Karl Marx

A la redacción del "Volksstaat"

["Der Volksstaat" núm. 86 del 26 de octubre de 1872]

El artículo de fondo en el núm. 84 del "Volksstaat" —"Del Congreso de La Haya. III"— contiene un error de hecho referente a mí, cuya rectificación considero necesaria, y, nótese bien, sólo porque se desliza en el "Volksstaat". ¡Si yo considerase que vale la pena rectificar las mentiras, calumnias, infamias, y ni que decir tiene los "errores" involuntarios de la prensa que me es hostil, no me quedaría un instante para el trabajo real!

En el artículo citado se dice:

"Lafargue estaba tan lejos de ser 'edecán' de Marx, que, cuando se trató de la expulsión de Schwitzguébel, el compañero de Guillaume, se abstuvo en la votación, pese a que la propuesta de exclusión había sido presentada por Marx."

Aquella propuesta fue presentada por la comisión investigadora nombrada por el congreso, no por mí. Lo que yo propuse en el congreso fue la exclusión de la Alianza y el nombramiento de una comisión investigadora con ese fin. Ante esa comisión comparecí, como otros, en calidad de testigo de cargo. Sólo hacia el final de la investigación, en el último momento, y durante una sesión del congreso, fui citado a comparecer. Antes, un miembro de la comisión había solicitado un encuentro privado conmigo para aclarar cuestiones puramente fácticas. Lo rechacé precisamente para evitar la más mínima apariencia de influencia personal sobre la comisión.

En mi interrogatorio ante la comisión no mencioné en absoluto ni a Schwitzguébel ni a su cabecilla Guillaume. Sólo mencioné a uno de los aliancistas pertenecientes al congreso, un tal Morago, para expresar mi convicción de que él no era miembro de la Alianza "secreta" o, en todo caso, llevaba ya tiempo apartado de ella.

En la última sesión del congreso voté a favor de la expulsión de Schwitzguébel, porque las pruebas de su pertenencia a la Alianza "secreta" son exactamente las mismas que en el caso de Guillaume. En estas circunstancias, el conmovedor discurso de reo suplicante de Schwitzguébel no pudo hacerme cambiar de opinión. Dicho sea de paso, el señor Guillaume miente —a lo que, por lo demás, está obligado todo miembro de una sociedad "secreta"— deliberadamente en el "Bulletin Jurassien", cuando asegura que Schwitzguébel se declaró solidario con él. Ocurrió lo contrario. Guillaume declaró con gran énfasis que Schwitzguébel se sostenía o caía con él, ¡pero Schwitzguébel permaneció sordo a este grito in extremis [en las últimas]! Su discurso de reo suplicante no menciona a Guillaume ni con una sola palabra, y fue ese discurso de reo suplicante el que conquistó a la mayoría. Como miembro de la comisión para la publicación de las actas del congreso, tuve naturalmente que examinar con exactitud el protocolo oficial del congreso.

En lo que respecta a Lafargue, cabe señalar que el buen burgués "Biedermann" [el hombre ingenuo] miente cuando lo presenta como delegado por Barcelona. Lafargue era delegado por el Consejo Federal Portugués, por la Nueva Federación Madrileña y por otra sección española.

Londres, 20 de octubre de 1872

Karl Marx