256 High Holborn, London W.C.,
5 April 1871.]

Al ciudadano Ph. Coenen, Amberes.

Querido ciudadano:

Como ya le dije en mi última carta, me he impuesto el deber de someter el contenido de su carta relativa a la huelga de los cigarreros al consejo central en su sesión de ayer por la noche. Al mismo tiempo, he pedido que el consejo dé a nuestros miembros de Amberes toda la ayuda y todo el apoyo posibles. He sido vivamente apoyado en esto, en particular por el ciudadano Cohn, presidente de los cigarreros de Londres, quien ha informado al consejo de que los cigarreros de su sociedad han votado un préstamo de 150 libras esterlinas, es decir, alrededor de 3750 francos, a sus colegas de Amberes, que la sociedad de los cigarreros belgas que trabajan aquí ha votado 20 libras; que su sociedad iba a comprometer a otra sociedad de aquí y a la de los cigarreros de Liverpool para que hicieran anticipos en apoyo de la huelga, etc.

El consejo, a continuación, ha resuelto por unanimidad:

1º) Que se redacte de inmediato, se imprima y se dirija a todas las sociedades un llamamiento a las sociedades de resistencia inglesas de Londres y de las provincias, a fin de comprometerlas a intervenir en favor de los huelguistas de Amberes.

2º) Que se envíen delegaciones del consejo a las grandes sociedades centralizadas en Londres, con las cuales estamos en relación, para solicitarlas con el mismo fin.

Habiendo sabido por el ciudadano Cohn que usted ya había tomado las medidas necesarias para impedir la contratación de cigarreros holandeses por los fabricantes de Amberes y que semejantes intentos no tendrían posibilidades aquí, en Inglaterra, no he podido hacer otra cosa en interés de usted que escribir una pequeña nota para nuestro periódico alemán, el Volksstaat de Leipzig, en la que relato el origen de la huelga y exhorto a los cigarreros alemanes a impedir toda contratación de obreros para la plaza de Amberes y, si es posible, a adelantarles fondos para poder sostener la huelga. Esta nota se publicará en el transcurso de la próxima semana; además, he rogado al redactor que se interese por su causa.

En cuanto al éxito de estas diversas gestiones, es difícil juzgarlo de antemano. Si las sociedades inglesas nos conceden anticipos, pasarán aún algunas semanas antes de que puedan cumplirse las formalidades necesarias. Las sociedades alemanas no estarán en condiciones de hacer anticipos; la guerra las habrá arruinado.

Mientras tanto, tenga la bondad de mantenerme al corriente de lo que ocurre en relación con la huelga de los cigarreros, para que yo pueda actuar en caso de necesidad sin perder tiempo. ¿Es cierto, como dice el ciudadano Cohn, que los 300 cigarreros de Bruselas están también en huelga? No se ha comunicado nada al consejo, y sería una gran falta por parte de los bruselenses si así fuera; pues ¿cómo podremos actuar si no se nos da noticias?

Desde hace algún tiempo, los ejemplares del Werker destinados al consejo no nos han llegado. El consejo general debe recibir dos ejemplares de cada uno de nuestros periódicos; uno es para la biblioteca, donde formamos una colección completa de todos esos periódicos para que sirvan a la historia futura del movimiento proletario en todos los países; el segundo es para el secretario del país en que se publica el periódico. Sería una verdadera lástima que De Werker no nos llegara más; siempre lo hemos leído con mucha atención.

Las 150 libras deben haberle sido enviadas hoy. Si no han llegado en las 24 horas siguientes a la recepción de ésta, le ruego que escriba sin demora al ciudadano Cohn, cuya dirección usted tiene.

Me impondré el deber de hacer todo lo posible por los obreros de Amberes, a quienes tengo el honor de representar aquí en el consejo; tan sólo le ruego que me mantenga bien informado de todo lo que suceda.

Reciba mis saludos fraternales.

Frederic Engels.