Alemania, pero sí para el mundo. Habría impuesto a Alemania la forma católica de desarrollo de los países romances, y como la forma inglesa de desarrollo también era medio católica y medieval (universidades, etc. colleges, public schools, todos conventos protestantes), la forma germánica de formación, enteramente protestante (educación en casa o en casas particulares, estudiantes que viven libremente y eligen cátedras), habría desaparecido y el desarrollo espiritual europeo se habría vuelto infinitamente uniforme. Francia e Inglaterra tienen los prejuicios en la materia, Alemania ha roto los de la forma, la plantilla. De ahí también, en parte, la falta de forma de todo lo alemán, vinculada aún hoy a grandes desventajas, como la fragmentación en minúsculos estados, pero una enorme ganancia para la capacidad de desarrollo de la nación, y que sólo dará plenos frutos en el futuro, cuando se supere esta etapa, unilateral en sí misma.

Después: el protestantismo alemán, la única forma moderna de cristianismo que merece la crítica. El catolicismo, ya en el siglo XVIII, bajo la crítica, objeto de polémica, (¡qué asnos son, pues, los viejos católicos!); el protestantismo inglés, descompuesto en x sectas, sin desarrollo teológico, o uno cuyas etapas se han fijado como sectas. Sólo el alemán tiene una teología y, por tanto, un objeto de crítica: histórica, filológica y filosófica. Suministrada por Alemania, imposible sin el protestantismo alemán y, sin embargo, absolutamente necesaria. Una religión como el cristianismo no se aniquila sólo con la burla y la invectiva, también quiere ser superada científicamente, esto es, explicada históricamente, y eso no lo consigue llevarse a cabo ni la ciencia natural.

Holanda y Bélgica —separadas de Alemania por las marismas entre el Rin y el Mar del Norte, por las Ardenas y el Venn en el sur— representan con respecto a Alemania el papel de Fenicia con respecto a Palestina, y también el mismo lamento que en los antiguos profetas es moneda corriente en Alemania.

Flandes, desde la partición de Verdún hasta después de 1500, parte de Francia —de ahí el afianzamiento de la lengua francesa, acrecentado por el comercio flamenco en la Edad Media, donde los comerciantes sin duda no hablaban flamenco con los comerciantes italianos, etc.—. ¡Y ahora los teutómanos exigen el restablecimiento de la lengua flamenca, que ni siquiera los holandeses reconocen plenamente; el movimiento flamenco de los curas! It is time que los flamencos tengan por fin una lengua en lugar de dos, y ésa sólo puede ser el francés.

Tras el descubrimiento de América, la agricultura, la industria y el comercio de Alemania, un eterno y paciente experimentar: agricultura, véanse los muchos intentos malogrados en Langethal; industria, en todas partes y siempre cosas que, apenas establecidas, son expulsadas de nuevo del mercado mundial; el mayor ejemplo, el lino; en pequeño, p. ej., la industria de Wuppertal, 1820-1860; comercio, ídem. Esto no se ha colocado sobre una base normal hasta ahora.

Todavía en 1848, el principal artículo de exportación de Alemania: seres humanos. 1.° La emigración corriente. 2.° La prostitución: en Prusia oriental, establecimientos formales, de rango superior e inferior, donde se adiestraba a muchachas como rameras de toda clase y fit for anything [aptas para todo] —desde el burdel de marineros hasta la jebildeten [educada] amante de caballeros— y se las enviaba al extranjero con los más diversos pretextos falsos, donde la mayoría no conocía su suerte hasta después. Muchas de las bien colocadas se adaptaban luego y hasta escribían a la Maquerelle [proxeneta] tiernas cartas de agradecimiento, en las que se silenciaba siempre su condición de rameras, apareciendo como institutrices, señoritas de compañía o incluso brillantemente casadas. Bergenroth era de la opinión de que todo esto no era posible sin que las autoridades —¿for a consideration? [¿a cambio de una contraprestación?]— hicieran la vista gorda, y que también en las investigaciones judiciales siempre había sido muy difícil echar mano a algo concreto. Desde Petersburgo y Estocolmo hasta Amberes, toda la costa del Mar del Norte y del Báltico era abastecida de muchachas de Prusia oriental. 3.° Las Landgänger del Vogelsberg hesiano y nassauense, que recorrían las ferias de Inglaterra como broomgirls [vendedoras de escobas], y las ya mayores también con organillos, pero sobre todo como hurdy-gurdies, expedidas a América, donde suministraban la capa más profunda de la prostitución. 4.° Los jóvenes comerciantes de las ciudades hanseáticas y de las ciudades fabriles renanas, más tarde también de Sajonia y Berlín, y 5.° Los químicos (escuela de Liebig en Gießen), ya iniciándose entonces y que luego se desarrollaron con fuerza, principal exportación, junto a las rameras, del Gran Ducado de Hesse; los Hollandgänger de Westfalia —hoy con frecuencia los trabajadores holandeses en los distritos industriales westfalianos.