328 . LA CUESTIÓN IRLANDESA Y EL PROLETARIADO INGLÉS FRIEDRICH ENGELS: [DF. LA INTERNACIONAL]

[...] En cambio el 1? y 2 de junio tuvo lugar en Manchester el Congreso de la Internacional británica, marcando una etapa decisiva. en el movimiento obrero inglés. Estuvieron presentes 26 delegados, quienes a más de algunas localidades menores representaban los principales centros de la industria inglesa. El informe del consejo federal se diferenció de todos los documentos semejantes anteriores porque reivindicaba para la clase obrera —en este país de la atávica legalidad— el derecho a imponer por la fuerza sus exigencias.

El Congreso aprobó el informe, resolviendo que la bandera roja es la bandera de la Internacional británica; la clase obrera reivindica la devolución al pueblo trabajador no sólo de toda propiédad rural sino también de todos los medios de trabajo en general; como medida preliminar se reclama la jornada laboral normal de ocho horas; se congratula a los obreros españoles por el establecimiento de la República y la elección. de diez obreros en las Cortes; se exhorta al gobierno inglés a liberar inmediatamente a los fenianos irlandeses aún presos. Quien conozca la historia del movimiento obrero inglés convendrá en que jamás ningún congreso obrero inglés planteó exigencias tan vastas. En todo caso, con ese Congreso y con el deplorable fin del separatista y autoinventado consejo federal," quedó decidida la posición de la Internacional inglesa. [Publicado en Der Volksstaat, núm. 53 del 2 de julio de 1873.] FRIEDRICH ENGELS: LAS ELECCIONES INGLESAS [...] Hace cuatro semanas Gladstone disuelve de repente el parlamento. Los inevitables “dirigentes obreros” respiran de nuevo: o se hacen elegir o se vuelven a convertir en bien pagados predicadores 110 En diciembre de 1872 se produjo una escisión en el consejo federal británico. Al negarse a reconocer las decisiones del Congreso de La Haya de 1872, el ala derecha del consejo, encabezada por J. Hales, se estaba haciendo pasible de expulsión de la asociación, según las reglas de la Internacional. Esto fue decidido por el consejo general del 30 de mayo de 1873. El ala' izquierda se estableció como consejo federal británico, y fue reconocido por la mayoría de las secciones de la federación británica como su cuerpo directivo. [E:] ENGELS! LAS ELECCIONES INGLESAS : 329 viajeros del “gran Partido Liberal”. Pero no:'el término electoral está tan cerca que se joroban con respecto a ambas chances. Por cierto que algunos se presentan como candidatos, pero dado que en Inglaterra, antes de poder entrar en la votación, cada candidato debe depositar doscientas libras (1240 tá1.) a modo de contribución para los gastos electorales y los obreros no estaban organizados para esta finalidad casi en ninguna parte, sólo pudieron candidatearse en serio aquellos que recibieron ese monto de parte de la burguesía, o sea se presentaron con la alta licencia oficial de la burguesta. Pero así la burguesía también había cumplido con su obligación, y después, en la misma elección, les hizo perder brillantemente a todos juntos. Sólo pasaron dos obreros, ambos mineros de yacimientos carboníferos. Este gremio está muy sólidamente organizado en tres grandes trade-uniones, dispone de medios significativos, posee en algunos distritos la indiscutible mayoría de los electores y desde el Acta de Reforma trabajó metódicamente por obtener la representación directa en el parlamento. Fueron propuestos los tres secretarios de las trade-uniones; uno, Halliday, no tuvo éxito alguno en Gales; los otros dos pasaron: Macdonald en Stafford, y Burt en Morpeth. Burt es poco conocido fuera de su distrito, pero MacDonald, en las tratativas sobre la última ley minera que fiscalizó en representación de su gremio, traicionó a sus mandantes al aprobar un artículo adicional que estaba tan en el interés de los capitalistas que ni siquiera el gobierno se había atrevido a ponerlo en el borrador. ..

En todo caso se rompió el hielo, y en el club de debates más a la moda de Europa, entre las gentes que declaran ser los primeros gentlemen de Europa, se sientan dos obreros, A su lado se sientan por lo menos cincuenta home-rulers irlandeses. Cuando la insurrección feniana de 1867 fue sofocada y los dirigentes militares de los fenianos (republicanos irlandeses) fueron poco a poco apresados o expulsados a Norteamérica, los restos de la conspiración feniana pronto perdieron toda significación, Por largos años no había ninguna perspectiva para un alzamiento violento, al menos hasta que Inglaterra volviese a enmarañarse en serias dificultades exteriores. O sea que sólo quedaba un movimiento legalista, y éste fue emprendido bajo la bandera de los home-rulers, el “dominio en la propia casa”. La exigencia definida era que el parlamento imperial de Londres cediese la legislación sobre todas las cuestiones puramente irlandesas a un parlamento especial irlandés en Dublín; por el momento se callaba sabiamente qué había que entender por cuestiones puramente irlandesas, Ese movimiento, del que la prensa inglesa se burló en un comienzo, logró tal poder que los parlamentarios irlandeses de más diferente color político, conservadores como liberales, protes-