Londres, 11 de julio de 1871.

Señor:

Declaro que la carta que se me atribuye y en la que se me hace hablar del señor Assi es una falsificación, como todas las que me han sido atribuidas por los periódicos de París.

Nunca me he ocupado del señor Assi, ni por vía privada ni por vía pública, salvo una excepción. Pocos días después de la Revolución del 18 de marzo, los periódicos de Londres publicaron un telegrama según el cual dicha revolución habría sido preparada por mí en colaboración secreta con Blanqui y el señor Assi, quienes habrían venido a Londres para entenderse conmigo; declaré entonces en el Times que todo eso no eran más que cuentos azules urdidos por la policía francesa.

Tengo el honor de saludarle

Karl Marx.

Señor:

En respuesta a sus tres preguntas:

1) «¿Tiene la Internacional algo que ver con los signos jeroglíficos recibidos?». Respondo: No.