Londres, 8 de agosto de 1872

Ante las intrigas lanzadas contra la Asociación Internacional de los Trabajadores por miembros de la sociedad secreta Alianza, el Comité Ejecutivo del Consejo General, en su reunión del 24 de julio de 1872, encargó al Ciudadano F. Engels, Secretario para España, que escribiera al Consejo Federal español en Valencia la siguiente carta:

AL CONSEJO FEDERAL ESPAÑOL

Ciudadanos:

Tenemos pruebas de que en el seno de la Internacional, y particularmente en España, existe una sociedad secreta llamada la Alianza de la Democracia Socialista. Esta sociedad, cuyo centro se halla en Suiza, considera misión especial suya guiar nuestra gran Asociación en la dirección de sus propias inclinaciones particulares y conducirla hacia fines desconocidos para la inmensa mayoría de los miembros de la Internacional. Sabemos, además, por la Razón de Sevilla[385] que al menos tres miembros de vuestro Consejo pertenecen a la Alianza.

Cuando esta sociedad se formó en 1868 como sociedad abierta, el Consejo General se vio obligado a negarle la admisión en la Internacional mientras conservara su carácter internacional, pues pretendía formar un segundo cuerpo internacional que actuara dentro y fuera de la Asociación Internacional de los Trabajadores. La Alianza fue admitida en la Internacional sólo después de prometer limitarse a ser puramente una sección local en Ginebra (véase la circular privada del Consejo General sobre “Las pretendidas escisiones, etc.”, pág. 7 en adelante*).

* Véanse las págs. 362-366 del presente tomo. — Ed.

Si el carácter y la organización de esta sociedad eran ya contrarios al espíritu y a la letra de nuestros Estatutos cuando aún era pública, su existencia secreta en el seno de la Internacional, a pesar de su promesa, no representa menos que una traición a nuestra Asociación. La Internacional no conoce más que una clase de miembros, todos con iguales derechos y deberes; la Alianza los divide en dos clases: los iniciados y los no iniciados, condenados estos últimos a ser dirigidos por los primeros mediante una organización de cuya existencia misma no tienen noticia. La Internacional exige de sus miembros que reconozcan la Verdad, la Justicia y la Moralidad como base de su conducta; la Alianza obliga a sus partidarios a ocultar a los miembros no iniciados de la Internacional la existencia de la organización secreta, los móviles e incluso el fin de sus palabras y actos.

El Consejo General ya había anunciado en su circular privada que en el próximo Congreso pediría una investigación sobre esta Alianza, la cual es una verdadera conspiración contra la Internacional. El Consejo General conoce también las medidas tomadas por el Consejo Federal español a instancias de los señores de la Alianza en interés de su sociedad, y está decidido a poner fin a este proceder solapado. Con este fin, os pide, para el informe que presentará al Congreso de La Haya:

1) una lista de todos los miembros de la Alianza en España, con indicación de los cargos que desempeñan en la Internacional;
2) una investigación sobre la naturaleza y las actividades de la Alianza, así como sobre su organización y ramificaciones fuera de España;
3) una copia de vuestra circular privada del 7 de julio [1872];
4) una explicación de cómo conciliáis vuestros deberes hacia la Internacional con la presencia en vuestro Consejo de al menos tres miembros notorios de la Alianza.

A menos que reciba una respuesta categórica y exhaustiva a vuelta de correo, el Consejo General se verá obligado a denunciaros públicamente en España y en el extranjero por haber violado el espíritu y la letra de los Estatutos Generales y por haber traicionado a la Internacional en interés de una sociedad secreta que no sólo le es ajena, sino hostil.

Salud y fraternidad.
En nombre del Consejo General,
El Secretario para España,
FREDERICK ENGELS
33, Rathbone Place,
Londres, 24 de julio de 1872

El Consejo Federal español respondió a las preguntas del Consejo General en una carta fechada en «Valencia, 1 de agosto» y recibida en Londres el 5 de agosto. Decía así:

«Camaradas: hemos recibido vuestra última carta, pero como está en francés no podemos enterarnos de su contenido porque nuestro traductor habitual no se encuentra en Valencia. Hemos pedido a otro camarada que la traduzca cuanto antes para poder contestarla.»

En su reunión del 8 de agosto de 1872, el Comité Ejecutivo del Consejo General decidió que, en tanto no se recibiera la información solicitada del Consejo Federal español, era necesario publicar la carta anterior a fin de mover a todas las secciones españolas a emprender sus investigaciones generales sobre la existencia, los actos y los fines de la sociedad secreta Alianza.

El Comité Ejecutivo
del Consejo General:
LEO FRANKEL, Secretario corresponsal para Austria y Hungría
J. P. McDONNELL, para Irlanda
F. ENGELS, para España e Italia
A. SERRAILLIER, para Francia
LE MOUSSU, para América
HERMANN JUNG, para Suiza
KARL MARX, para Alemania y Rusia
Presidente de la reunión
WALERY WRÓBLEWSKI, Secretario para Polonia.
Secretario de la reunión
F. COURNET, Secretario para Holanda.

el 8 de agosto de 1872

Publicado en La Emancipación,
núm. 62, 17 de agosto de 1872