Obras de Karl Marx 1873

Al Director de The Times

Señor: Se ha llamado mi atención sobre un párrafo en The Times de hoy, encabezado "Karl Marx y la Internacional". En él se afirma que el Consejo General de la Asociación Internacional de los Trabajadores, al mismo tiempo que llama a las distintas federaciones y secciones a proponer por sí mismas los plenipotenciarios que ha de nombrar el Consejo General, ha declarado que es

"imperativamente necesario que una copia exacta sea remitida simultáneamente a Karl Marx en Londres. La intención de esto es que nadie recibirá credenciales salvo aquellos que sean aceptables y aprobados por Karl Marx en Londres, y como estos agentes tendrán que estar, por supuesto, en constante comunicación con él, él será virtualmente el autócrata del movimiento".

La circular en cuestión ha sido publicada, entre otros, en el Volksstaat de Leipzig del 25 de diciembre. En ella se llama a los miembros alemanes de la Asociación a enviar una copia de sus propuestas al que fuera secretario corresponsal para Alemania (es decir, a mí) con fines de autenticación. Es evidente que el nuevo Consejo General no puede conocer ni a las personas ni su letra. El servicio que se me pedía le pareció al Consejo General de Nueva York algo tan natural que ni siquiera se me consultó previamente al respecto. Con la autenticación de agentes para los demás países, donde la libre organización de la Internacional tropieza con impedimentos legales, no tengo absolutamente nada que ver.

El párrafo afirma además:

"En Francia estos agentes expulsan a miembros sin escucharlos, y disuelven secciones, comités y federaciones a su antojo".

Su corresponsal tendrá que explicar cómo pueden estos agentes cometer todos estos horrores antes de que se haya nombrado a uno solo de ellos. Si en Francia se ha expulsado a individuos de la Internacional, ha sido por las secciones locales, y en modo alguno por el Consejo General de Nueva York.

Quedo de usted, Señor, su seguro servidor,

Karl Marx

2 de enero